Fondos

A la busca del gestor ideal

El sector hace constantemente todo tipo de esfuerzos por diferenciarse de la competencia

El mundo de la gestión de fondos de inversión es todo un universo ya que la variedad de tipos de activos, estrategias, objetivos de inversión y técnicas es múltiple. Además, nos encontramos con que la gestión puede estar realizada por una sola persona, a la que se le proporciona cierta libertad, con lo que pueden entrar en juego toda una serie de factores personales, concepciones, querencias, etc., a no ser que este individuo se aferre de manera estricta a un modelo cuantitativo preestablecido de antemano. También puede estar gestionado por equipos de personas donde sus miembros pueden ir rotando y donde el input de cada uno de ellos es variable, o donde las condiciones varían en función de quien ejerza el liderazgo en los grupos, o de qué directrices decida marca la casa para la que trabajen esos equipos.

La complejidad a la hora de determinar aquello que permite obtener resultados superiores en la gestión de fondos que invierten en los diferentes activos financieros es enorme. Por esa razón, es normal que tanto desde el mundo académico, como desde el mundo de las propias gestoras de fondos profesionales, se realicen continuamente todo tipo de esfuerzos y se dediquen amplios recursos económicos y de personal a investigar las claves, medidas, factores y herramientas que sirvan para marcar la diferencia con la competencia.

Teóricamente, un cóctel donde tenemos analistas que han desempeñado puestos senior en diferentes sectores y que por tanto conocen en profundidad los mismos, junto con virtuosos de las últimas técnicas de gestión de carteras, debiera conducir al éxito. Sin embargo, la realidad es que pocas casas se pueden permitir tener a directores de una empresa farmacéutica como analistas sectoriales por poner un solo ejemplo. No sólo eso, sino que en el supuesto de que esto fuera posible, la práctica ha demostrado que ello no es garantía de buenos resultados.

Sí parece claro, no obstante, que hay gestores y fondos asociados a los mismos que obtienen rentabilidades y comportamientos ajustados por el riesgo en que incurren, consistentemente superiores. El plazo y persistencia de los mismos es demasiado elevado como para asociarlo a bases estadísticas de mera probabilidad, o dicho de otro modo mucho más llano, a la pura suerte. Entonces, muchos lectores se preguntarán porqué no tratar de identificar esos gestores y fondos y olvidarse de la inversión directa en acciones, bonos, etc. Pues bien, ahí radica una de las principales razones que explican el fuerte desarrollo que han tenido los fondos que invierten en otros fondos en los últimos años, que además sirve para multiplicar la diversificación del riesgo.

Antes de entrar a analizar brevemente la gestión de fondos de fondos es conveniente realizar la siguiente puntualización. No son pocos los analistas y gestores que han criticado a los fondos de fondos por su carestía. Hay que tener en cuenta que estos productos soportan las comisiones de gestión propias del fondo más las de los fondos que forman parte de su cartera. Sin embargo, los lectores estarán de acuerdo en que si los resultados son buenos, esto poco debiera importar al inversor. Sin entrar en profundos análisis estadísticos, sí que podemos afirmar que numerosos fondos de fondos, en particular en determinadas categorías, se sitúan entre los mejores de su clase. No es poco habitual ver a fondos de fondos con premios Lipper o con ratings de Lipper Leader, por poner un ejemplo.

Desgraciadamente, nos encontramos en los fondos de fondos con el mismo problema que en la inversión directa. Existen un gran número de medidas cuantitativas, una gran variedad de factores cualitativos posibles a considerar y diferentes formas o técnicas de gestionar carteras.

Respecto a las medidas cuantitativas, la clave es identificar aquellas que muestren cierto valor predictivo. Está muy bien decir que el ratio de Sharpe, una de las medidas de rentabilidad versus riesgo más utilizadas en la industria, de un determinado fondo es especialmente positivo. Ello nos dirá que el exceso de rentabilidad sobre la tasa libre de riesgo de un fondo ha sido destacado en el pasado con respecto a otros ¿pero nos indica eso de algún modo cómo puede comportarse el fondo en el futuro?

Los elementos cualitativos son más complejos si cabe por la subjetividad asociada a los mismos. Es algo muy extendido en la industria hedge pero que, por ejemplo, el gestor de un fondo este inmerso en un proceso de divorcio ¿me dice algo de cómo se comportará su fondo?

Finalmente, el aspecto de las técnicas de gestión de carteras es quizás el más uniforme en cuanto a que, aunque existe innovación en este campo, es habitual el uso de la Modern Portfolio Theory (MPT) y elementos como la introducción de escenarios, optimización, tests de situaciones críticas, etc. La utilización de estas técnicas tampoco es garantía de éxito ya que la habilidad o suerte a la hora de decidir diferentes parámetros puede marcar decisivamente el resultado.

Análisis. A favor de las carteras de fondos

Los fondos de fondos tienen otras ventajas potenciales con respecto a los fondos que invierten directamente en acciones, bonos, etc.

Uno de ellos es la amplia diversificación que proporcionan, lo que reduce el riesgo potencial. Cada uno de los fondos en cartera puede estar invertido en 20 o hasta 100 y más valores.

Otro de los beneficios es que permite a muchas gestoras atreverse con tipos de activos que por su lejanía o requisitos de información serían difícilmente asumibles mediante la inversión directa (ejemplo: renta variable emergente asiática)