En su informe de julio

El BCE insta a los bancos a no pagar dividendos para sanear sus balances

El Banco Central Europeo ha asegurado en su informe de julio que las entidades financieras continúan con el reto de mejorar la disponibilidad de crédito a las empresas. El organismo sugiere que la banca debería paralizar la distribución de beneficios, la entrega de dividendos, para reformar sus bases de capital.

El presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet
El presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet

El BCE confirma que los balances de las entidades de crédito se han incrementado en los primeros meses del año, según los datos disponibles hasta mayo, pero insiste en que las entidades deben abrir el grifo del crédito a las empresas no financieras cuando se incremente la demanda. Para este fin, la entidad presidida por Jean-Claude Trichet sugiere dos medidas: que la banca no distribuya beneficios para recapitalizarse y que las entidades aprovechen al máximo las medidas puestas en marcha por los Gobiernos para sanear sus balances, y que en el caso español se traduce en el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

En el informe de julio, la entidad "acoge favorablemente" la decisión anunciada por el Consejo Europeo de hacer público, "con el consentimiento de las respectivas entidades de crédito", los resultados de los test de estrés de solvencia de la UE realizadas por el Comité de Supervisores Bancarios Europeos en cooperación con el BCE.

Para la entidad, el saneamiento de los balances, el control efectivo del riesgo y unos modelos de negocio transparentes y sólidos "son elementos fundamentales para reforzar la resistencia de las entidades de crédito a las perturbaciones".

Evolución económica de los estados miembros

El BCE ha instado a los países de la zona del euro a reducir ineludiblemente sus gastos tras los millones de euros inyectados en medidas coyunturales que han sido aplicados en los años de crisis de 2008 y 2009 y que "han tenido un efecto positivo en el crecimiento de la economía".

El guardián del dinero de la zona euro advierte también del sensible crecimiento de la deuda de los estados. Por ello, los banqueros, en su informe de julio, afirman que "esta tendencia no puede continuar durante mucho tiempo, ya que enterraría a largo plazo la confianza en las finanzas públicas". "La rápida y creíble aplicación de las estrategias de consolidación" tienen un enorme valor, subraya el informe del BCE.

Para la entidad, los estados europeos deben alcanzar al menos los objetivos de ahorro planteados para mantener su cuota de déficit por debajo del 3% del Producto Interior Bruto (PIB). El BCE advierte de que, en caso de necesidad, en los próximos años los estados deben aplicar nuevas medidas para sanear sus finanzas públicas.

"Se precisan reformas de gran calado en especial en aquellos países que en el pasado han experimentado pérdidas de competitividad o que aún sufren las consecuencias de déficits fiscales y exteriores elevados", estima el informe. Para la zona euro, el BCE espera "que el ritmo de crecimiento de la economía de la zona euro sea moderado y todavía irregular en un entorno de elevada incertidumbre".