Según 'The Guardian'

Grecia pone en venta y en alquiler algunas de sus 6.000 islas para pagar las deudas

Grecia pone en venta y en alquiler a largo plazo algunas de sus 6.000 islas como medida para atajar el fuerte endeudamiento, según publica The Guardian, que señala que los principales interesados son empresarios del fútbol, multimillonarios rusos y chinos y estrellas del 'jet-set'.

Isla Esporadas.
Isla Esporadas.

Está en venta parte de Mykonos, uno de los destinos turísticos más importantes, según The Guardian. El área pertenece en un tercio al Estado, que busca un comprador para inyectar nuevo capital y desarrollar un complejo turístico, dice el periódico, que cita a una fuente conocedora de las negociaciones.

Inversores de Rusia y China también han puesto sus ojos en la isla de Rodas. Según el diario, Roman Abramovich, dueño del Chelsea, es uno de los interesados. Se calcula que una isla puede estar entre los 2 y los 15 millones de euros, según la publicación.

El diario dice que sólo 227 islas griegas están pobladas y la idea del Gobierno de vender también pasa por su "imposibilidad de desarrollar infraestructura básica" y también para atraer la inversión.

En marzo pasado, los políticos alemanes aconsejaron a los griegos vender sus islas para reducir el importante endeudamiento. "El Estado griego debe desprenderse de forma radical de sus participaciones en empresas y también vender terrenos, como por ejemplo, sus islas deshabitadas", sostuvo el liberal el liberal Frank Schäffler.

"Es algo que me entristece, vender islas o zonas que pertenecen al pueblo griego debería ser el último recurso", explica Makis Perdikaris, director de Greek Island Properties. Pero agrega el empresario, "lo primero es desarrollar la economía y atraer inversiones extranjeras e internas para crear la infraestructura necesaria. Lo importante es obtener financiación".

La City de Lodres, que rehuye invertir en Grecia debido al riesgo derivado de la crisis, se felicita de la decisión de vender algunas de las islas griegas.

"Es una vergüenza que se haya llegado a ese extremo, pero al menos demuestra que Grecia está decidida a tomar todas las medidas necesarias para intentar cumplir sus obligaciones", explicó al periódico Gary Jenkins, analista de la empresa Evolution Securies.