Finanzas

Bank of America recibe 104.000 millones de ayudas públicas

La tierra no deja de temblar en Wall Street. Bank of America y Citigroup, presentaron el viernes pérdidas millonarias. El primero de ellos recibió una segunda ayuda del Gobierno de 138.000 millones (unos 104.114 millones de euros), mientras que Citi oficializó el fin del modelo del supermercado financiero.

Bank of America recibe 104.000 millones de ayudas públicas
Bank of America recibe 104.000 millones de ayudas públicas

Bank of America adelantó cuatro días la fecha de presentación de unos resultados que muestran la primera tinta roja en un trimestre desde el año 1991. Las perdidas del banco dirigido por Kenneth Lewis sumaron 1.790 millones de dólares (1.350 millones de euros) frente a los beneficios de 268 millones de dólares en el mismo trimestre de 2007. Estos resultados no contabilizan 15.300 millones (11.540 millones de euros) de pérdidas en Merrill Lynch por que la adquisición se completó a principios de enero.

El adelanto coincidió con el anuncio conjunto que, pasada la medianoche del jueves, hicieron el Tesoro, el Fondo de Garantía de Depósitos y la Fed, quienes acordaron extender a Bank of America la mano del Tío Sam para ayudarle a absorber Merrill Lynch.

El banco de Carolina del Norte recibirá una garantía sobre créditos que asciende a 118.000 millones de dólares (unos 89.000 millones de euros) y una inyección de capital de 20.000 millones (15.090 millones de euros) más. A cambio, el banco emitirá a favor del Estado opciones sobre acciones preferentes con un dividendo del 8% aunque para el resto de las acciones el dividendo pasa de 32 céntimos a uno.

El 70% de las garantías estatales se destina a Merrill Lynch y el resto, a Bank of America

Pese a esta ayuda, el banco recorrió el viernes un tortuoso camino en los mercados (cerró con una caída del 14%). Los inversores están muy decepcionados con una institución que en octubre dijo haberse visto obligada a aceptar 25.000 millones -que, según dijo, no necesitaba- y que, sin embargo, ahora ha pedido más.

Lewis, el blanco de todas las críticas, avanzó además que espera más pérdidas y mayores en los próximos trimestres. De hecho, los analistas han tomado nota de que el 75% de los activos garantizados por el Gobierno es de Merrill pero el 25% restante es de Bank of America. La entidad ha sufrido un severo revés en la valoración de sus activos durante el último trimestre y ha aumentado de 6.450 millones de dólares a 8.540 millones las provisiones por pérdidas crediticias.

Por su parte, Citi, hizo lo que los mercados llevan varios días anticipando: acabar con la estructura de supermercado financiero (todos los servicios bajo un mismo paraguas) que creó Sanford Weill.

La entidad, presidida por Vikram Pandit, aprovechó ayer la presentación de su quinto resultado trimestral negativo -8.290 millones de dólares (6.255 millones de euros)- para anunciar la división del banco en dos entidades, una sana y otra con activos problemáticos que se aislarán de los buenos negocios.

La primera, Citicorp, tendrá activos valorados en 1,1 billones de dólares (830.670 millones de euros) y se quedará con los negocios de transacciones globales, la banca corporativa y de inversión, la banca privada y la banca minorista internacional.

En Citi Holding, 'el banco malo' con activos de 850.000 millones de dólares, quedarán los títulos tóxicos, el negocio de crédito al consumo y la parte de la empresa conjunta de corretaje formada con Morgan Stanley, a la que ha aportado Smith Barney.

Pandit dijo que no tiene prisa por vender activos de Citi Holding y buscará un consejero delegado para esta entidad. El viernes dijo que Citicorp podría haber ganado 10.000 millones de dólares en 2008, de haber estado solo en vez de cerrar el año con 18.700 millones en pérdidas.

¿Sería viable un banco público con activos tóxicos?

La inyección de capital hecha en Bank of America esta semana provendrá del remanente de los 350.000 millones de dólares (264.200 millones de euros) del primer tramo del TARP, el plan de salvamento de la banca. El segundo tramo, de otros 350.000 millones que utilizará la Administración de Barack Obama, venció ayer la primera resistencia en el Congreso, al ser aprobado por el Senado. La semana que viene, es de prever, que sea refrendado por la Cámara de Representantes, un foro donde quieren un mayor control sobre qué se hace con el dinero público.

El viernes, tanto el secretario del Tesoro, Henry Paulson, como la presidenta del Fondo de Garantía de Depósitos, Sheila Bair, afirmaron que sería una buena idea pensar en la creación de un banco apoyado por el Estado que se hiciera con activos tóxicos. Es una opción que ya fue dejada encima de la mesa por el presidente de la Fed, Ben Bernanke, el lunes en un discurso en el que planteaba la creación de un 'banco malo' para sanear el resto. Es una cuestión extrema que responde a la necesidad de recapitalizar de forma urgente el mercado financiero para que el crédito vuelva a fluir.

Algunos analistas consideran que a la vista de la situación, los 350.000 millones que tendrá Obama no van a resolver la situación. El viernes por la tarde, el Tesoro volvió a abrir la cartera y extendió un préstamo a una entidad de propósito especial de 1.500 millones de dólares que va a crear Chrysler Financial, la entidad de crédito de la automovilística Chrysler. Se trata de una ayuda muy similar a la que se hizo a GMAC, la financiera de GM.