Iniciativa

EE UU se prepara para gravar los bonos de los ejecutivos de las entidades rescatadas

La Cámara de Representantes de EE UU ha aprobado una propuesta para la creación de un nuevo impuesto del 90% sobre los bonos recibidos por los ejecutivos de las compañías rescatadas por la Administración.

Esta iniciativa surge después de conocerse que 400 ejecutivos de AIG recibieron 128 millones de euros en bonos a pesar de que la entidad ha tenido que ser, en parte, nacionalizada por sus problemas de liquidez.

El propio presidente de EE UU, Barack Obama, expreso su indignación tras conocer dichos bonos y anunció que trataría de hacer lo posible para evitar su pago. La aseguradora AIG acumula 138.000 millones de euros de capital público y el Estado posee el 80% de las acciones.

La propuesta presentada por la mayoría demócrata contó con 328 votos a favor y 93 en contra y ha surgido en medio de la creciente ira popular y el malestar de la Casa Blanca y el Capitolio desatado tras conocerse que la semana pasada los ejecutivos de la aseguradora American International Group (AIG) se repartieron 165 millones de dólares en bonificaciones.

La Cámara de Representantes ha aprobado esta medida para las empresas, en su mayoría bancos, que hayan recibido financiación por parte de la Administración de EE UU por importe superior a 5.000 millones de dólares. Dicho impuesto afectaría a todos los ejecutivos que reciban más de 250.000 dólares y tiene efectos desde diciembre de 2008.

Para su aprobación definitiva la ley debe pasar por el Senado y ser definitivamente aprobada por el Congreso.

La nueva carga tributaria no sólo afectará a los ejecutivos de AIG sino a los empleados de otras compañías que hayan sido rescatadas por el Gobierno federal, como los gigantes hipotecarios Fannie Mae o Freddie Mac, o Bank of America y Citigruop, entre otras instituciones.