Nestlé que pagará 2.570 millones

Kraft pujará al alza por Cadbury tras vender su negocio de pizzas

Kraft va a reforzar su oferta por Cadbury para tratar de convencer a la dirección de la británica. Destinará a esta operación los 2.570 millones de euros que va a ingresar con la venta a Nestlé de su negocio de pizzas en Norteamérica.

Manos a la obra. El fabricante de chocolatinas británico Cadbury había puesto como condición a Kraft que, para aceptar su oferta de compra, tenía que aumentar el efectivo que estaba dispuesto a destinar a esta operación.

Y así ha sido. Aunque primero Kraft ha tenido que hacer caja vía desinversiones. La compañía de alimentación estadounidense anunció ayer la venta de su negocio de pizzas en Norteamérica, que incluye marcas como DiGiorno o Tombstone.

Una operación que le ha permitido ingresar 3.700 millones de dólares (unos 2.570 millones de euros) y que saldrán de la cuenta de resultados de la helvética Nestlé.

Buffett, principal accionista de Kraft, se opone a la propuesta actual

De paso, se quita un rival del medio. Nestlé sonaba como uno de los candidatos a lanzar una oferta competidora por Cadbury, bien solo o de la mano de un tercero. Pero la suiza descartaba ayer a través de un comunicado que esté planeando ningún tipo de propuesta por la chocolatera británica.

Antes de cerrar esta operación con Nestlé, Kraft estaba dispuesto a invertir 10.300 millones de libras (unos 11.600 millones de euros) en la compra de Cadbury. En concreto, ofrecería 725 peniques por cada acción de la británica. De ellos, sólo 300 se pagarían en efectivo y el resto en acciones de la estadounidense. Un canje de títulos que el equipo directivo calificó como "robo". No tanto porque no comparta las posibles sinergias de la operación (ya que ha reconocido estar abierta a formar parte de una operación de venta o de fusión), sino porque creen que sus accionistas saldrían perjudicados. Habrá que esperar a ver si Kraft cambia los términos de su oferta.

Y a Cadbury le ha salido un aliado inesperado. El inversor estadounidense Warren Buffett -que es el principal accionista de Kraft con una participación del 9,4% a través de su firma de inversión Berkshire Hathaway- manifestó ayer su oposición a que Kraft emita nuevas acciones para financiar con ellas la compra de la británica.

"Para decirlo de manera sencilla, decir sí a la emisión de nuevos títulos supondría autorizar una enorme transacción sin saber su coste", explica Berkshire Hathaway a través de un comunicado. "Lo que sí sabemos con certeza es que la cotización de las acciones de Kraft, 27 dólares por título, es costosa para que sean utilizadas en una adquisición", recalca. "De hecho, en 2007 Kraft gastó 3.600 millones de dólares en recomprar títulos valorándolos a 33 dólares porque entonces el equipo directivo consideraba que su valor era aún mayor".

Eso sí, la negativa de Buffett a emitir alrededor de 370 millones de acciones no significa que se oponga a la adquisición de Cadbury. De hecho, la aprobaría si se cambian los términos de ésta.

A la espera de que se resuelva el futuro de Cadbury sus acciones se apuntaron ayer la mayor caída en Bolsa de los últimos ocho meses. En concreto, perdieron el 3,2% de su valor y cotizan a 779 peniques por título. Aún así, las acciones cotizan un 7,4% por encima del precio propuesto por Kraft.

La hiperactividad del grupo helvético en 2010

En sólo dos días laborables, Nestlé ha echado por tierra todo su presupuesto de adquisiciones para 2010. Pero esta circunstancia no va, ni mucho menos, a obligar al gigante de la alimentación helvético a cambiar el paso. "Nosotros siempre estamos abiertos a posibles compras", aseguraba ayer el consejero delegado de Nestlé Paul Bulcke después de invertir 2.570 millones de euros para hacerse con el control del negocio de pizzas en Norteamérica de la estadounidense Kraft. El presupuesto anual de Nestlé marca unas inversiones de entre 2.000 y 3.000 francos suizos. Es decir, entre 1.345 y 2.000 millones de euros. Pero esta declaración de intenciones se ha visto más que beneficiada por la operación de venta que llevó a cabo Nestlé este lunes, cuando vendió a Novartis el 52% del negocio oftalmológico Alcon por 19.500 millones de euros. De esta forma, Nestlé se ha convertido en la compañía más activa en los primeros días del año en lo que se refiere a operaciones corporativas. Los directivos de Nestlé descartan marcar posibles objetivos de compra. Lo que sí apunta la empresa suiza es que sus ingresos repuntarán este año entre un 5% y un 6%, a pesar de que los analistas del sector rebajan estas previsiones hasta el 4%. En 2008, Nestlé facturó 74.000 millones de euros.