Luis Garicano

'La clave del desarrollo son los emprendedores y los científicos'

Ha recibido el VI Premio Fundación Banco Herrero por su trabajo en el campo de la economía del conocimiento. Desde Chicago, afirma que España está perdiendo el tren de la investigación y el desarrollo

Es un ejemplo de la fuga de cerebros. Luis Garicano (Valladolid, 1967) es una mente lúcida que, como tantas, ejerce lejos de su país. Profesor de Economía y Estrategia en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago, acaba de recibir el premio de la Fundación Herrero, dotado con 30.000 euros, que reconoce a investigadores españoles menores de 40 años en el campo económico, empresarial y social. Habla pausado, pero claro, y asegura que España se dará 'de bruces' si no reorienta su economía hacia el conocimiento.

Le han dado el premio por su aportación a la economía del conocimiento. ¿En qué consiste su trabajo?

Estudio dos fenómenos que están sucediendo a la vez: el crecimiento de las tecnologías de la información, y la deslocalización y su efecto en la organización empresarial. En concreto, he estudiado todos los bufetes de abogados de EE UU.

¿Y cómo anda España en esto del conocimiento?

Las empresas de servicios profesionales en España funciona muy bien. El problema que tiene España en la economía del conocimiento es que no estamos enfocando nuestros recursos hacia ella. España se va a encontrar con un muro y vamos a chocar de bruces.

Pero gozamos de un crecimiento fuerte, por encima de la UE.

España crece con mucha mano de obra, mucho ladrillo, mucho sol pero con poca cabeza. Es el único país del mundo que tiene un crecimiento productivo negativo. Ahora que estamos en época de vacas gordas, España debe reorientar las prioridades de la sociedad. Una cosa que me parece asombrosa es que la proporción de inversión en educación está bajando. España usaba el 5,3% del PIB en educación en 1995 y el 4,7% en 2003.

Entonces, ¿qué debemos hacer?

Una cosa muy curiosa que encontré en EE UU es que hay dos tipos de ocupaciones que tienen ganancias de salario y de empleo: una son las muy altas, banqueros de inversión, científicos... y otras son las muy bajas: niñeras, jardinero. Ambas profesiones no se pueden deslocalizar ni sustituir por máquinas. Hay dos rutas de crecimiento y debemos optar por la primera, con empleos de alto valor añadido.

Quizás, España ya ha perdido ese tren.

No lo creo, pero lo podemos perder. El gran problema de España siempre ha sido el café para todos. Igual que en el Real Madrid hay estrellas que ganan más que el jugador del Badajoz, pues en la universidad también hay estrellas capaces de descubrir la cura del cáncer y no pueden ganar los mismo que uno que está escribiendo cosas como para pasar el rato. La solución en España es tener seis o siete focos de investigación de altísimo nivel. Habría que gastar 4.000 o 5.000 millones de euros en cada uno de estos focos.

Eso es mucho dinero.

Pero lo hay. En vez de tanto AVE y tanto cemento, gastemos el dinero en reclutar gente de primera línea y producir investigación que, al final, repercute en el beneficio de toda la sociedad. Fíjese en la Universidad de Stanford, para citar el caso más famoso. Ha producido Google y Yahoo. Y salió de gente que estaba en clase. Esto es lo que España no ha entendido de la economía del conocimiento.

Vaya, que seguimos con el que 'inventen ellos'

Exacto, aún seguimos así.

En el campo de la economía hay españoles muy respetados, pero la mayoría investiga fuera de España.

Y eso, que es cierto en economía, sería cierto en cualquier campo. Hay gente de primera línea que son españoles, que les encanta España y que estarían aquí si pudieran trabajar. Y eso, además, es un coste para España enorme: preparar gente para que luego se te vaya. Hay que dar retorno a las dos personas claves del crecimiento: los emprendedores, a los científicos y a los creadores de ideas en la universidad.

¿Y no le gustaría regresar?

A mí me encanta España y tengo el sueño de volver. Este año vamos a probar en Londres, en la London School of Economics. Estaremos más cerca de casa.

Exodo científico

Se calcula que hay unos 1.188 investigadores españoles en el extranjero. Mientras países como Estados Unidos o Alemania dedican un 2,5% de su PIB a I+D+i, España destina un 1,1%. Aunque el Gobierno de Zapatero augura que en 2010 será de un 2%.

La primacía de la universidad americana

El profesor Garicano cita de memoria un estudio de La Caixa. En la primera década del siglo pasado, el 70% de los premios Nobel provenían de universidades europeas y menos del 5% eran de Estados Unidos. Ahora, la relación se invertido. En el año 2006, el 80% de los premio Nobel fueron para profesores universitarios en EE UU y las universidades europeas apenas alcanzaron el 5%. 'Europa se ha acostumbrado a estar por detrás de EE UU, pero es que ahora también nos van a pasar las universidades de China, de Singapur o Japón. Corea hace quince años no era nada, y hoy lidera la lucha contra el cáncer', explica Garicano, entre inquieto y asombrado por la falta de reacción europea. Dentro de diez años, aventura, no sólo la enseñanza superior estadounidense pasará la mano por la cara a Europa, sino que también la de los países emergentes dejara al Viejo Continente en evidencia.

Así, tampoco debe extrañar que de los seis españoles galardonados del Premio Herrero, cuatro enseñen fuera de España. Lo único positivo, explica, es que sabemos que la senda seguida en Estados Unidos funciona. Y al final, como dice Garicano, se trata de 'voluntad política', de invertir más en investigación. La mayor diferencia, aparte de la mayor financiación en investigación, es que los profesores en Estados Unidos reciben un mayor salario y, por lo tanto, se sienten más valorados. 'Si España tiene tenistas y corredores de Fórmula 1 de primera línea, porque no va a tener universidades y centros científicos, también de primera', se pregunta el vallisoletano.