Comunicación

El lujo somete a la prensa económica

La entrada de LVMH en 'Les Echos' pone en pie de guerra a la redacción

Un gran 'La prensa económica está en peligro' llenaba ayer la portada del diario La Tribune. La segunda cabecera económica detrás de su único competidor, Les Echos, dedicaba la mitad de sus páginas a alertar sobre la pérdida de independencia editorial de ambos diarios que se avecina. Su homólogo ayer no acudió a su cita con los lectores. Tampoco se presentó en los quioscos el martes, después de que el 70% de la redacción votara a favor de una huelga en protesta por la venta de Les Echos, hoy en manos del grupo Pearson (Financial Times) al gigante del lujo LVMH (Louis Vuitton).

Después de cuatro meses de batalla jurídica, el todopoderoso Bernard Arnault, el hombre más rico de Francia propietario del grupo de lujo LVMH ganó el lunes la primera manga. La justicia le dio luz verde a la compra de un nuevo producto para su colección, el diario Les Echos, un sueño acariciado desde hacía tiempo. El entorno del séptimo hombre más rico del mundo, según la revista Forbes, había dejado caer 'lo quiere, y lo tendrá'. Y así ha sido, por 240 millones de euros. El anuncio de la compra a la redacción, a última hora del lunes, cayó como una bomba. Les Echos teme no sólo por el futuro de los empleos, sino sobre todo por su independencia editorial. En lo que va de año el grupo propietario de marcas como Louis Vuitton, Dior, Kenzo, Sephora, TagHeuer, y también presente en el sector agroalimentario, ha sido citado en el primer diario económico de Francia hasta 130 veces. Por ello, las garantías de independencia y sociales prometidas por Pearson y LVMH no bastan al diario, que exige derecho de veto sobre los diferentes estatus del personal del periódico. 'El veto sobre el nombramiento del director', propuesto por el grupo de lujo, 'no basta mientras puedan modificarse condiciones sin derecho de veto'.

Pearson, sin embargo, considera que 'hemos negociado el mejor acuerdo sobre la independencia editorial de todos los diarios de Europa'.

El grupo galo negocia con el empresario Alain Weill la venta de 'La Tribune'

Ahora, las autoridades de la competencia deben dar su visto bueno. De ahí que Arnaud haya decidido vender La Tribune, que adquirió en 1993. La agencia Bloomberg informaba ayer que el grupo negociaba en exclusiva la venta del diario con el empresario Alain Weill.

La Tribune decía ayer en sus páginas que 'el propietario de Les Echos tiene que elegir a quién va a ceder su único competidor, el número uno va a elegir su rival'. La tensión ha llegado a la clase política. Mientras el consejero cultural del presidente Nicolas Sarkozy (próximo de la mayoría de los patrones de medios) juzgaba la venta de Les Echos 'una formidable noticia', el presidente del Grupo parlamentario Socialista, Jean-Marc Ayrault, la tachaba de 'dramática'. 'Hay una realidad de la prensa francesa especialmente preocupante, el poder está en un puñado de manos', insistió.

En manos de gigantes industriales

Para los expertos, los medios de comunicación franceses son víctimas de un sistema que se ahoga por falta de renovación, caracterizado por la supervivencia de empresas de prensa que sufren la falta de inyección de capital. Esa situación les ha llevado a depender de grandes grupos industriales. Serge Dassault, que dirige el gigante aeronáutico homónimo, posee Le Figaro y Le Journal de Finances. Arnaud Lagardère, uno de los accionistas de referencia de EADS controla la mayoría de revistas especializadas y es accionista de Le Monde. Vincent Bolloré, patrón de un gigantesco grupo industrial, posee los diarios gratuitos Direct Soir y Matin Plus y es accionista de la cadena líder, TF1. François Pinault, patrón del grupo PPR controla la revista Le Point.