Otras cajas descartan buscar más capital

Caixa Catalunya reducirá su peso industrial para cumplir con el test

Caixa Catalunya estudia las opciones para captar los 1.032 millones de euros que necesitaría para cumplir con el test de estrés y llegar a un Tier 1 del 6% en el escenario más adverso. El elevado coste de pedir más dinero al Fondo de Reordenación Bancaria (FROB) ha revitalizado la posibilidad de vender su cartera industrial. Otros dos grupos de cajas que han suspendido el examen descartan buscar más capital.

Caixa Catalunya necesita 1.032 millones de euros para cumplir con el escenario más exigente del test de estrés escenificado la semana pasada. Un portavoz de la entidad que lidera una fusión con las cajas de Tarragona y Manresa indicó que, aunque "no existe obligación alguna de conseguir esta cantidad, entendemos que es recomendable recapitalizarnos", sugirió la vicepresidenta, Elena Salgado, el viernes pasado. Así, la entidad, que ya recibirá del FROB 1.250 millones, estudia actualmente las mejores opciones para conseguir ese capital adicional.

Fuentes solventes indicaron que la posibilidad de pedir nuevas ayudas supone un coste elevado (7,75%), por lo que la entidad que dirige Adolf Todó ha revitalizado la posibilidad de vender su cartera industrial. Esta se compone de participaciones en Repsol (1,63%), Gas Natural (1,62%) y Abertis (0,36%), además de otras compañías que no cotizan como Cedinsa Infraestructuras (20%) y la compañía de certificación e inspección Applus (7,76%). En cualquier caso, estas participaciones tienen un valor de 674,6 millones, claramente inferior a las nuevas necesidades de la caja fusionada.

El propio Todó indicó en la última presentación de la entidad financiera que la referida cartera industrial no era estratégica, pero que la intención pasaba por conseguir plusvalías y que "precisamente ahora no era el mejor momento para vender". Caixa Catalunya podría impulsar la opción de vender oficinas manteniéndose en alquiler (sale and leaseback), teniendo en cuenta que ya ha vendido el 50% de su actividad aseguradora a Mapfre. Otra de las posibilidades pasa por mantener el agresivo plan de venta de inmuebles iniciado en 2009.

Otras cuatro cajas suspendieron el examen. La fusión de Caja Duero y Caja España, el nuevo grupo Unnim, Banca Cívica -que ya ha llegado a un acuerdo para que JC Flowers le inyecte capital- y Cajasur -en fase de absorción por BBK-. Las dos primeras, que requerirían 127 millones y 270 millones, respectivamente, descartaron ayer que vayan a buscar ahora nuevas vías de recapitalización.

Fuentes de Unnim (Caixa Sabadell, Terrassa y Manlleu) indicaron que descartan buscar más capital, porque el test de estrés contempla un escenario "extremo". Por lo tanto, aseguran que son suficientes los 380 millones que concedidos por el FROB. En un comunicado enviado a la CNMV, las tres cajas coincidieron con Caixa Catalunya en confiar en el programa de venta de inmuebles para recapitalizarse. En concreto, Unnim espera que en los tres próximos semestres, hasta diciembre de 2011, la nueva caja compensaría los 270 millones que podría necesitar, según los test de estrés.

En esta misma línea, fuentes de Caja Duero confían en las sinergias que generará la integración con Caja España y que, teniendo en cuenta la evolución de sus cuentas en 2010, las exigencias de capital serían menores. Fitch, mientras, bajo la calificación de Caja España para situarla un escalón por encima de la de bono basura, aquel que infectó la banca y desató la crisis económica mundial.

Banco Popular cuestiona la prueba de estrés

Los resultados de las pruebas de solvencia a la banca no han dejado indiferente a nadie. Mientras las autoridades financieras seguían ayer alabando el ejercicio de "transparencia", los analistas cuestionaban las premisas de partida del examen y en Banco Popular aseguraban, directamente, que se había cometido un error de bulto al evaluar su solvencia.

La entidad presidida por Ángel Ron envió ayer una nota a la CNMV denunciando que el importe de la partida de promociones y adjudicados es incorrecto, pues incluye riesgos que no responden a esa naturaleza. Esta fuente de depreciación de activos estaría inflada un 31,8%, según el banco.

Mientras tanto, las casas de análisis mostraron ayer sus dudas sobre la validez y la eficacia del examen. Los expertos de Deutsche Bank aseguran que la nota mínima para el aprobado (lograr una ratio de capital Tier 1 del 6% en una crisis severa) "no era especialmente exigente", que algunas presunciones sobre la cartera de los bancos no son muy realistas y que el impacto de una crisis de la deuda soberana sobre los balances de las entidades sería mayor.

En esta línea, desde Goldman Sachs se apunta que si se hubiera pedido un Tier 1 del 7%, los requerimientos adicionales de capital pasarían de 3.500 millones a 11.300 millones y el número de suspensos de siete a 24.

En cambio, los reguladores volvieron ayer a subrayar las bondades de las pruebas de solvencia hechas públicas el pasado viernes. La principal autoridad en política monetaria en el Viejo Continente, el gobernador del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, defendía ayer que el examen ha sido "un importante ejercicio de transparencia, que apreciamos en el BCE".

Más capital

Diferentes vías para mejorar la solvencia

l Ayudas públicas: Salgado recordó que el FROB aún dispone de recursos para aquellas entidades que necesiten nuevas inyecciones de capital.

l Venta de activos: para reducir el balance y lograr plusvalías las cajas pueden desprenderse de su cartera industrial.

l Venta de oficinas: las entidades financieras también pueden optar por ceder la propiedad de sus oficinas y quedarse como inquilinos.