Aerolíneas

El presidente de Continental renuncia a su sueldo de este año

Continental Airlines anunció ayer que despedirá a 3.000 empleados y que reducirá un 16% sus vuelos por los altos precios del petróleo. En una carta dirigida a sus empleados, el presidente, Larry Kellner, y el consejero delegado, Jeff Smisek, también han revelado que dejarán de cobrar sus salarios en lo que queda de año. Continental se convierte así en la última víctima del oro negro.

La crisis en el sector aéreo es ya una realidad. Por si no bastaba con el aviso del presidente Asociación Internacional de Líneas Aéreas (IATA), Giovanni Bisignani, diciendo que la situación de las aerolíneas es desesperada; por si no bastaba con que hayan echado el cierre más de 30 compañías aéreas en los últimos seis meses o por si no bastaba con los ajustes anunciados por American, Delta y United (que el martes dijo que despediría a 1.400 empleados), Continental, la cuarta aerolínea de EE UU y la quinta del mundo, anunció ayer que prescindirá de 3.000 empleados (un 6% de la plantilla) y que reducirá un 16% el número de vuelos por la crisis que atraviesa el sector.

La cosa no queda ahí. Además retirará 67 aviones Boeing 737-300 y 737-500, los más antiguos, para poder 'salvar la compañía' de la crisis motivada por el precio 'extremadamente alto' del petróleo. Además, en un intento de predicar con el ejemplo el consejero delegado, Jeff Smisek, y el presidente de Continental, Larry Kellner, han decidido no cobrar sus sueldos en lo que queda de año.

En una carta remitida a sus empleados, ambos directivos anunciaban que a partir del próximo mes de septiembre la compañía estadounidense reducirá cada año en un 16% el número de vuelos, lo que afectará sobre todo a su red de rutas domésticas, que descenderá en un 11% en el primer trimestre de este año.

Sobre los despidos, Kellner recordó que espera que la mayoría sean voluntarios y afectarán de la misma manera a cargos directivos. La reducción de plantilla se llevará a cabo a partir de septiembre, aunque en los casos de los puestos de dirección se iniciará 'lo más pronto posible'. La empresa explicó que entregará más detalles sobre los despidos la próxima semana, tras discutirlos con los empleados.

Una industria en crisis

'La industria aérea está en crisis, su modelo de negocio no funciona con el actual precio del petróleo y el nivel de capacidad en el mercado. Tenemos que hacer cambios como respuesta' dijo el presidente de la compañía en la carta remitida a sus 45.000 empleados. Continental continuó explicando que con los actuales precios del petróleo el gasto de combustible se verá incrementado este año en 2.300 millones de dólares (1.493 millones de euros), lo que supone para la compañía un coste aproximado de 50.000 dólares (32.465 euros) por empleado.

En el primer trimestre de 2008, Continental registró unas pérdidas de 80 millones de dólares (51 millones de euros) en un ambiente que comenzaba a estar dominado por la crisis debido al elevado coste del combustible. Según el presidente de la aerolínea, la actual crisis 'es la peor desde el 11-S', teniendo en cuenta que el precio del petróleo del Golfo cerró ayer en 151,26 dólares por barril, un 75% más que en el mismo periodo del año pasado.

American Airlines, la aerolínea más grande del mundo, fue la primera en anunciar recortes. Hace unas semanas confirmó una rebaja de capacidad doméstica en Estados Unidos, entre un 11% y un 12% en el cuarto trimestre. El siguiente paso, según confirmó su presidente en la junta de accionistas, será eliminar empleos. Lo que aún no se sabe es cuantos de los 85.500 trabajadores dejarán de hacerlo para American.

Resistir en un mercado competitivo

El vicepresidente internacional de American Airlines, Craig Kreeger, cree que la combinación de tarifas bajas y precios altos del petróleo llevará a más procesos de consolidación en el sector. A finales de abril, Continental cerró la puerta a United ante una posible fusión con la aerolínea justo después de que Delta y Northwest anunciarán su unión. Al margen del matrimonio fracasado de Continental, los expertos auguran un futuro marcado por las fusiones para poder sobrevivir.