Pide responsabilidad a los funcionarios

Berlusconi resalta que el plan de ajuste italiano no interviene las pensiones

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, definió hoy como "inevitable" el recorte presupuestario de 24.000 millones de euros en el gasto público que su Gobierno aprobó ayer para los próximos dos años, que no contiene "intervenciones" sobre las pensiones.

En una rueda de prensa en Roma junto a su ministro de Economía, Giulio Tremonti, el mandatario aseguró que la reducción del gasto público y, por lo tanto, de la "intervención del Estado" en la economía del país, es la "mejor receta" para hacer frente a la actual crisis y a la especulación.

Berlusconi, quien encuadró este ajuste en el marco de una economía de los países europeos que han vivido "por encima de sus posibilidades", pidió un gesto de responsabilidad a los funcionarios, ya que no corren el riesgo de despido que pueden tener otros trabajadores del país.

"Pedimos ajustes a los funcionarios, porque su renta ha aumentado en los últimos años algo más que la de los trabajadores privados. A los funcionarios les espera una particular responsabilidad en el plan", dijo el primer ministro sin dar más detalles.

"Las pensiones quedan tuteladas y garantizadas. No hay ninguna intervención sobre las pensiones. Pedimos sólo a quien se dispone a jubilarse que se mantenga un tiempo más en su puesto de trabajo", añadió.

Berlusconi responsabilizó del actual exceso del gasto público italiano a los gobiernos de la Primera República, así como a los Ejecutivos "de izquierda" de hace algo más de una década, que modificaron la Constitución de 1948 para dar a las regiones, según él, una mayor capacidad de gasto en Sanidad.

En su plan de ajuste, que fue aprobado ayer por el Consejo de Ministros en la forma de decreto ley, Italia insta a las entidades municipales a que reduzcan sus "gastos menos productivos" y apuesta por la "lucha a la evasión fiscal".

"Hemos decidido intervenir para llevar la relación entre déficit y PIB del actual 5% al 2,7 en 2012. Hemos aprobado una reducción de 12.000 millones de euros al año, basada en un ajuste en el gasto público y en la lucha contra la evasión fiscal", comentó Berlusconi.

"No hemos aumentado los impuestos, porque nuestro objetivo es y sigue siendo el de reducir los números del ajuste de otros países", agregó.

En este sentido, el mandatario aseguró que su plan de reducción del gasto público es "menor" que el de otros gobiernos europeos porque su Ejecutivo ha sabido "operar bien en estos dos años".

"Tenemos que recortar los gastos excesivos para mantener lo que tenemos de bueno. Y que nos es envidiado. Tenemos un sistema de pensiones que asegura el máximo de cobertura con el equilibrio contable", apuntó.

Berlusconi definió su plan como "equilibrado" porque se pide un mayor esfuerzo a quien "evade más" dinero al fisco, e "inevitable", porque "desde hace años Italia, como los países de la vieja Europa, está viviendo por encima de sus propias posibilidades".

El principal sindicato del país, CGIL, ha anunciado ya una manifestación de los funcionarios para el 12 de junio contra el plan de ajuste y anunciarán próximamente la fecha de una huelga general que tendrá lugar de aquí a finales del próximo mes.