Bolsa

Una de cada cinco acciones que cotizan en el mercado son prestadas

El saldo vivo del préstamo de valores, acciones cedidas con el compromiso de devolución en un plazo determinado, representa en la Bolsa española más de 138.289,7 millones de euros, unos 7.658 millones de títulos. Estas cifras implican que el 18,4% de las acciones listadas en Bolsa están prestadas a terceros, un volumen que equivale al 17,48% de la capitalización del mercado.

La efervescencia que predomina en la renta variable española en los últimos años, con profusión de operaciones corporativas, estrenos en el parqué y fuertes revalorizaciones, ha impulsado de forma definitiva la actividad de un sector que hasta figuraba en un segundo plano del mundo bursátil: las operaciones de préstamos de valores. El saldo vivo de operaciones abiertas a cierre de abril (último dato disponible) ascendía a 7.658 millones de acciones, por un importe de 138.289,72. En porcentaje, estas cifras equivalen al 18,4% de las acciones listadas en Bolsa y el 17,48% de la capitalización. En números absolutos, la cifra es la más elevada de la década.

En Wall Street, mientras el S&P 500 cotiza a máximos históricos, el porcentaje de acciones prestadas para ventas a corto equivale al 3,1% de todas las acciones listadas en el índice, el nivel más alto desde 1931, en los coletazos finales de crack de 1929. Ello no significa en absoluto que el mercado esté anticipando un descalabro similar. Paradójicamente, un exceso de posiciones bajistas suele tener el efecto contrario. 'Cuando el sentimiento de mercado es muy bajista, el rally alcista puede llegar a ser muy fuerte. Cuando se está completamente vendido, ya no queda más papel y si, al contrario de lo que se espera, determinados valores rompen al alza unos límites concretos, los inversores bajistas acudirán rápidamente al mercado a cerrar posiciones y minimizar la pérdida. Así, el mercado terminará subiendo muy deprisa', explica Luis Benguerel, gestor de Interbrokers.

La diferencia tan llamativa entre las estadísticas de EE UU y las españolas radica en dos matices. En primer lugar, que los datos de la Bolsa española recogen todas las posiciones abiertas en préstamo de valores, no sólo las especulativas de ventas a corto, sino la operativa completa, que es más amplia. En segundo lugar, las entidades están obligadas a comunicar la apertura de los préstamos, pero no su cierre. 'Los saldos vivos reflejados por Iberclear la cámara de compensación y liquidación pueden llegar a tener en algunos casos desfases de hasta el 30%', explican desde una entidad dedicada a operaciones de custodia de valores.

En cualquier caso, el crecimiento de las operaciones de préstamos de valores es incontestable y sus expectativas es que el negocio irá en auge. 'El incremento de la demanda para operar en el mercado del préstamo de valores ha sido muy llamativo en los últimos años. Este crecimiento es debido sobretodo al mayor movimiento en los mercados de contado. La tendencia a futuro es que este producto continuará en auge en los próximos años, empujado sobretodo por su utilización como herramienta por parte de los fondos de inversión libre', aseguran en RBC Dexia, una entidad especializada en la intermediación entre el prestamista y el prestatario. A cierre de abril los saldos vivos superaban en un 43% los del cierre de 2006.

PREGUNTA Y RESPUESTA. Conceptos clave para entender el sector

¿En qué consisten las operaciones de préstamo de valores?

Es una práctica que implica el traspaso temporal de unos valores, a cambio de una comisión, y en la que el tomador asume el compromiso de devolver estos valores cuando le sean solicitados o al concluir un plazo de tiempo previamente pactado. La cesión implica además la existencia de un colateral como garantía, cuyo valor ha de ser, al menos, equivalente al de los títulos prestados.

¿Cuáles son los derechos del prestatario sobre los valores?

Es una transferencia total, con el compromiso de devolución de títulos equivalentes. Eso implica que el nuevo dueño de las acciones adquiere los derechos que estos títulos implican, tales como derechos políticos o de percepción de dividendos, así como la posibilidad de venderlos o cederlos a un tercero. Los derechos del prestamista se restringen a exigir la devolución de valores equivalentes.

¿Cuáles son las ventajas de esta práctica de mercado?

Los especuladores juegan a vender las acciones, recomprarlas a un precio inferior en el mercado y embolsarse la diferencia. En un sistema también de realizar cobertura en derivados. Al prestamista, además de la comisión le permite maximizar su rentabilidad a medio y largo plazo, al percibir una comisión y estar exento de las comisiones de custodia durante el periodo del préstamo.

¿Cuál es la tendencia de futuro para este negocio?

El préstamo de valores OTC está acotado para inversores institucionales. El incremento de la demanda ha sido muy significativo en los últimos años, sobre todo debido al mayor movimiento de los mercados de contado y a que es una herramienta utilizada de forma habitual por los hedge funds. El préstamo de valores desempeña un papel clave en el mercado, al dotarlo de liquidez.

Legislación. Una orden ministerial en marcha

Fuentes del Ministerio de Economía han reconocido que la Administración está preparando una orden ministerial por la que se determinará qué porcentaje de recursos propios podrán ceder los fondos de inversión para operaciones de préstamos de valores.

Ley Financiera. La ley de reforma de los mercados financieros (Ley 44/2002, del 22 de noviembre de 2002) habilita a los fondos. Así se detalla en su capítulo III. 'Se amplía la operativa de las instituciones de inversión colectiva, que podrán realizar operaciones de préstamo sobre sus carteras, tanto operaciones de mercado, como fuera de mercado (over the counter u OTC). Todo ello con el objetivo de poder ofrecer mayores rentabilidades a los inversores, sin menoscabo de la seguridad de su inversión'.

Límites en los avales. El artículo 15 de la Ley 44/2002 advierte a los fondos de inversión de que 'los valores u otros activos que integren la cartera no podrán pignorarse, ni constituir garantía de ninguna clase, salvo para servir de garantía en las operaciones que la institución realice en los mercados secundarios oficiales'.