No se olvide...

Cajas de cambio automáticas

La caja de cambios de un automóvil es esencial para definir su dinamismo, su comodidad, el placer de conducir y hasta la seguridad. Durante muchos años las cajas automáticas han sido rechazadas por los usuarios españoles. Argumentan que con este tipo de transmisión no pueden controlar el coche, que es un mecanismo que puede dar lugar a averías de importancia, y otro handicap es que el consumo de combustible es mayor y las aceleraciones peores.

Gracias a la electrónica, los cambios automáticos han mejorado enormemente y son capaces de adaptarse al estilo de conducción. Además casi todos se pueden manejar manualmente, ya sea por medio de la palanca o mediante levas colocadas detrás del volante. En la actualidad, las cajas de cambio automáticas convencionales (con convertidor de par) ofrecen unas prestaciones magníficas y una gran comodidad de uso. Las marcas de prestigio prácticamente han desterrado los cambios manuales de sus modelos de 6 u 8 cilindros. Durante los últimos años se han lanzado además tres nuevos tipos de cajas de uso automático. Hablamos de los cambios con embrague pilotado (en realidad son manuales pero se elimina el pedal de embrague gracias a un sistema hidráulico), los cambios variables continuos (no hay saltos entre marchas, como en un scooter) y, sobre todo, los recientes cambios de doble embrague. Esta innovación ha hecho que los cambios manuales ya no sean demandados ni en los deportivos más radicales.