El dólar responde a la designación de Warsh con alzas con el Ibex marcando récords
La candidatura de Warsh para la Fed aplaca la presión sobre la divisa estadounidense. CaixaBank lleva al índice español al filo de los 18.000 puntos

Después de meses de especulaciones, el presidente de EE UU, Donald Trump, ha despejado la incógnita: Kevin Warsh es el candidato propuesto para presidir la Reserva Federal en sustitución de Jerome Powell. Un nombramiento que debe pasar por el Senado, pero cuyo perfil supone un alivio para el mercado en un momento en el que la independencia del banco central se había convertido en una de las principales preocupaciones de los inversores. Las tensiones aumentaron este mes después de que Powell revelara estar siendo objeto de una investigación penal, un proceso que generó inquietud incluso dentro del partido republicano.
Así, el dólar recupera terreno frente al euro, con un avance cercano al 0,9%, para situarse por debajo de las 1,19 unidades por euro, tras haber llegado a ceder más de un 3% hasta los mínimos del pasado martes. Las Bolsas europeas avanzan en torno al 1%, mientras la española sube un 1,66% y se acerca de nuevo a los 18.000 puntos. El nombramiento de Warsh ha tenido un impacto prácticamente nulo en Wall Street, que aumentó las pérdidas de la apertura lastrados por la corrección de las tecnológicas. La renta variable ha mirado de soslayo las turbulencias geopolíticas, y hoy también ha tenido el foco en otro sitio. Al mismo tiempo, los metales preciosos, grandes beneficiarios del reciente episodio de incertidumbre, registran fuertes caídas. Las perspectivas de recortes de tipos menos agresivos y de una mayor independencia del banco central favorecen la venta de oro. El metal precioso cae un 9,7%, su peor sesión desde 1983, y pierde los 5.000 dólares. Si bien el oro es visto como un refugio seguro en momentos de crisis, los analistas recuerda que este activo es también uno de los más volátiles.
Kevin Warsh es partidario de bajar los tipos de interés, pero su postura se considera más moderada y, sobre todo, independiente que la de Hassett, quien llegó a afirmar que tendría muy en cuenta los deseos de la Casa Blanca. “La experiencia previa en el proceso de toma de decisiones y su énfasis anterior en la necesidad de estabilidad de precios sugieren que no seguirá las órdenes de Trump”, afirman los analistas de ING. Es un ex de Wall Street y fue consejero de la Fed en una época crítica, durante el crac de Lehman Brothers. Un perfil más institucional que es considerado por los inversores como una garantía de mayor estabilidad.
Si la Bolsa española sube con más fuerza que otros mercados, no por una mayor sensibilidad a la Fed, sino por el impulso de la banca tras los resultados de CaixaBank. Las ganancias que registra el índice este viernes tienen un protagonista claro: el sector financiero. Después de comunicar de nuevo cifras récord, CaixaBank se dispara un 6,75%, la mayor subida desde julio de 2022, y arrastra al resto del sector. A las subidas superiores al 2% de Unicaja y BBVA, se suma el ascenso del 3,93% de Sabadell y las ganancias cercana al 1,5% del Santander y Bankinter.
La banca sigue desafiando las previsiones que apuntaban a un ejercicio de consolidación, y el interés inversor por el sector se mantiene firme. Este impulso permite al selectivo español avanzar un 1,9% en la semana y cerrar el primer mes de 2026 con una subida del 3,3%. El Ibex mantiene así su liderazgo entre las Bolsas europeas, un puesto que ya conquistó en 2025. Desde que en octubre superó los máximos de 2007, el índice ha continuado escalando posiciones y se sitúa ya al filo de los 18.000 puntos.
En Europa, las Bolsas avanzan en torno al 1%. Y en Estados Unidos el S&P 500 amplía las pérdidas con el paso de las horas y al cierre de los mercados europeos baja más de un 0,5%. Pese a la caída del oro, los analistas de UBS consideran que el soporte macroeconómico del metal sigue intacto y fija un precio objetivo de 5.200 dólares, si bien modera las expectativas de nuevas subidas. “Aunque el oro se percibe como una posición de consenso, somos conscientes de que ningún mercado alcista dura para siempre. A nuestro juicio, la lógica macroeconómica que respalda al metal amarillo sigue siendo sólida y no vemos las condiciones para un mercado bajista en 2026”, señalan los analistas de UBS.
El mercado había sustentado gran parte de sus avances en la previsión de bajadas de tipos más pronunciadas y en el tirón de las grandes tecnológicas. Ahora, las dudas sobre el margen de actuación de la Reserva Federal en un entorno de inflación resistente, junto con la incertidumbre que sigue rodeando al gasto en inteligencia artificial, favorecen la corrección. Con casi un tercio de las empresas del S&P 500 presentando sus resultados, el 76% ha superado las estimaciones de ganancias. Sin embargo, la temporada de resultados ha sido dispar hasta el momento para las principales empresas tecnológicas estadounidenses que dominan el índice.
Con este nombramiento, Trump envía un mensaje claro a los inversores: es sensible a la reacción del mercado, especialmente al de deuda. Las rentabilidades apenas experimentan movimientos con el bono a dos años anclado en el 3,5% y las referencias a 10 y 30 años estables en el entorno del 4,25% y el 4,88%. A diferencia de lo que podría haber ocurrido con la designación de Hassett, más alineado con los deseos de la Casa Blanca, Warsh se ha mostrado históricamente preocupado por la elevada inflación. En un contexto de elevados desequilibrios fiscales, la independencia de la Fed se percibe como un ancla de estabilidad. El pasado miércoles, Powell advirtió que “si se pierde la independencia, sería difícil restaurar su credibilidad”.
“Su reputación como gestor de crisis con un buen conocimiento de los mercados financieros y una larga trayectoria de pensamiento independiente sobre política monetaria, hace que sea un candidato creíble”, afirma Luke Bartholomew, economista jefe adjunto de Aberdeen Investments. El experto prevé que Warsh impulse una bajada de tipos de interés, en sintonía con las previsiones de la gestora que limitan a una reducción de las tasas este año. “Es poco probable que logre grandes avances en el cambio del marco operativo de la Fed y la reducción de su balance, lo que le restará gran parte de su potencial agresividad”, apunta.
La reacción contenida del mercado refleja que, aunque se ha despejado una incógnita, persisten las dudas sobre el rumbo de la política monetaria. Jack Janasiewicz, gestor en Natixis IM Solutions, advierte que un solo voto no basta para cambiar la dirección de la Fed. “En la última decisión sobre los tipos del Comité de Mercado Abierto, integrado por 12 miembros, solo dos votaron a favor de una bajada (Miran y Waller). Warsh necesitaría una influencia considerable para convencer a otros miembros con derecho a voto y lograr la mayoría necesaria que permita impulsar nuevos recortes en el futuro”, recuerda.
Con la designación de Warsh, el presidente EE UU salva el primer golpe y evita que el mercado viva jornadas de fuerte convulsión como las sufridas el pasado abril. Unos días después de anunciar los mayores aranceles desde la Gran Depresión, Trump decretó una tregua arancelaria para frenar la venta de dólares y bonos, los tradicionales activos refugios en crisis pasadas.
Aunque los activos estadounidenses siguen bajo presión, el mercado reduce la tensión. La próxima prueba de fuego será la decisión del Tribunal Supremo sobre la legalidad de los aranceles recíprocos. El consenso espera que los declare ilegales; de ser así, y si el Gobierno se ve obligado a devolver los gravámenes ya recaudados, aumentarían los desequilibrios fiscales. Según la lógica económica de la Casa Blanca, los ingresos derivados de los aranceles compensarían la menor recaudación generada por la rebaja de impuestos. A corto plazo, los analistas prevén más volatilidad y señalan la barrera del 5% para el bono de EE UU como una señal de alarma que podría desatar ventas en Bolsa.
Bolsas - Divisas - Deuda - Tipos de interés - Materias primas