Acelerar su reestructuración

GM agiliza sus desinversiones y espera ver beneficios este año

La automovilística General Motors ha puesto a la venta su filial especializada en sistemas de dirección eléctricos e hidráulicos, Nexteer Automotive. Con ello, la compañía dirigida temporalmente por Ed Whitacre está intentando acelerar la reestructuración de la empresa que pasa por la salida de los negocios que no son fundamentales o que llevan años en pérdidas.

Nexteer apenas lleva un año en la cartera de productos de GM. La compañía, que emplea a 6.200 empleados y tiene 15 plantas, formaba parte de Delphi, una empresa de componentes de automoción que, a su vez, fue filial de GM hasta su segregación en 1999. Delphi entró hace cuatro años en suspensión de pagos en EE UU y el año pasado, para ayudar a la empresa a salir de esta situación GM se hizo con este negocio que ahora pone a la venta. Delphi salió de su suspensión de pagos en octubre.

General Motors tiene previsto cerrar este mes la venta de Hummer, se ha deshecho de sus marcas Pontiac y Saturn y, si no hay un acuerdo del última hora, tenía previsto confirmar ayer el cierre de la sueca Saab. Adicionalmente, ha reducido su sobredimensionada red comercial en EE UU.

Los planes permiten a Ed Whitacre, consejero delegado interino y presidente, ser optimista. El responsable de la compañía dijo ayer que confía salir en 2010 de los números rojos con los que la empresa ha cerrado sus libros durante los últimos cinco años. Whitacre dijo, eso sí, que todo dependía de que la economía siguiera recuperándose y que las ventas de coches no sufrieran un revés. En 2009, sus matriculaciones en EE UU cayeron un 30%.

De Microsoft a Detroit

Ed Whitacre cree que el neozelandés Chris Liddell, que fue fichado desde su puesto como director financiero en Microsoft para serlo en GM, podría ser el nuevo consejero delegado. Al dejar Microsoft, Liddell dijo aspirar a un puesto más alto que el de financiero.