Miguel Paz, responsable de estrategia de Unicorp Patrimonio

Sesión histórica en el Congreso

Tengo que confesarles que esta mañana acudía al trabajo ciertamente preocupado.

Creo que no es para menos si tenemos en cuenta que todos los mercados financieros estaban pendientes del plan de reducción del déficit que iba a presentar nuestro presidente del gobierno. Aunque por un lado estaba convencido que Zapatero por fin era consciente de que debería presentar medidas concretas de ajuste fiscal, por otro lado temía que su mensaje siguiera siendo ambiguo y electoralista y no fuese capaz de tomar las medidas antisociales que eran necesarias acometer en este país.

Sin embargo, después de la histórica comparecencia de nuestro presidente en el congreso de los diputados, reconozco que estoy satisfecho por dos claros motivos. El primero, porque se ha trabajado en la reducción del déficit por la vía de reducción de gastos públicos en vez de aumento de ingresos vía impuestos. Esta segunda vía sí que pondría en riesgo la salida de la recesión económica. El segundo motivo es que nuestro gobierno de una vez por todas se ha dado cuenta que tiene que hacer un viraje en su política económica para poder atraer de nuevo al tan necesario capital extranjero. Los mercados demostraron la semana pasada lo que puede pasar si no hay confianza en la dirección política de un país.

En líneas generales, las medidas que se han tomado podemos considerarlas acertadas. Desde que estalló la crisis hace más de dos años, el sector privado ha sido el principal castigado en la misma con numerosas empresas desaparecidas y con un aumento del paro nada menos que del 8% al 20.05% actual. Si consideramos el 5% del sueldo de un funcionario una prima de un seguro de desempleo, estoy seguro que todos los españoles que se han quedado sin trabajo en la crisis la hubieran pagado alegremente esta cantidad. Creo que es un precio razonable a cambio de tener asegurado el puesto de trabajo de por vida en un país en crisis como el que vivimos. El resto de medidas van por el mismo camino, y en las próximas jornadas a buen seguro que se debatirán la conveniencia o idoneidad de las mismas, o si habría que eliminar algún ministerio o la tercera vicepresidencia, etc.., pero me quedo con la idea de que si un gobierno socialista como el de Zapatero ha sido capaz de tomar esta arriesgada decisión antisocial, significa que es consciente que estamos en crisis y que tomará la medidas necesarias para cumplir con las exigencias de la Unión Europea.

Los mercados aplaudirán las medidas tomadas, y para quedarnos más tranquilos, necesitamos que lo de hoy sea un paso pero no el último, puesto que deberían acompañarse de reformas estructurales como la laboral, y la del sistema financiero. Confiemos que nuestro gobierno por fin se ha dado cuenta del poder de los mercados financieros internacionales y cuanto los necesita España para poder salir de la crisis actual.