Devolución fiscal

La devolución de los 400 euros a los autónomos costará entre 700 y 1.000 millones

El ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, calculó hoy que el coste de extender la la devolución fiscal de 400 euros a los autónomos será de entre 700 y 1.000 millones de euros, que se añadirán a los 5.000 millones que costará aplicar esta medida a los trabajadores asalariados y a los pensionistas.

En declaraciones a los medios antes de pronunciar una conferencia en A Coruña, Pedro Solbes indicó que su departamento está "terminando los números" para cuantificar exactamente cuánto costará la extensión de la devolución fiscal, dadas las "características especiales" de los trabajadores autónomos.

"En el caso de que sea autónomo dependiente ya ha tenido una ventaja de la deducción de la renta del trabajo ese año y el que no es autónomo dependiente tiene un tratamiento especial en ingresos y gastos a consecuencia de la aplicación del régimen de módulos, que supone una serie de deducciones. Hay que estudiar todos esos problemas para ver exactamente lo que se puede dar en comparación con los demás", explicó.

Por su parte, el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, expuso hoy que la adaptación técnica en la medida para incluir a los autónomos podría pasar por aplicar esta devolución fiscal en la cuota líquida a pagar. El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, avanzó ayer el compromiso de que el tratamiento fiscal para los autónomos, en este caso, sea "exacto en los objetivos", para lo que se garantiza la misma cuantía de 400 euros que para los declarantes de IRPF, y "similar" en las características técnicas.

Tipos de interés

Por otra parte, Solbes se mostró "respetuoso" con las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) respecto a los tipos de interés porque cree que su modelo "facilita la liquidez", de forma que "no se acentúan algunos desequilibrios que pueden plantearse". Pese a que reconoció que "hay un gran debate en el mundo" frente a los entes que decidieron la bajada de tipos, estimó que "se puede trabajar bien" con la líneas del BCE.

Al respecto, agregó que el Banco Central Europeo tiene "los mejores expertos" y avaló que analizan la política monetaria y adoptan decisiones "teniendo en cuenta no sólo lo que está sucediendo en expectativas a medio plazo, sino la situación económica nacional e internacional".

Desaceleración

El ministro de Economía también insistió en que es "evidente" que existe una "desaceleración" económica, pero puntualizó que "no es ninguna novedad" porque "está implícito en las cifras de techo raso publicadas en mayo del año pasado para este año". Al respecto, añadió que esa desaceleración inicialmente estaba "muy vinculada al mercado de la vivienda", mientras que ahora "se ha reforzado por las turbulencias internacionales con problemas de liquidez".

"Esto afecta a todo el mundo y por eso también a nosotros, pero no quiere decir que vaya a haber un gran cambio, sino que la desaceleración ha sido algo más aprisa y algo más profunda", afirmó.

A su juicio, España está "igual" de preparada y podrá "seguir trabajando y creciendo claramente por encima de la media europea" y contrapuso esto con las posturas de "pesimismo".