Pone bajo vigilancia las finanzas helenas

Almunia asegura que España y Grecia tienen problemas similares

La Comisión Europea propuso ayer un sistema de vigilancia sin precedentes sobre las cuentas públicas de Grecia. Y advirtió que las economías española y portuguesa tienen problemas similares a los de ese país.

Joaquín Almunia no se ha distinguido durante sus cinco años en Bruselas por un trato de deferencia hacia España. Y ayer, en su última rueda de prensa como comisario europeo de Asuntos Económicos (la semana que viene asumirá la cartera de Competencia), se despidió colocando a la economía de su país de origen en el ojo del huracán financiero que Grecia soporta desde hace semanas. "Algunos países de la zona euro, aunque tienen un punto de partida diferente, comparten los mismos problemas", respondió Almunia sobre la posibilidad de que los ataques de los mercados contra la deuda pública griega acaben salpicando a España o Portugal. Esas tres economías, según Almunia, tienen en común "su permanente pérdida de competitividad desde que comenzó la Unión Monetaria y un déficit público considerable con algunas causas estructurales".

El comisario sólo aprecia ciertas diferencias entre España y los otros dos países en cuanto a la dependencia de la financiación externa, mucho mayor en el caso de Grecia y Portugal. Las supuestas semejanzas entre España y Grecia, sin embargo, parecen exageradas a juzgar por las recomendaciones aprobadas ayer por la Comisión a propuesta del propio Almunia. Por primera vez en la historia de la zona euro, Bruselas quiere someter a una vigilancia trimestral las finanzas públicas de un país. La CE esgrime, también por primera vez, el artículo del Tratado que le permite reclamar a Grecia profundas reformas estructurales (en sanidad, pensiones, mercado laboral, sector financiero, etc.).

Expediente disciplinario

Y Bruselas, por último, abre un expediente disciplinario contra Grecia para exigirle que cumpla su obligación de presentar estadísticas fiables sobre déficit, deuda y crecimiento.

Las draconianas medidas de la Comisión contra Grecia se producen después de que el nuevo Gobierno socialista de Georges Papandreou descubriese tras las elecciones del año pasado que su antecesor, el conservador Kostas Karamanlis, había estado falseando las cuentas notificadas a Bruselas. Cinco años antes sucedió lo mismo cuando los conservadores relevaron a los socialistas.

Los mercados, que han perdido la confianza en Atenas, han disparado el diferencial del bono griego con el alemán hasta 359 puntos básicos. El diferencial español cerró el martes en 87 puntos, similar a Italia (85) o Noruega (78) y menos del doble que EE UU (45). El diferencial español ayer apenas se movió a pesar de la declaración de Almunia. El de Portugal pasó de 127 a 139.

Krugman cree que España es el mayor riesgo de la zona euro

El tamaño importa. El premio Nobel Paul Krugman afirmó ayer que España supone, hoy por hoy, un riesgo para la zona euro superior al de Grecia, debido a la mayor dimensión de su economía. Krugman, conocido por sus tesis neokeynesianas, utiliza el ejemplo español para, a su juicio, demostrar que los déficits públicos no son el principal problema económico. El economista explica en su blog que el mayor problema para la zona euro es España, un país que, "hasta hace pocos años ha logrado superávits presupuestarios". En su opinión, el actual déficit español se debe al "colapso" económico, que, en último término, estaría motivado por "el problema real de la zona euro: una política monetaria única para todos, que no ofrece ayuda a los países que sufren shocks adversos". Krugman alude así a la burbuja inmobiliaria española, que fue impulsada por unos tipos de interés demasiado bajos para lo requerido por la economía.