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Empleo y Directivos

Ideas para un nuevo capitalismo

Empresarios y expertos plantean el sosiego como la forma adecuada de afrontar una crisis tras la que, aseguran, la economía saldrá reforzada y los países emergentes aumentarán su protagonismo.

Crisis fue la palabra más pronunciada y la gran protagonista de la 47 edición de la Asamblea de Antiguos Alumnos del IESE, celebrada el viernes en Madrid. De fondo, el runrún de otra jornada negra de los mercados bursátiles, cuyos datos negativos llegaban puntualmente a las blackberry de los cerca de 2.600 ejecutivos, que acudieron al Palacio de Municipal de Congresos a conocer de primera mano los consejos y experiencias de empresarios y expertos de las finanzas y de la economía mundial. El más catastrófico, sin duda, fue Nouriel Roubini, el gurú estadounidense de moda, que vaticinó la actual crisis financiera mundial, quien llegó incluso a pedir el cierre de los mercados. 'Deberían cerrar las Bolsas durante una o dos semanas, con el fin de restaurar la confianza y volver a abrirlas con garantías y mecanismos de control, una reforma que tendría que haberse hecho hace 20 años', aseguró el profesor de Stern School of Business de la Universidad de New York. Es más, aseguró que si se hubiera sido previsor y se hubiera echado el cierre a los mercados antes, las caídas diarias serían del 3% y no del 9% como está sucediendo ahora. Su previsión para España fue demoledora, ya que ha basado su crecimiento únicamente en la construcción, aunque reconoció que la supervisión del Banco de España ha sido la más eficaz.

Roubini habló de recesión y de que esta crisis va a tener una vida larga, 'con un estancamiento de muchos años'. En contra de la primera apreciación de que el constipado no afectaría a otras economías, la realidad es que 'ya es una neumonía y está afectando, a la mayoría de las economías más avanzadas, que también entrarán en recesión'. Los países emergentes tampoco se mantendrán al margen y 'sufrirán perturbaciones importantes'. Por tanto, aseguró Roubini, ya no se trata de una crisis de liquidez y de confianza, 'sino que estamos a punto de una recesión global y no sé que se puede hacer porque el círculo es cada vez más vicioso y está afectando a la economía real'. Y para agravarlo aún más, la sociedad ha perdido la confianza en la clase política.

El pesimismo del gurú estadounidense fue aliviado con las palabras del consejero del Banco Central Europeo (BCE), el español José Manuel González-Páramo, que hizo un llamamiento a la cordura y a la sensatez y aseguró que las medidas adoptadas por los Gobiernos y bancos centrales frente a la crisis financiera ya están teniendo algún efecto positivo. En este sentido, pidió a las entidades que actúen en los mercados financieros para facilitar liquidez en el sistema. 'Los bancos tienen que ser conscientes de que ahora pueden recrear el mercado e intermediar de nuevo'. Consideró esencial que los agentes mantengan la compostura y aseguró que no es bueno tener aversión al riesgo ni un apetito excesivo. González-Páramo pidió calma y evitar sobre todo el proteccionismo, 'vamos a librarnos de los buitres y evitar racionalizar los mercados a nivel nacional y europeo'. Recalcó la necesidad de transparencia, de fortalecer la gestión del riesgo y de enfrentarse a la realidad con el fin de atenuar las rigideces del mercado, 'que no ayudan a los ajustes del nuevo entorno económico', sobre todo a este lado del Atlántico en determinados sectores como la energía o el transporte. Destacó además la importancia de trabajar globalmente en la resolución del problema, ya que en un primer momento se afrontaron las dificultades de manera aislada. Sobre este asunto, aseguró que los distintos bancos centrales, principalmente el BCE y la Reserva Federal de EE UU (Fed), siempre han estado muy cerca, intercambiando información, sobre todo de manera más intensa en estos momentos para inyectar liquidez al sistema. González-Páramo confía en que la inflación caiga más de lo previsto, aunque condicionó este descenso al precio del petróleo y otras materias primas. También apostó por evitar grandes subidas en los salarios.

Del Pino: 'Las líneas de liquidez no deben llegar sólo a las entidades financieras'

Como las grandes estrellas del management estadounidense, de pie ante la audiencia y con micrófono en mano, se presentó el ex presidente de la Universidad de Harvard y ex secretario del Tesoro de EE UU, Lawrence Summers, quien pidió, siguiendo la estela del presidente de la Fed, Ben Bernanke, un nuevo 'estímulo fiscal' para contribuir a superar la crisis financiera. Recalcó también la necesidad de abordar nuevas iniciativas para ayudar a reactivar la economía real y restaurar la confianza de los ciudadanos. En cualquier caso, según Summers, la actual situación, lejos del dramatismo, supone un gran desafío pero también una gran oportunidad. 'Es necesario asegurar los flujos financieros, apoyar la macroeconomía a través de las políticas adecuadas'. Y si algo alabó en este momento es que la clase política se reúna y acuerde conjuntamente las medidas a adoptar. La solución 'depende de la fuerza de la economía global y no se puede actuar de forma aislada'.

El ex secretario del Tesoro durante los últimos años del mandato de Bill Clinton confía en que EE UU siga jugando un papel importante en el futuro del sistema económico internacional, aunque ese liderazgo sea compartido en los próximos años con el resto de países. Y EE UU tendrá que recuperar el liderazgo moral perdido en los últimos años, con la actuación en Irak, Afganistán, Guantánamo o con el huracán Katrina. El reto, afirmó Summers, es apoyar la confianza a corto plazo para delimitar la crisis y que no se vuelva a repetir. 'Hay que admitir que la legitimidad del capitalismo de mercado no era completa y universal. En casi todos los países había gente que creía que con el capitalismo, el progreso y los resultados iban a ser los maestros del universo y se iban a poder hacer con los mercados emergentes', señaló, a la vez que reconoció que en estos momentos hay demasiada gente en la cuneta. 'La globalización es inevitable y el proteccionismo será catastrófico. Hay que buscar un nuevo reequilibrio de poder en el mundo'. Destacó el protagonismo de Europa en los últimos años y el papel que va a jugar en el futuro en la economía internacional.

El presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, aseguró que cada industria ha de buscar sus oportunidades en lugares distintos. Y adelantó que la compañía de construcción y servicios no irá a China, 'porque no hemos averiguado la manera de ganar dinero en ese país, y para perder dinero no estamos'. En cambio, calificó de ágil y flexible la economía estadounidense, y vaticinó que se recuperará en breve. En cuanto a Europa, Del Pino señaló que a Ferrovial 'le va bien, sobre todos en negocios no regulados'. Otro país, 'que nos gusta a todos es India'. También apuntó a Brasil como un mercado atractivo para toda la industria, aunque indicó que es difícil entrar porque los competidores locales 'son muy capaces'. Y advirtió que 'hay que estar preparados por si la realidad no es tan buena como esperamos', porque 'nos enfrentamos a una financiación escasa y para cualquier proyecto hace falta un porcentaje de equity superior al de hace diez años'. Según Del Pino, las compañías tienen que reducir su deuda y aseguró que las firmas también se enfrentan a un ajuste del precio de los activos. Además, abogó por reeducar a los equipos directivos, ya que, tras 15 años de crecimiento continuo, 'es difícil encontrar gente con experiencia en crisis'.

El empresario indicó que la confianza regresará 'poco a poco', cuando 'las cosas vayan mejor' y el 'secado' de las líneas de liquidez se subsane, aunque pidió que 'no sólo llegue a las entidades financieras, sino también a las empresas, a las pequeñas y medianas empresas y al individuo', ya que hay gente dispuesta a invertir o comprar pero no encuentra financiación.

Supervisión

Responsabilidades. El presidente de Indra, Javier Monzón, cree que 'cada uno tiene su responsabilidad y tiene que asumir su papel'. Y subrayó que le preocupan 'los políticos refundando el capitalismo'. Destacó la importancia de que los gobiernos presten atención a los mecanismos de supervisión. 'Las decisiones hay que tomarlas con rapidez'.

Estados Unidos, prioridad para el BBVA

A pesar de la que está cayendo, Estados Unidos sigue siendo un mercado prioritario para el BBVA. Lo aseguró durante su intervención ante los antiguos alumnos del IESE, colectivo del que forma parte el consejero delegado de la entidad financiera, José Ignacio Goirigolzarri. Entre los 'muchos' países en los que BBVA tendría posibilidad de crecimiento no orgánico, la 'prioridad, en principio, es Estados Unidos, aun sabiendo que hay un escenario complejo a corto plazo'. Esto es posible, continuó, porque Compass, la franquicia que tiene el banco en Estados Unidos, cuenta con un gran 'potencial que se acentuará en el futuro' debido a los medios con los que la entidad la está dotando para desarrollar 'un modelo de negocio mejor'. En cuanto al aprovechamiento de oportunidades en el exterior, BBVA persigue una combinación de 'mercado con crecimiento potencial y cierto tamaño crítico' de la entidad, con altas cuotas de mercado, 'porque de otra manera cuesta crear valor'.Según Goirigolzarri, a todos estos factores hay que añadir la 'factibilidad', o lo que es lo mismo, que realmente haya oportunidades. Sobre la actual crisis financiera, aseguró que lo primero que conviene tener es un diagnóstico y análisis. También reconoció que 'hemos vivido un momento único, que acabó y que será irrepetible'. Pidió a las autoridades internacionales que establezcan un terreno de juego igual para todos, que sea claro y transparente y tenga seguridad jurídica para restablecer la confianza y salir de la crisis. 'Estamos en un entorno de aversión al riesgo y los niveles de apalancamiento no se van a volver a producir'. Recuperar la confianza será un proceso lento.

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