Divisas

El euro alcanza nuevo récord al superar los 1,6 dólares

Al fuerte diferencial de los tipos de interés entre EE UU y Europa -un 2% frente a un 4,5%-, otros factores se han unido para debilitar el dólar. Entre ellos, el temor a la estanflación y las posibles repercusiones del apoyo del Gobierno estadounidense a las sociedades inmobiliarias Fannie Mae y Freddie Mac.

En un contexto de incertidumbre y de mercados volátiles, la divisa estadounidense volvió a marcar ayer nuevos mínimos frente al euro. La moneda europea cotizó a más de 1,6 dólares contra la que llegó a caer más del 0,5%. Varios factores hicieron que el billete verde declinara, pero los expertos citan el mensaje lanzado ayer por el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, así como el posible impacto de las ayudas decididas el viernes para impedir la debacle de las sociedades inmobiliarias Fannie Mae y Freddie Mac.

En su intervención ante la comisión bancaria del Senado, Bernanke manifestó que los mercados financieros se encuentran bajo una fuerte presión por la debilidad de las previsiones macroeconómicas y por la incertidumbre que rodea a la calidad crediticia. Y justificó el apoyo dado a Fannie Mae y Freddie Mac por la importancia que esas instituciones tienen en el funcionamiento del mercado hipotecario.

Pero la parte del mensaje de Bernanke que influyó más en el mercado, según los expertos, se refería a las perspectivas sobre la inflación. El presidente de la Reserva Federal considera que la tensión inflacionista se mantiene elevada y que probablemente subirá en el corto plazo para moderarse en 2009 y 2010. No obstante, añadió que todo queda condicionado a la evolución de precios energéticos y de las materias primas.

Para José Manuel Pazos, de Internacional de Gestión Financiera (IGF), los nuevos mínimos del dólar se enmarcan dentro del proceso de desconfianza sobre la situación de la economía estadounidense. Indica que, asimismo, están relacionados con las eventuales repercusiones de la decisión del Gobierno americano de respaldar a las sociedades inmobiliarias Freddie Mac y Fannie Mae, tras perder unos 11.000 millones de dólares en los últimos tres trimestres.

Y añade que el mercado teme que si el dólar tardó poco tiempo -unos dos meses- en depreciarse del entorno del 1,5 a los 1,6 frente a la moneda única, ahora pueda caer a 1,7 unidades.

Más costes

También esta línea, Pablo Guijarro, de Asesores Financieros Internacionales (AFI), destaca que los temores que despiertan la estabilidad financiera en Estados Unidos y la repercusión de la intervención en apoyo a las entidades inmobiliarias se produce en un entorno de aversión al riesgo. 'Se teme a que si el Estado asume más riesgo aumenten los costes financieros. En el fondo subyacen dudas de hasta dónde llegan las crisis inmobiliaria y financiera y en que medida están enquistadas en el corazón de la economía de EE UU', concluye.

Por otro lado, ayer, de nuevo, ante las expectativas de más inflación y de vaivenes de la renta variable, la rentabilidad del bono estadounidense siguió su tendencia a la baja, después de haber caído un 2,59% en la jornada precedente.

El petróleo se desmarca de las monedas

Pese a que la tendencia inicial hace prever un nuevo récord del petróleo a ambos lados del Atlántico, el barril de crudo se relajó y llegó a bajar más de nueve dólares en el caso del West Texas -el de referencia en Estados Unidos- y más de cinco dólares en el del Brent -referente del mercado europeo-. Estas fuertes caídas tuvieron lugar pese a la debilidad del dólar frente a la moneda única.

Esta trayectoria tuvo lugar en día en el que se produjeron algunas advertencias de bancos de inversión ante posibles burbujas en las materias primas. 'Los inversores deben vender acciones del sector de las materias primas porque la desaceleración de la economía mundial recortará la demanda de productos como el cobre, el níquel y el maíz', manifestaron estrategas de Merrill Lynch y de Morgan Stanley.