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Cada uno dirige su propia orquesta

Pérez-Orive ofrece las pautas para tomar las riendas de cada proyecto vital.

No hace falta que sea principio de año. Cualquier momento es bueno para aprender a tomar las riendas de la vida e iniciar un camino para crecer personalmente. El autor de Proyecto Yo (Editorial Pirámide, 16 euros), José Félix Pérez-Orive, ofrece las pautas para que cada uno sea director general de su propia vida. El objetivo que persigue es conseguir cambiar de hábitos e iniciar un nuevo proyecto vital. Porque ¿ha pensado alguna vez hasta dónde podía llegar?, ¿quién dirige su vida?, ¿marca usted el camino o son los acontecimientos o los valores de sus padres los que determinan dónde tiene que ir? Si no ha reflexionado sobre este asunto, puede llegar a tener una imagen distorsionada de sí mismo.

Muchos de los lectores de este libro pertenecen a una generación que vivirá cerca de 100 años, disfrutará de una alta renta per cápita y trabajará como mucho dos días a la semana. Y, sin embargo, no tendrán una idea clara de qué hacer con tanto tiempo disponible. El autor afirma que ese tiempo libre 'tendrá que ocuparlo construyendo una vida de diseño, que cambiará su forma de hacer, aprender, mejorar o ayudar, y que le proporcionará una mayor holgura vital'. Para Pérez-Orive, 'será necesario formular el guión de su propia gesta partiendo de lo que tiene'. Y afirma que todo el mundo quiere hoy día crecer, pero no es tan sencillo. 'Para hacerlo sólo hay que buscar el yo desconocido. Y, si se encuentra, atreverse a utilizarlo en la dirección adecuada con la ayuda de nuevos enfoques, técnicas y un poco de disciplina'.

Una tarea apasionante de autodirección, según este experto. A lo largo de diez capítulos, el autor anima al lector a ser valiente para enfrentarse a todos los aspectos de su vida tanto personal como profesional. Para comenzar esta aventura es conveniente, en primer lugar, definir el proyecto y las competencias de cada uno, así como crear un plan de actuación que incluya creencias y preferencias, buscar contactos; cada día es más importante tener una red social que pueda ayudar al profesional y, ante todo, ser realista en la consecución de los objetivos. La sinceridad y no mentirse a uno mismo es definitivo.

Al final, tal y como nos recomienda este experto en asesoramiento de negocios y de fusiones y adquisiciones, cada persona deberá diseñar su propia carrera y proyecto vital. Y recomienda disponer de una libreta donde pueda detallar todos sus objetivos más destacados. Otros puede anotarlos en una servilleta o en la solapa de un sobre. Conviene mantenerlos siempre a la vista y revisarlos a menudo. Hay que animarse, dice Pérez-Orive, a cumplirlos con los interrogantes más molestos, esos que verdaderamente hacen daño; rompa con las rutinas y ponga intensidad a la acción. De su futuro depende usted, nadie más. No deje que otros decidan cómo ha de transcurrir su existencia.

El mito del autosuficiente

Se acabó el mito de los superhombres o las supermujeres capaces de conseguir las cosas por ellos mismos. La persona hecha a sí misma llega al final de una época. Cada vez más se requiere de la ayuda de otros. Tampoco se deben sobrevalorar los conocimientos, es mejor relativizar los datos y gestionar los conocimientos en base a su proyecto. También conviene analizar las competencias según el proyecto de cada uno.

Lo que no debe nunca contradecirse es el proyecto vital y los objetivos de una persona con los valores. Para ello, es importante realizar una declaración de principios, ya que los valores tienen un contenido más emocional que racional, aunque éstos cambian con el tiempo.

El autor de Proyecto Yo distingue entre valores de creencia, preferencia y sapiencia. Pero ¿cuándo hay que ponerse en marcha? Conviene romper con las rutinas, sacar fuerzas de éxitos y de fracasos y aplicarlos con verdadera pasión. Porque el sentido de su vida es su proyecto.