Inversión

Recetas que da la banca privada contra el parón

Los asesores de banca privada recomiendan productos de bajo riesgo, pero empiezan a ver oportunidades para el largo plazo.

Invertir con éxito este año se ha convertido en un lujo al alcance de muy pocos. Con la desaceleración económica en marcha, un entorno mundial muy incierto y los coletazos de la crisis financiera causando estragos, el dinero ha huido de los mercados de forma masiva. Los gestores de banca privada han tenido que adaptarse. Los clientes se han vuelto más conservadores y en sus recetas para capear la crisis actual prima la prudencia, productos conservadores, más sencillos y combinados con elevadas dosis de liquidez para pescar las oportunidades.

El inversor afronta un panorama complicado en el que los activos tradicionales como la Bolsa o la deuda arrojan fuertes pérdidas, o en el mejor de los casos son incapaces de batir la inflación. Por ello, y más que nunca, dependiendo del horizonte de inversión, las recomendaciones de los profesionales de la gestión varían. Y es precisamente para el largo plazo, una inversión a dos o tres años vista, donde los expertos encuentran las mayores oportunidades. Recomendaciones con mayor o menor acogida dependiendo del perfil del inversor.

'Ahora puede ser oportuno comprar pero depende del riesgo que el cliente quiera asumir y de las pérdidas que pueda soportar', explica Rafael Valera, subdirector de Banco Urquijo.

La inversión en capital riesgo presenta oportunidades para los más arriesgados

La Bolsa de EE UU gana adeptos frente a las europeas o la española

La desbandada de inversores este ejercicio ha afectado a todo tipo de activos. Encontrar alguno con rentabilidades positivas se ha convertido en casi un imposible, salvo en el caso de los depósitos, el producto estrella de los últimos meses. Tendencias que han mermado significativamente el sentimiento de mercado. 'Parece como si de pronto todos los clientes se hubieran vuelto conservadores. La mayoría no quiere asumir riesgos y son reacios a tomar decisiones a largo plazo', explican desde Barclays Wealth. 'Con esa lucha estamos. A los clientes les cuesta recibir recomendaciones de activos que no sean muy seguros', explica Jacobo Zarco, socio director de Atlas Capital.

Y es que los depósitos han puesto el listón muy alto para la inversión a corto plazo en un momento en el que las malas noticias económicas y empresariales son una constante. 'Las alternativas conservadoras son nulas en letras o monetarios', añade Zarco. Por ello, los depósitos tienen peso en las carteras, al igual que los fondepósitos. Sin embargo, ante el objetivo de preservar capital, la banca privada también está actuado con productos que tratan de mejorar la rentabilidad que ofrecen las cuentas remuneradas.

Los bonos estructurados first to default sobre varios emisores son un ejemplo. Pueden dar una rentabilidades de hasta el 8% siempre que ninguno de ellos deje de pagar su deuda. Los estructurados ligados a la inflación son otra modalidad en auge para garantizar una retribución por encima de la subida de precios.

En el mundo de la renta fija hay quienes recomiendan a sus clientes también activos más arriesgados. 'Pensamos que hay muy buenas oportunidades en la renta fija privada. Para los que puedan soportar más riesgos recomendamos deuda de entidades bien capitalizadas y algo de exposición a high yield', comenta Luis Ojeda, director general de Deutsche Bank Private Wealth.

En cualquier caso, a excepción de productos específicos, la renta fija en general aún suscita bastante desconfianza salvo los plazos a muy corto plazo y en deuda de máxima calidad crediticia. 'Para jugar el cambio de percepción en un mercado que ha estado esperando subidas de tipos durante meses, aconsejaríamos estar invertidos en los tramos cortos', comenta Miguel Forteza, asesor de inversiones de banca privada de Citi. Para los más atrevidos, Atlas Capital aconseja ganar exposición a la renta fija a través de fondos de deuda emergente en moneda local al tratarse de países con arcas públicas saneadas y divisas con potencial alcista.

La deuda gusta poco pero la Bolsa aún menos. Prudencia es el consejo más repetido. La mayoría de los profesionales de banca privada aconseja estar infraponderado y en los últimos meses han bajado la exposición de sus clientes de manera sustancial. No se esperan grandes alegrías en el corto plazo aunque para muchos ha llegado el momento de empezar a picotear activos con un horizonte de inversión de tres años o más.

Las recomendaciones en este apartado son de lo más variopintas. Para Pedro Chávez, director de productos y servicios de banca privada de BNP Paribas, hay oportunidades atractivas en el sector petrolero y en el de infraestructuras, al mismo tiempo que ve potencial en la Bolsa Rusa pese a las debilidades estructurales del país. Citi, por su parte, aprovecharía la fortaleza del dólar para invertir en la Bolsa estadounidense y también aconseja tomar posiciones en utilities o telecos europeas, así como en algunos títulos bancarios que puedan sobrevivir y reforzarse con la crisis.

Atlas Capital también prefiere la Bolsa estadounidense antes que la europea o la española y comenta que con una visión a largo plazo las Bolsas de Oriente Próximo y el norte de África ofrecen atractivo. 'Están bajando menos ahora y son la nueva promesa en emergentes', explica Zarco.

Diversificar la cartera gracias a la exposición a la gestión alternativa es otro consejo muy escuchado a pesar de que el rendimiento de estos productos este año deje mucho que desear. 'Utilizan estrategias que buscan retorno absoluto con escasa o nula correlación con la evolución de los mercados financieros. Aportan un horizonte de rentabilidad determinado, con un nivel de riesgo concreto para cualquier situación de mercado', explica José Manuel García de Sola, director general de Banif.

Las recetas de Banif para el entorno actual y como alternativa a la volatilidad incluyen, además, del uso de hedge funds, la exposición a productos estructurados que ayuden a preservar el capital y la apuesta por algunos valores concretos que se han visto arrastrados por el entorno bursátil, pero que presentan un gran potencial de revalorización. En concreto, entre sus apuestas para la Bolsa europea figuran Telefónica, Santander, BBVA, Repsol, Fortis y Eon.

La banca privada también ha empezado a echar el ojo a activos no tan tradicionales y el capital riesgo (private equity) se ha convertido en una de las grandes apuestas. 'La cosecha de 2008 puede ser extraordinaria porque los múltiplos de las compañías se han estrechado mucho y a largo plazo se van a obtener buenos retornos', explica Juan Jesús Gómez, de Arcano, family office especializado en el asesoramiento profesional y el diseño de estrategias.

Aprovechar el momento de sequía de liquidez de la banca para hacerse con carteras de deuda de las entidades a precios de descuento es otra recomendación de Arcano, al igual que la inversión en energías renovables, un sector que también gusta a Banco Urquijo, especialmente el área de energía eólica donde encuentran opciones de inversión interesantes en Polonia.

Las apuestas a favor del dólar también abundan para el medio plazo a pesar del rebote reciente que de la divisa. 'Nos cuesta ver la diferencia actual entre el euro y el dólar a plazos largos de tiempo', añade Valera.

No existen las fórmulas mágicas para sobrevivir al entorno actual. La normalización de las tensiones interbancarias será clave para que los mercados recobren el pulso pero, entretanto, los inversores más valientes tienen ante sí la oportunidad de sembrar hoy para recoger en el futuro. Eso sí, siempre que estén preparados para sufrir meses de volatilidad, incertidumbre y nerviosismo.

Calma y diversificación para afrontar la tormenta

En épocas difíciles como la actual en las que la avaricia se transforma en miedo, los expertos de banca privada aconsejan mantener la calma antes de deshacer posiciones con fuertes pérdidas. Recuerdan, además, que en épocas de incertidumbre es cuando surgen las oportunidades.

'Los mercados no se van a recuperar de aquí a final de año, pero quien esté esperando a que la economía dé señales de recuperación para entrar se va a perder el rebote. Las Bolsas tienden a subir entre seis y ocho meses antes. Los momentos más oscuros son antes del amanecer', explica Jacobo Zarco, socio director de Atlas Capital.

Hasta entonces la diversificación prima. 'Entendemos que la crisis del mercado español no es extrapolable a todos los mercados internacionales y por eso se debe tener una cartera bien diversificada', explican desde Deutsche Bank Private Wealth.

Tendencias. Activos a evitar

1 El sector inmobiliario sigue fuera de las apuestas ante el parón de actividad que sufre este negocio en los países desarrollados. 'En el mercado inmobiliario los precios bajarán pero a seis o 12 meses vista no vemos oportunidades', explica Pedro Chávez, director de productos y servicios de banca privada de BNP Paribas. Por contra, la inversión a través de fondos de capital riesgo en países emergentes como Brasil, Vietnam o China es una recomendación que cobra cada vez más fuerza.

2 Complejidad. Las estructuras complejas de difícil comprensión como los ABS o los CDO que tanta guerra han dado en el último año están fuera de las recomendaciones. La tendencia actual es una vuelta a productos sencillos y básicos.

3 Materias primas. Uno de los activos estrella en la primera mitad del año, ahora generan más recelo que ilusión. Muchos expertos no descartan rebotes puntuales pero la volatilidad de estos activos no gusta a la mayoría. Además, se prevé que la desaceleración económica siga lastrando su evolución.

4 Japón. Suscita opiniones encontradas. Para algunos, el repunte de inflación tras años de deflación es una buena señal.

5 Emergentes. En general no gustan por la desaceleración mundial, salvo casos puntuales.