Crisis financiera

Las agencias rebajan el rating a AIG

AIG recibió ayer por la noche la peor de las noticias de un día que ya había sido malo. Las agencias de rating Standard & Poors, Moody's y Fitch rebajaron la calificación de la deuda de la aseguradora, la mayor del mundo, complicándole la perspectiva de captar un capital que ya se le había puesto muy cuesta arriba.

Asegura AIG, en apuros
Asegura AIG, en apuros

El deterioro de la situación e AIG puede seguir alimentando el temor que se ha instalado en unos mercados que viven días históricos. La aseguradora, la mayor del mundo, recibió ayer a últimas horas de la noche en Nueva York, la mala noticia de que las tres agencias de rating rebajaban la calificación de su deuda, algo que reduce sus posibilidades de captar capital porque añade la necesidad de captar unos 14.500 millones de dólares más de los que ya tiene que conseguir, para cubrir sus obligaciones.

En Wall Street, el sentimiento era muy sombrío y se especulaba que a no ser que se recibiera una rápida transfusión de dinero, la aseguradora podría verse a obligada a instar la quiebra. Sería una situación que podría contra las cuerdas al mercado de derivados y a buena parte de la banca mundial. Ken Lewis, presidente de Bank of America, dijo ayer con tono de preocupación que no conocía ningún banco que no tuviera una exposición a AIG. Los operadores del mercado y los analistas consideran que la crisis de AIG puede ser más grave de lo que ya está siendo la desatada por Lehman.

Moody's, que se reserva la posibilidad de seguir rebajando su calificación dijo en una nota que ayer tomó la decisión "a la luz del constante deterioro del mercado de la vivienda americano y el consiguiente impacto de ello en la liquidez del grupo y su posición de capital debido a sus inversiones y sus exposiciones al mercado de derivados".

S&P citó como la principal razón de su revisión a la baja "la combinación de una reducida flexibilidad para conseguir avales adicionales y preocupación por las pérdidas relacionadas con las hipotecas". Esta agencia señala que son estos productos financieros y las exposiciones a los swaps las que han impuesto la actual presión sobre AIG, una compañía que ayer vio caer su cotización un 61% y acumula una caída anual del 91,8%.

S&P aseguraba que pese a todo, el área de negocio de seguros estaba en muy buena situación. De hecho, las complicaciones le vienen a AIG no de su negocio habitual, los seguros, si no de la venta de protección de quiebra en ciertos activos, incluidas las hipotecas subprime, un negocio que la singularizó entre otras aseguradoras y le elevó el riesgo significativamente al vincular su destino al del mercado de la vivienda.

Ayer los reguladores trataban de poner en marcha un fondo financiado por las entidades privadas, entre ellas Goldman Sachs y JP Morgan, para que AIG pudiera tomar prestada liquidez. Se hablaba de 75.000 millones de dólares para este fondo, una cantidad que es muy significativa en general y más en particular en esta crisis.

El gobierno del estado de Nueva York, regulador de la firma, autorizó a AIG a transferir 20.000 millones de dólares de sus subsidiarias a la matriz para recapitalizarse. Las autoridades prohíben esas transferencias en subsidiarias de aseguradoras porque quieren que cada una tenga capital suficiente para responder a sus responsabilidades. AIG, que ayer necesitaba 40.000 millones de dólares pidió a la Fed un crédito puente que avalaba con los negocios que quería vender, por valor de 20.000 millones de dólares. La Fed, que no tiene relación con aseguradoras, no tenía mucha intención de acceder a esta petición, dispuesta como ha estado este fin de semana con Lehman a trazar la frontera de hasta dónde están dispuestos a intervenir pero mediando para que la banca arrime el hombro.