Hacia un nuevo orden financiero

El Senado de EE UU bajará impuestos para facilitar el apoyo al Plan Paulson

Las tres páginas del Plan Paulson para rescatar a la banca han llegado al Senado en forma de tomo. La Cámara Alta tenía previsto votar este plan a última hora de la noche de ayer y sus miembros anticipaban un voto positivo debido a la introducción de una serie de iniciativas dirigidas también a ayudar a los ciudadanos. La Cámara Baja, que votó en contra del plan el lunes, votaría, otra vez, el viernes.

Los reveses legislativos de estos días al Plan Paulson han dejado en evidencia que este necesita aderezarse con medidas que sean más digeribles por unos ciudadanos que están sufriendo cada vez con más intensidad una crisis económica que se complica por la falta de fluidez en el crédito. Así, el martes pese a ser un día semifestivo, los senadores mantuvieron importantes negociaciones para ampliar la popularidad de este rescate de la banca.

El resultado de esas negociaciones pasaba por una acción que aprobará un desembolso de 700.000 millones de dólares para que el Tesoro compre activos ilíquidos de la banca, rebajas fiscales para las empresas de energías alternativas y una extensión de dos años de recortes fiscales que podrían ahorrar hasta 150.000 millones de dólares tanto a familias como empresas en la próxima década. Dependiendo de la negociación en el pleno del Senado o Cámara Alta, que empezaba a cierre de esta edición, podría sumarse a esta iniciativa una ampliación de las prestaciones de desempleo y otros recortes fiscales.

El texto que tendrán los senadores para aprobar alrededor de las 9.00 de la noche en Washington (3.00 de la madrugada en España) también incluye la supervisión de la labor del Tesoro como ejecutor del plan y la limitación a la paga de los ejecutivos de las instituciones que se acojan a este.

Fondo de Garantía de depósitos

Además, se podría aprobar que el FDIC, el equivalente al Fondo de Garantía de Depósitos, ampliara su protección hasta 250.000 dólares frente a los 100.000 que ahora garantiza. Esta cantidad no se actualiza desde hace más de dos décadas. La idea de ajustarla al alza partió de los legisladores republicanos de la cámara de Representantes y fue abrazada por el martes por los candidatos a la presidencia John McCain y Barack Obama. Ayer, los dos regresaron a Washington para retomar sus labores como senadores y votar a favor de este Plan que ambos defienden.

El problema es que el FDIC, que se nutre de aportaciones de los bancos como ocurre en España, tiene la caja a niveles históricamente muy bajos por las intervenciones que ha habido en los últimos meses en los que han caído 12 bancos. Pedir más dinero a la banca para recapitalizar el fondo es muy problemático por lo que el Senado va a pedir que, con carácter temporal, la FDIC pueda tomar prestado dinero del Tesoro sin limitación. Normalmente la limitación sería de unos 30.000 millones de dólares pero ante la gravedad de la crisis esta barrera se podría levantar.

Ayer el senador Charles Schumer explicaba que una de las modificaciones que se han contemplado, la del cambio de las normas de contabilidad en lo que se refiere a la valoración de activos conforme dicten el mercado, no va a estar encima de la mesa. Esta norma ha forzado a hacer fuertes provisiones a la banca y reajustar a la baja el valor de unos activos (ligados a las hipotecas, MBS) que no han tenido mercado en los últimos meses. El martes por la tarde, la SEC, el regulador de los mercados, y la FASB, el organismo que dicta la normativa contable hizo pública una nueva guía para su aplicación que la hace algo más flexible, algo que puede ayudar a que los resultados del tercer trimestre de la banca no sean tan malos.

Schumer afirmaba que como él, hay senadores que creen que esta normativa tiene que ser más flexible pero no consideraba que pudiera contemplarse en el Plan Paulson sino por la prevista renovación de las regulaciones financieras que se tienen que hacer en el futuro. Tanto Schumer como otros senadores esperaban que con los cambios operados en el Plan, el Senado pudiera aprobarlo con 75 votos (de los 100 que hay).

Mucho lobby y un cambio de sentimiento

La caída de casi 800 puntos de la Bolsa el día que la Cámara de Representantes dijo que no al Plan Paulson cambió mucho el escenario ideológico de la batalla por el Plan Paulson. Aquel día se perdió más de un billón de dólares en inversiones algo que ha dejado de ser un problema esotérico para la mayoría de los ciudadanos debido al impacto que los mercados tienen en sus planes de pensiones y ahorros.

Así, mientras en los días precedentes a la votación por la cámara de Representantes (conocida simplemente como la House) los despachos de los legisladores se llenaban de llamadas contrarias a un plan de rescate de la banca y a Wall Street, este sentimiento se ha matizado en las últimas horas.

Decía el senador demócrata Charles Schumer que las llamadas que se están recibiendo en el Senado ahora representan un cambio de tono porque el Plan sigue sin gustar pero ya, en la calle se es consciente de que hay que hacer algo. Los pensionistas y los ahorradores lo saben porque vieron la reacción de la Bolsa y los empresarios lo saben porque notan como el congelado mercado del crédito pone cada vez más presión en sus actividades normales.

Asociaciones empresariales de todos los sectores, comerciantes, manufactureras, financieras, han inundado al Senado con llamadas urgiéndoles a aprobar el plan y desatascar el mercado del crédito.

Ahora solo queda saber si en la House reciben esas mismas llamadas y los miembros fiscalmente más conservadores se adhieren al plan.

Perros azules

Los recortes fiscales no son populares entre los legisladores fiscalmente conservadores como los demócratas conocidos como blue dogs. En la House estos son numerosos y no les gusta rebajar impuestos si no se equilibran con más recaudación, algo que complicará el debate el viernes.