Tormenta en los mercados

Las señales de recesión en EE UU golpean de nuevo las Bolsas

La incertidumbre económica se cobró ayer una nueva factura en unos mercados bursátiles donde lo que prima es la desconfianza. Con el crecimiento del paro y del pesimismo del consumidor como telón de fondo, el Ibex se llevó la mayor caída: un 5,19%. Pero hubo números rojos para todos. Wall Street se dejó cerca del 3% y el descalabro superó el 2% en todos los índices de Europa.

Hay que volver a las trincheras'. Con esta frase describía ayer Luis Benguerel, analista de Interbrokers, el cierre de los mercados europeos, después de registrar caídas superiores al 2%. 'Todo pinta muy mal. Se han perdido todos los soportes que se intentaron recuperar la semana anterior', comenta el experto.

Las Bolsas no han resistido a los nuevos embates de la economía, y se han precipitado de nuevo a la baja. Las pérdidas superaron en la mayoría de los índices europeos el 3%. El Ibex 35 fue el peor de todos, con un recorte del 5,19%, -llegó a ser del 5,43% en el momento más crítico-. Se trata de la décima mayor caída para el selectivo español desde que su creación en 1992. La más fuerte se produjo el pasado 21 de enero (-7,54%), con el crac mundial.

Los últimos datos económicos no dieron lugar a dudas para proceder a las ventas. El ISM no manufacturero de EE UU cayó en enero hasta 44,6 puntos desde los 54,4 del mes anterior, y los 52,5 que esperaban los analistas. Para algunos expertos e inversores supone la confirmación de la recesión. 'Creo que así es', confirmaba Benguerel. Las malas cifras repercutieron en los índices, con bajadas del 3,20% en el S&P, y del 3,08% y el 2,93% en el Nasdaq y el Dow Jones.

Dudas también en Europa

Las noticias desde Wall Street se produjeron en un día nefasto también en Europa. Las ventas minoristas cayeron un 2% en la zona euro, mientras que el índice de gestores de compra definitivo del sector servicios en enero fue de 50,6 puntos, un resultado peor del previsto.

En el caso particular de España, la situación parece aún más problemática. A la subida histórica del paro en enero, se ha unido la caída de la producción industrial (creció en 2007 la mitad que el año anterior) y la debilidad del índice de confianza del consumidor, que aunque creado en 2004, sigue una tendencia a la baja. 'Esta mañana por ayer había informes preocupantes de bancos de inversión sobre la situación económica de España. Se está analizando la situación y comprobando qué valores pueden ser los más afectados por esta situación', comenta Javier Barrio, de BPI. 'Al final quien maneja la Bolsa son los fondos extranjeros', añade.

El Ibex 35 concluyó con todos los valores a la baja. Los sectores más afectados volvieron a ser construcción, inmobiliario y el de bancos. Sacyr, ACS, FCC perdieron por encima del 6%. Otros valores de peso de la Bolsa española como Telefónica y Repsol cedieron el 4,64% y 5,49%. De los 10 valores con mayores caídas en el Euro Stoxx, tres fueron españoles: BBVA, Santander y Repsol. Bankinter fue el peor banco con un descenso del 7,06%, pero Santander y BBVA cayeron el 5,34% y 5,79%. El comportamiento de las entidades financieras españolas no difiere demasiado del resto de los bancos europeos. BNP Paribas se depreció el 5,77% y Fortis el 5,46%. 'Por la mañana había rumores en el mercado de que algunos bancos podrían tener problemas de liquidez, y eso ha precipitado las ventas', comenta un operador.

Con las preocupaciones del momento, los inversores optaron por la renta fija. Así, la rentabilidad de los bonos, que evoluciona a la inversa que los precios, cayó más de un 2% en EE UU y Europa. La Reserva Federal ha bajado los tipos de interés al 3%, y cada vez son más los expertos que esperan que el BCE se decante también por bajarlos.

El ajuste, eso sí, no está siendo igual en todos los mercados. Desde el famoso lunes negro del pasado 21 de enero, las plazas financieras se han ido recuperando a distinta velocidad. Así, el Ibex pierde todavía un 6,15% respecto a los niveles previos al desplome de hace dos semanas; mientras que el Euro Stoxx está un 6,96% por debajo y el retroceso asciende al 7,5% en el caso del Dax. En cambio, el Footsie de Londres se deja un escaso 0,57%. Es decir, en Europa la debilidad está centrada en aquellos países que se encuentran bajo el paraguas del euro. ¿Por qué? El BCE ha insistido en que no hay recesión y que los precios siguen desbocados; no hay argumentos para bajar los tipos del 4% actual. La entidad estudiará mañana la situación. En Wall Street, donde la Reserva Federal ha bajado el precio del dinero del 4,25% al 3% en seis días, apenas hay pérdidas respecto a las cotas previas al cataclismo del 21 de enero.

Los factores que entran en juego

¿Caerá finalmente EE UU en recesión?. Todos los indicadores traen malas noticias. El índice de actividad no manufacturera publicado ayer se situó en 44,6 puntos; una lectura por debajo de 50 indica contracción. A esto se suma el dato de que el recorte de empleos ha crecido un 19% en un año.

El BCE, asediado por la FED y la inflación. Los recortes de tipos de la Fed han dejado el precio del dinero en la zona euro mucho más caro (4% frente a 3%), con la merma consiguiente de competitividad. Pero el BCE no puede bajar tipos mientras el IPC (3,2%) siga lejos del objetivo de estabilidad (2%).

Tormenta sobre la industria financiera. Los malos resultados de bancos como Citigroup, SG o UBS evidencian los padecimientos del sector financiero; entrampado entre la sequía de liquidez, la contracción económica y las inversiones fallidas como los bonos respaldados por las hipotecas subprime.

Un modelo de crecimiento en peligro. La apoteosis vivida por el negocio inmobiliario empieza a tener consecuencias de vértigo. Con superávit de viviendas y precios en dique seco, llega el ajuste. Para empezar, el paro creció en enero en 132.378 personas, la subida más fuerte desde que hay datos.