Inversión

Scottish Widows abre una sucursal para vender fondos en España

Después de 12 años trabajando para inversores institucionales españoles, Scottish Widows ha decidido abrir una sucursal en Madrid para afianzar su presencia en España.

Scottish Widows Investment Partners (SWIP) es el resultado de la fusión en 2000 entre las gestoras Scottish Widows Investment Management y Hill Samuel Asset Management, y pertenece en su totalidad a la entidad británica Lloyds TSB.

El origen de la gestora se remonta a 1815, cuando los comerciantes de Edimburgo decidieron crear un fondo de pensiones para las viudas de los soldados escoceses muertos en las guerras napoleónicas. Hoy gestiona cerca de 136.000 millones de euros.

La gestora abrió en julio de 2007 la sucursal en España, lo que es 'un paso más allá de la mera oficina de representación y pone de relieve el compromiso de la gestora con el mercado español', según explicó ayer Carlos Costales, director de Ventas Institucionales en España. Hasta ahora SWIP ha registrado una gama de 18 fondos en la CNMV, principalmente de renta variable, y tiene pendiente el registro de otra gama de productos de rentabilidad absoluta.

En los últimos años, Scottish Widows ha trabajado para instituciones españolas a través de mandatos de gestión. Su objetivo es desarrollar el negocio institucional en España, aunque también ha abierto la venta de sus fondos al pequeño inversor, para lo que ha alcanzado acuerdos con varias plataformas.

SWIP define su gestión como de largo plazo, independiente, y basada en la formación de carteras concentradas con compañías baratas capaces de generar un crecimiento sostenible de beneficios en el tiempo.