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Un banquero de Miami reparte 47 millones entre sus empleados

Leonard Abess Junior vendió City National a Caja Madrid y hace beneficiaria de ello a su plantilla.

Un banquero de Miami reparte 47 millones entre sus empleados
Un banquero de Miami reparte 47 millones entre sus empleados

Con la gran banca de EE UU en pérdidas, sus consejeros delegados en el banquillo del Congreso respondiendo a un Gobierno que busca la manera de ayudarles y algunos de los grandes responsables de las altas finanzas en el paro tras recibir escandalosas compensaciones, ¿quién iba a pensar que la noticia más refrescante del día iba a venir de este sector? Pues así es.

Leonard Abess Junior es un banquero de Miami muy conocido en Caja Madrid porque el pasado noviembre le vendió su 83% en City National Bancshares, una entidad de 399 empleados, por 927 millones de dólares (unos 726 millones de euros). æpermil;l conserva una participación y se mantiene como consejero delegado. Cuando eso ocurrió, Abess anticipó a sus empleados que la venta iba a ser rentable para todos. Y no ha defraudado.

Según una exclusiva de The Miami Herald, Abess ha distribuido 60 millones de dólares (47 millones de euros) de su propio capital entre los empleados del banco. El que aún es consejero delegado de este banco, ahora filial de la caja madrileña, buscó además a 72 personas que ya no trabajaban para la entidad para también hacerles partícipes del reparto de un capital que sale de su propio bolsillo. Cajeros, celadores, supervisores, interventores... toda la plantilla ha recibido un sobre con compensaciones que en algunos casos han excedido los 100.000 dólares, dependiendo de los años de servicio.

Abess ha puesto, de verdad, su dinero donde compromete su palabra. 'Medimos nuestro éxito en términos humanos. La calidad de las relaciones con nuestros clientes y empleados define nuestra cultura corporativa cada día', se lee en el listado de valores corporativos de la entidad.

El diario de Miami narra que una de las empleadas, Geneva Lawson, tenía la intención de comprarse un coche pequeñito y ahorrar. Esta mujer de 72 años, 51 de ellos como empleada de National City, llegó a ser la jefa de Abess Junior cuando éste empezó a trabajar en el banco que fundara su padre, también Leonard L. Abess, en 1946 junto con Baron de Hirsch Meyer (que no era noble, sino que simplemente se llamaba Baron).

Abess Jr. empezó a trabajar desde abajo en el banco y eso le hizo apreciar el valor de la labor de los empleados. Al Herald le ha dicho que ha comprobado que si el presidente del banco 'no viene a trabajar, no es muy grave, pero si los cajeros no llegan por la mañana, tenemos problemas'.

Al hilo de ese pensamiento, Abess no fue a trabajar el día que se distribuyeron los cheques y no ha buscado la publicidad que ahora tiene.

El diario afirmaba que Abess siempre ha buscado la forma de premiar a los empleados e incluso pensó en hacer un plan de stock options para la plantilla que no materializó antes de vender. æpermil;l no tiene problemas de dinero y es uno de los mayores filántropos de la zona, pero no porque haya sido siempre hijo de banquero.

Abess no heredó el banco porque éste lo vendió en los ochenta a unos inversores que se lo vendieron, a su vez, a un empresario colombiano que acabó huyendo del país y dejó al banco en la quiebra. El joven hijo del banquero compró con 21 millones, prestados, la entidad en 1985. Ahora la ha vuelto a vender.

'Conozco a muchos de los empleados desde que tengo siete años, no me parecía bien que sólo yo recibiera el dinero', dijo un banquero ideal para inspirar a los nuevos Charles Dickens.