Adquisiciones

Microsoft se vuelca en un largo proceso de cambio

La compra de Yahoo puede tardar en cristalizar y es un reto para una empresa poco experimentada en fusiones

Yahoo dijo el viernes que daría una respuesta inmediata a la OPA no solicitada que hizo pública Microsoft esa misma mañana y que fue comunicada la noche anterior a los interesados. Ayer esa respuesta no había llegado a la hora de cierre de esta edición y los analistas consideran que existe la posibilidad de que no sea tan inmediata ya que pese a lo elevado de la cantidad de dinero en juego, 44.600 millones de dólares (unos 30.000 millones de euros), es posible arrancar un dólar o dos más por acción por parte del comprador.

La empresa dirigida por Steve Ballmer está dispuesta a pagar 31 dólares por acción (en títulos o dinero, como prefieran los accionistas) y teniendo en cuenta la fuerte evolución a la baja de Yahoo, el precio es generoso porque incluye una prima del 62%. Pero los analistas hacen notar que los ahorros de costes de mil millones de dólares que Ballmer prevé tras la unión de las empresas da margen para negociar a Yahoo.

La subida del precio ha de venir por este elemento financiero ya que la posibilidad de que aparezca otra oferta, por parte de ATT o Comcast es remota.

La posibilidad de que emerja un competidor por Yahoo es remota

MICROSOFT 296,71 2,85%

Si Yahoo dilata su respuesta sólo estará añadiendo tiempo a un periodo que puede ser largo si finalmente esta se cierra. Ballmer, que hace con esta compra su primera gran apuesta como gestor de Microsoft, explicaba el viernes que la unión de las dos empresas puede concluirse en el segundo semestre de este año. Para que esto sea posible tiene que recibir respuesta positiva de las autoridades de la competencia.

En EE UU esta revisión puede ser rápida y positiva por parte de una Administración, que no ha puesto demasiados problemas a este tipo de operaciones y menos en campos en los que hay una rápida evolución del mercado. Además, las autoridades van a tener en cuenta que el primero en el negocio de la búsqueda en Internet, Google, seguiría estando lejos. De hecho, entre los empresarios y agencias de publicidad se ha recibido esta OPA con los brazos abiertos porque abre la competencia que está muy desequilibrada por la preeminencia y el fuerte crecimiento en Internet de la empresa de Mountain View.

El año pasado los ingresos por anuncios de Microsoft fueron de 2.810 millones de dólares mientras que los de Yahoo se elevaron a 5.110. Google se apuntaba 11.650 millones de dólares en este epígrafe de su cuenta de resultados.

Son las autoridades europeas las que más problemas pueden tener. En Bruselas se es muy consciente del dominio del sistema operativo de Microsfot que puede reforzarse si con el crecimiento en Internet se activan las licencias on line.

Más allá de los reguladores, la fusión de estas grandes compañías es complicada, máxime cuando Microsoft hasta ahora no ha hecho casi nunca una integración empresarial, ya que apenas ha comprado una empresa de semejante calibre. El grupo que ahora capitanea Ballmer siempre ha confiado en el crecimiento orgánico. Es por ello que los analistas creen que esta compra descubre las dificultades del gigante para moverse con la agilidad del pasado. Ballmer tiene una cierta frustración con la marcha de la compañía y se especula con que en los próximos días haya movimientos en la cúpula directiva.

Microsoft tiene casi 84.000 empleados y Yahoo unos 14.300 (Google, fundada cuatro años después, tiene alrededor de 16.000). Ballmer ya dijo que habría redundancias que eliminar y de hecho ni siquiera ha hablado de la marca de su buscador MSN.

¿La esperada vuelta de la temporada de compras?

La temporada de compras está falta de fuelle por la crisis del crédito, pero no cerrada. Las adquisiciones han caído durante enero a su nivel más bajo desde 2004, pero este río revuelto puede ser la oportunidad para quienes esperaban sentados en una montaña de liquidez que los precios cayeran y que el apalancado capital riesgo dejara de calentar las valoraciones.

Es el caso de Microsoft y también el de Berkshire Hathaway. La firma de Warren Buffett, que dispone de 40.000 millones de dólares y llevaba tiempo quejándose de falta de oportunidades para usarlo, compró en Navidad el 60% de Marmon Holdings, un conglomerado industrial y de servicios por 4.500 millones de dólares.

En otro terreno donde también se ha hecho notar la devaluación: las aseguradoras de bonos, se especula con que a falta de un plan de rescate, un inversor como Wilbur Ross, se haga bien con MBIA o con Ambac. En el sector financiero, Bank of America compró hace pocos días la hipotecaria Countrywide por apenas 4.000 millones, apenas el doble de lo que le costó entrar con el 20% meses antes.

Terreno desconocido

Para Microsoft, esta es la mayor adqusición desde su fundación. En 2007, Ballmer hizo su primera gran compra al pagar 6.000 millones por AQuantive, una operación que llegó tras la adquisición de su competidora DoubleClick por Google por 3.100 millones