Retribución al accionista

El Gobierno alemán pide a las grandes empresas que no repartan dividendos

El vicecanciller y ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, cree que las grandes empresas alemanas deberían demostrar que están dispuestas a superar la crisis y no repartir dividendos este año.

"Nos encontramos ante la mayor crisis económica de las últimas décadas y no puede ser que las empresas pidan ayuda al Estado y al mismo tiempo repartan millones de dividendos entre sus accionistas", critica Steinmeier en una entrevista con la edición dominical del diario berlinés Der Tagesspiegel.

A su juicio, una empresa que ha sufrido pérdidas millonarias en el cuarto trimestre, como ha ocurrido con tantas, debería destinar los dividendos a hacer un fondo de reservas que sirva para salvar empleo y no repartirlos. Mientras, el gobierno de la canciller Angela Merkel está analizando cómo retocar el paquete de ayuda bancaria aprobado en noviembre, y que hasta ahora ha tenido un éxito relativo. Una de las posibilidades que se están analizando, confirmaron fuentes del gobierno, es ampliar el plazo de concesión de avales estatales de los actuales tres a cinco años.

De los 480.000 millones de euros que conforman el paquete, 400.000 corresponden a avales públicos con los que el gobierno espera reactivar el flujo de créditos interbancarios. Debido a este paquete y los dos programas de reactivación económica aprobados posteriormente por un valor total de 80.000 millones en dos años, el Estado alemán deberá duplicar este año su endeudamiento.

Según adelantaron fuentes gubernamentales, el presupuesto suplementario que tiene previsto aprobar el gabinete la semana próxima duplicará el endeudamiento a 36.800 millones de euros, frente a los 18.300 millones de euros previstos inicialmente.

Sin embargo, las cifras reales serán previsiblemente mucho mayores, y la mayoría de los expertos parten para este año de un endeudamiento que superará los 50.000 millones, pues el gobierno ha establecido al margen de los presupuestos un fondo para impulsar las inversiones públicas cuyo volumen, incluido el pago de intereses, asciende a 21.000 millones de euros en dos años.

El presidente de la Confederación de la Industria Alemana (BDI), Hans-Peter Keitel, emplazó hoy al gobierno a analizar cuanto antes cómo piensa reducir a corto y mediano plazo ese déficit adicional, para evitar que la devolución se aplace a la "generación de nuestros hijos".