Finanzas

Citigroup se desploma en Bolsa tras la nacionalización parcial

El coloso financiero Citigroup, presente en 100 países, recibió el viernes una tercera ronda de ayudas de EE UU que suponen su nacionalización parcial. El Estado tomará el 36% del capital, los accionistas minoritarios diluyen su participación hasta el 26% y el resto sigue en manos de institucionales. Los títulos del banco cayeron un 40%.

Citigroup, una entidad que en los años del crédito fácil disparó su apalancamiento y riesgo, ha pactado con el Ejecutivo una tercera ronda de ayudas que introducen un cambio cualitativo dentro de la cultura empresarial de EE UU ya que el Estado se hace con un porcentaje sustancial del banco lo que, de facto, supone una nacionalización parcial.

La operación, que es de tipo contable y no supone ningún desembolso más de dinero público, es el fruto de un acuerdo entre la entidad dirigida por Vikram Pandit y el Tesoro de Tim Geithner. Según se explicó el viernes desde Citi, el banco ha hecho el ejercicio de poner a prueba su liquidez en condiciones económicas extremas (un stress test similar al que está haciendo ya el Gobierno en la gran banca) y llegó a la conclusión de que era necesario aumentar la liquidez.

Con este objetivo, se van a convertir 25.000 millones de dólares (19.700 millones de euros) que el Gobierno tiene ya en acciones preferentes en títulos comunes, si el resto de los accionistas están de acuerdo. Estos han visto como de un plumazo se ha producido una fuerte dilución de su valor ya que se quedan con apenas el 26% del banco. La cotización de las acciones de Citi se precipitaron el viernes al abismo, con una pérdida del 40% de su valor en la jornada. El Ejecutivo, que desde octubre ha inyectado 45.000 millones de dólares en el banco y ha asegurado activos por valor de 300.000 millones de dólares, no tiene, de momento, intención de volver a inyectar más dinero.

CITIGROUP INC. 63,81 2,06%

No obstante, ayer, el director financiero de la entidad, Gary Crittenden, dejó la puerta abierta a la posibilidad de que se convirtieran los restantes 20.000 millones de dólares que aun se mantienen en acciones preferentes. Estas serán las únicas que reciban dividendo, del 8%, porque Citi anunció ayer que eliminaba esta retribución al accionista tanto común como preferente. Se espera que con ello ahorre 5.000 millones de dólares.

Con esta operación, el Gobierno asume más riesgo ya que las acciones comunes ofrecen menos garantías. Por otra parte, si el banco se recupera, la apuesta puede ser beneficiosa a largo plazo.

Crittenden dijo ayer que los ejecutivos del banco continuarán con la gestión y que el Gobierno tiene los mismos objetivos que ellos. No se prevén cambios en la cúpula directiva, pero si en el consejo. La mayoría de los 15 consejeros que lo componen serán independientes.

Un debate abierto en la patria del capitalismo

Alan Greenspan dijo al Financial Times el ex presidente de la Fed, y uno de los más ardientes defensores del sistema de libre mercado, dijo que podría 'ser necesario nacionalizar temporalmente algunos bancos para facilitar una rápida y ordenada reestructuración'. 'Entiendo que una vez cada 100 años es algo que hay que hacer'.

Lindsey Graham, senador republicano de Carolina del Sur afirmó en la cadena ABC el día 15 que la idea de la nacionalización no es agradable. 'Pero creo que si tenemos tantos activos tóxicos en todo el sistema financiero y en el mundo, vamos a tener que hacer algo que nadie previó hace un año y que no le gusta a nadie.'

24.500 millones para la banca de Europa del Este

Los principales organismos multilaterales de inversión y financiación en Europa central y del Este acordaron el viernes en Londres destinar 24.500 millones de euros para rescatar el sector financiero de los países de esa zona y restablecer el crédito hacia las empresas.

La ayuda intentará paliar las consecuencias de la crisis en unos países que no cuentan con recursos suficientes para recapitalizar por sí mismos a los bancos en dificultades. Muchos de esos países, además, están sufriendo un a seria depreciación de sus monedas, como es el caso de Polonia, Rumanía o Hungría, dentro de la UE, o Ucrania y Turquía, fuera del club comunitario. La multimillonaria inyección, sin embargo, también puede beneficiar a los bancos austriacos, suecos, belgas o italianos que dominan buena parte del mercado financiero de Europa del Este.

El plan de ayuda lo han suscrito el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), que aportará 6.000 millones de euros; el Banco Europeo de Inversiones (BEI), con 11.000 millones; y el Banco Mundial (BM), con 7.500 millones.

El objetivo del plan es 'ofrecer una asistencia financiera rápida y sustancial para fortalecer los bancos y apoyar el crédito a la economía real', según el memorándum suscrito por las tres instituciones.

La Unión Europea, además, ya ha autorizado préstamos de 3.100 millones de euros a Letonia y 7.500 millones a Hungría, con cargo al fondo comunitario de ayuda financiera a las balanzas pagos de los países que no han adoptado el euro. En 2002, ese fondo pasó de 16.000 millones anuales a 12.000 millones. Pero la actual crisis ha obligado a Bruselas a elevar este año el presupuesto hasta 25.000 millones de euros.