Afectados por el colapso aéreo

La Royal Nay 'rescata' a 250 turistas británicos atrapados en España

Unos 250 turistas británicos que llevan días atrapados en España, muchos de ellos niños, han conseguido hoy el ansiado pasaje de vuelta a casa en un buque de la Royal Navy, el HMS Albion, en el que compartirán 36 horas de travesía a Portsmouth con soldados que regresan a su país tras combatir en Afganistán.

En principio, el HMS Albion se había desplazado a Santander para recoger a 570 militares del Tercer Regimiento de Fusileros que estaban bloqueados en una base de Chipre, debido a las restricciones al tráfico aéreo provocadas en toda Europa por la ceniza del volcán islandés Eyjafjalla.

Gracias al ofrecimiento realizado por el Gobierno español al Reino Unido para que los británicos que se han quedado sin vuelo de vuelta a casa en medio mundo puedan utilizar España como plataforma desde la que buscar otro medio de transporte, esos soldados han podido aterrizar en Zaragoza y desplazarse en autobús a Santander.

Situaciones especiales

Aunque el HMS Albión, un buque de asalto, sólo tenía previsto recogerlos a ellos, finalmente la Armada y la Embajada británica han hecho hueco a bordo a unos 250 civiles, seleccionados por la situación especialmente penosa en la que se encuentran, según ha explicado hoy el consejero de Justicia de la legación diplomática,, Robbie Bulloch.

Entre esos ciudadanos figura un grupo de doce niños de Mánchester a los que la erupción volcánica sorprendió en Nigrán (Pontevedra), donde participaban en el intercambio de escolares que desde hace tiempo organizan familias españolas y británicas.

Uno de los adultos que les acompañan, Patricia Quirke, ha explicado que la compañía aérea de bajo coste con la que habían viajado sólo les dijo que su vuelo había sido cancelado y que podían reservar otro gratis cuando se levantaran las restricciones aéreas. "Muy amable por su parte, pero era un completo caos y, sobre todo, nada de ayuda en cuanto a comida, alojamiento y cosas así. Por suerte, gracias a la hospitalidad de la gente de Galicia nos hemos podido arreglar para quedarnos dos días", ha relatado Quirke.

Tras decenas de llamadas de teléfono al Reino Unido, este grupo escolar se puso en contacto con su Embajada en Madrid, donde les dijeron que podía haber plaza para ellos en un buque de la Armada. No lo dudaron, alquilaron un coche, contrataron dos taxis y esta mañana se plantaron a primera hora en Santander.

"Los niños están muy cansados, porque hemos viajado toda la noche para estar aquí. Con suerte, volveremos a casa en un barco de la Armada", ha explicado Patricia Quirke, quien prefiere no pensar en que todavía le esperan 36 horas de navegación a Portsmouth y otro viaje más a Mánchester. "Sí, pero subir al barco y saber que volvemos a casa es todo lo que necesitamos", ha insistido.

Mientras las tropas embarcan, Fernando Fernández, uno de los taxistas que ha traído a Santander al grupo de Nigrán observa admirado la operación. æpermil;l tiene hijos en el colegio que participa en el intercambio y se pregunta si la Armada Española hubiera hecho lo mismo que la Royal Navy si los "tirados" hubieran sido españoles.

Es probable que muchas otras familias de Nigrán se hayan hecho preguntas parecidas, porque Patricia Quirke no se cansa de dar las gracias por cómo les han tratado en Galicia. "De maravilla", dice.

Menos suerte han tenido otros pasajeros que, nada más escuchar en las noticias que un barco de la Royal Navy iba a recoger a civiles en Santander, pensaron que era su oportunidad, porque sigue sin haber vuelos y porque los cinco ferries semanales de Santander al Reino Unido han agotado todos sus billetes para los próximos días.

"Hay muchos miles de británicos que han tenido muchas dificultades, no sólo en España, sino en todo el mundo. Lo que tenemos que hacer es ayudar a los que podamos, pero no podemos recoger a todos", ha reconocido Robbie Bulloch, que insiste en que la mejor opción para volver al Reino Unido es el Canal de la Mancha.