Para convencer a los mercados

Italia aprueba un recorte de gasto de 24.000 millones en dos años

Italia se sumó ayer a la lista de países que anuncian recortes adicionales de gasto. El Gobierno de Silvio Berlusconi anunció un tijeretazo de 24.000 millones de euros en dos años, destinado a convencer a los mercados de la solvencia de sus cuentas públicas y, de paso, tranquilizar a países como Alemania.

En el caso de Italia, no es el déficit presupuestario la principal fuente de preocupación. El ejercicio 2009 se cerró con un desequilibrio del 5,3% del PIB, claramente por debajo de los de Francia o Alemania, y menos de la mitad de los del Reino Unido y España. Lo que provoca los ataques de los mercados contra Italia es su nivel de endeudamiento: el 115,8% de deuda pública con el que se cerró 2009 es el más elevado de toda la zona euro. Así, umbrales de déficit más bajos que en otros países suponen mayor peligro para la sostenibilidad futura.

El Ejecutivo de Berlusconi se ha lanzado por ello a un duro plan de ajuste que incluye congelación salarial para los funcionarios hasta 2013 y un frenazo a las nuevas incorporaciones. Por su parte, los altos cargos de la administración sufrirán recortes en sus remuneraciones, mientras que el cierre de ciertas vías para la jubilación ahorrará cerca de 2.700 millones en pensiones en dos años. Además, se establecen medidas de lucha contra la evasión fiscal, como la limitación de las transacciones en efectivo hasta los 5.000 euros (frente a los 12.500 de la actualidad).

El secretario general del CGIL, Guglielmo Epifani, señaló ayer que "el mayor sacrificio corresponderá a los trabajadores". El líder del principal sindicato italiano añadió que el Gobierno "no se ha atrevido a tocar las rentas de un millón de euros, pero sí la de un trabajador público que gana 1.500".