Acusada de obstaculizar mercados

La CE investiga a IBM por su posición de dominio en servidores centrales

La Comisión Europea abrió ayer dos investigaciones formales sobre el gigante informático estadounidense IBM, dado que sospecha que la compañía podría incurrir en una situación de posición dominante en el mercado de servidores centrales o mainframes.

La CE investiga a IBM por su posición de dominio en servidores centrales
La CE investiga a IBM por su posición de dominio en servidores centrales

La Comisión Europea vuelve a poner el punto de mira sobre una multinacional tecnológica estadounidense. Microsoft ya se vio las caras hace años con el Ejecutivo comunitario en un caso que obligó al gigante informático a vender una versión de Windows sin el navegador Explorer. El año pasado, también Bruselas impuso una multa récord de 1.060 millones de euros a Intel.

Ahora le ha tocado el turno a IBM. El organismo comunitario abrió ayer dos investigaciones formales tras sospechar que la multinacional podría haber infringido la legislación sobre competencia en el negocio de los macroordenadores o servidores centrales (mainframes en inglés). Estas máquinas de gran potencia son las que usan las empresas o las instituciones gubernamentales para almacenar y tratar su ingente cantidad de información.

Bruselas investigará sendos casos por separado. El primero tiene su origen en las quejas de los fabricantes de software de emulación T3 y Hércules. Este tipo de programas permiten engañar al hardware para alterar su uso o sus prestaciones. Las dos empresas han denunciado ante Bruselas que IBM vincula ilegalmente la venta de sus máquinas a la de su sistema operativo, que es el dominante en el mercado.

Según los denunciantes, esta práctica ha supuesto la expulsión del mercado de los proveedores de tecnologías de emulación que permiten a los usuarios ejecutar aplicaciones esenciales en material que no sea de IBM. La multinacional acusada aseguró ayer que estas dos firmas actúan bajo la influencia de Microsoft.

La segunda investigación, abierta por iniciativa propia de la Comisión, se centra en el comportamiento discriminatorio que IBM aplica a sus rivales que proporcionan servicios de mantenimiento de mainframes, especialmente limitando o retrasando el acceso a piezas de recambio que sólo fabrica IBM. El objetivo de esta práctica sería también cerrar el mercado de servicios de mantenimiento y expulsar a posibles rivales.

Los expertos estiman que la mayoría de los datos de las grandes empresas a nivel mundial reposan en estos grandes servidores. En 2009, la venta de servidores centrales ascendió a 8.500 millones de euros en todo el mundo. De esta cifra, 3.000 millones corresponden a Europa. En los últimos seis años, IBM ha registrado una facturación anual media de 2.615 millones de euros gracias a este negocio, según fuentes independientes citadas por Bloomberg. IBM comenzó a desarrollar este tipo de mainframes en las décadas de los 40 y 50, y actualmente es una de las pocas compañías que ofrece estos sistemas.

El lanzamiento de la investigación no significa que Bruselas disponga de pruebas que demuestren estas infracciones, sino simplemente que el Ejecutivo comunitario prestará atención prioritaria al caso.

Un viejo problema de 30 años

Las investigaciones abiertas por Bruselas sobre IBM sorprendieron a algunos expertos del sector tecnológico. "No porque se lleven acabo, sino porque se efectúen ahora, cuando éste es un problema que tiene 30 años", comenta Jaime García Cantero. Este analista independiente asegura que no hay un mercado más cerrado que el de los mainframes. "Así que supongo que si a estas alturas se denuncia e investiga será porque habrá empresas que vean ahora una oportunidad de ganar dinero con ese negocio".

García Cantero apunta que IBM tiene hoy más del 90% del mercado de estos grandes ordenadores. Otras compañías como Fujitsu, que tuvieron una fuerte presencia, apenas si ostentan hoy un 1% de cuota. "Son soluciones muy caras de mantener y de las que luego cuesta mucho salir. El software de sus mainframes sólo lo da IBM y se paga por uso. Esta fórmula permite a la compañía tener además muy bloqueados los servicios complementarios". Otros expertos creen que los mainframes son un mercado que acabará desapareciendo.