Seguridad vial

Cómo ser un buen conductor sénior y no morir en el intento

Losmayores son peores peatones que pilotos en España, donde cada año el 42% de los viandantes fallecidos pertenecen a este colectivo.

A los conductores mayores les va a costar mucho trabajo quitarse el sambenito de que son un peligro al volante. Ya se sabe, cría mala fama... Pero, pese a que hay opiniones para todos los gustos, la realidad parece decir lo contrario. Según se desprende de un estudio elaborado por la compañía Allianz Seguros en colaboración el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte, las personas de edad más avanzada tienen más probabilidades de sufrir accidentes de tráfico, que de causarlos.

Y es que, aunque en España el número de fallecidos en carretera mayores de 65 años es del 16% anual (604 muertos en 2007), la tercera edad no representa un riesgo mayor que otros colectivos de la población española. Es cuando actúan de peatones cuando el riesgo se eleva considerablemente, incluso por encima de la media europea. Según recoge el informe, las muertes de peatones mayores de 65 años en España se eleva al 42% del total.

"Es innegable que las aptitudes físicas y cognitivas de los conductores diminuyen con la edad", asevera Jörg Kubitzki, investigador del Centro Tecnológico Allianz, pero, como la experiencia sigue siendo un grado, llegado el momento adoptan comportamientos más prudentes y seguros para librarse de los golpes. Tanto es así que, hasta el momento, no sólo ninguna compañía de seguros se ha dignado a tocar las primas de los conductores llegada cierta edad, si no que algunas incluso han empezado a poner en marcha nuevas coberturas de protección de pagos para los más mayores, como es el caso de Allianz.

Reducir la velocidad, guardar una mayor distancia de seguridad, evitar conducir trayectos muy largos, de noche o bajo condiciones climatológicas adversas son algunas de las argucias de las que se sirven los casi 2,8 millones de conductores españoles mayores de 65 años para contrarrestar la merma de habilidades.

Pero guste o no, la incidencia de las muertes por accidente de tráfico en la tercera edad tiende a crecer en los próximos años. El creciente envejecimiento de la población es un hecho y las previsiones hablan de que en los próximos 20 años, el porcentaje de mayores de 79 años se duplicará en la Unión Europea, donde cada año ya fallecen más de 8.000 personas de la tercera edad por accidentes de tráfico.

España, donde la esperanza de vida es una de las más altas de Europa, se situará a la cabeza con un 26% de conductores mayores de 65 años. Para 2050, se estima que más de la tercera parte de los fallecidos en la carretera será mayor de 65 años.

Frenar el número de muertes, según Kubitzki, pasa por la necesaria puesta en marcha de medidas para sensibilizar a la población de la vulnerabilidad de los mayores así como educar a los propios mayores en seguridad vial y la nueva normativa. Asimismo, considera imprescindible que los fabricantes doten a coches demayor adaptabilidad y ergonomía.