Construcción

ACS toma el control de la tercera constructora mundial por ventas

ACS se hace con un trampolín para su expansión internacional, sobre todo en EE UU. El grupo se ha convertido en primer accionista de la constructora alemana Hochtief, tercera del mundo en tamaño, tras comprar el 25% por 1.264 millones. La española prevé entrar en el consejo y en la gestión antes del verano. La operación le cuesta en torno a un tercio de lo gastado en Iberdrola.

Las sucesivas compras de sus rivales en el exterior, sobre todo la del grupo británico de aeropuertos BAA que ha reforzado a su competidora Ferrovial, había colocado a ACS como una de las grandes constructoras menos internacionalizadas. El exterior pesa el 17% en las ventas frente al 59% de la constructora de la familia Del Pino. La operación de ayer resuelve esta carencia que le achacaban los expertos. De forma amistosa, el grupo que preside Florentino Pérez ha acordado adquirir el 25,08% a la familia Von Finck que en enero había contratado al banco de negocios Rothschild para buscar comprador.

La firma satisface a las dos partes. ACS considera un buen precio pagar 1.264 millones de euros por el paquete de control (el 69% es free float), un múltiplo de menos de siete veces Ebitda cuando las últimas grandes operaciones del sector han alcanzado en torno a diez veces. Los analistas no lo ven tan barato analizando los activos. Pero el desembolso supone en torno a una tercera parte de lo que se ha gastado la constructora en hacerse con un 12,44% de Iberdrola, un paquete con el que no consigue el control.

Mientras, August Von Finck y su familia reciben 72 euros por acción, lo que supone una prima del 6,4% con respecto a la cotización del lunes. A esto se unen las jugosas plusvalías que acumulan precisamente por la evolución del valor en Bolsa.

ACS 36,29 0,42%

La constructora controlada por los banqueros March, los Albertos y Florentino Pérez reemplaza así al accionista de referencia en Hochtief. El aterrizaje será suave pero rápido. La compañía prevé entrar en el consejo sin ningún problema antes del verano y ocupar los tres puestos que hasta ahora tenía la familia Von Finck, explican fuentes de la empresa.

La intención es intervenir, asimismo, en la gestión de una compañía que, a la luz de las cifras, se revela mucho menos eficiente que las españolas: en 2006 facturó 15.000 millones y ganó unos 100 millones, según las estimaciones. En comparación, ACS ingresó 14.067 millones y tuvo un beneficio ordinario de 835 millones.

Así pues, el reto está servido y la constructora tendrá que pasar el examen como gestor de un gigante histórico de su sector, coinciden los expertos.

Hochtief es la tercera constructora del mundo por ventas y, según sus datos, también el primer contratista internacional, por delante de la constructora sueca Skanska y de la francesa Vinci.

La mayor aportación para la compañía española es la internacionalización que le permite la nueva participada. ACS lo llama 'plataforma para acelerar su expansión internacional'. Como muestra, el 80% de los ingresos de Hochtief procede de fuera de Alemania, y Asia-Pacífico se destaca como la zona más rentable, apunta la compañía española, con un peso del 39% en las ventas y del 70% en el Ebitda. Cuenta con la filial Leighton, la mayor contratista en el negocio de minas, según Hochtief. La germana le permite entrar también en Europa central, una zona poco explorada por ACS hasta ahora.

Pero el principal foco de atención estaría en EE UU, donde Hochtief posee Turner, especializada en construcción de edificios públicos. Supone el 42% de la facturación y el 15% del beneficio bruto de explotación del grupo.

Ganar posiciones en el área estadounidense, donde sólo tiene algún contrato como el del metro de Nueva York, es el fin primordial de la operación de ACS, según varios analistas consultados. En Estados Unidos no hay constructoras similares a las españolas ni en tamaño ni en diversificación. La filial de Hochtief es una alternativa.

'Nos ha sorprendido la compra porque contradice la estrategia que la propia ACS había indicado de mantener la construcción como negocio local', dice un analista. Otro factor negativo son los riesgos aún no despejados en el sector alemán de construcción.

ACS afirma que la operación tendrá un 'impacto irrelevante' en el beneficio por acción. Hasta superar el 30% no tiene que lanzar opa.

Ferrovial también analizó la compra y ahora le venderá un aeropuerto

El cartel de 'Se vende' lleva colgado en torno a un año y medio en Hochtief, apuntan fuentes del mercado. 'Se lo han ofrecido a todos'. Ferrovial, principal competidora de ACS en España, analizó hace tiempo la compra de esta constructora alemana. Pero al final no cuajó, confirmaron fuentes de la operación.

La entrada en la alemana implica forzosamente a ACS en la compra de activos a su rival Ferrovial. Y es que hace meses que el grupo británico de aeropuertos, BAA, acordó con Hochtief venderle el 75% del aeropuerto de Budapest que la empresa compró hace un año por 1.800 millones. La operación no se ha materializado y quizá ACS tenga que ratificarla.

Al margen, la Bolsa reaccionó ante la compra acordada ayer penalizando a Hochtief que, aunque marcó máximo histórico en 71,69 euros (cerca de los 72 que paga ACS), cerró con una caída del 1,23%, hasta 69,66 euros. El martes, sin embargo, el valor se calentó un tanto al calor de los rumores y subió un 4%. En el año la cotización ha subido un 26% y un 59% en los últimos doce meses. ACS, por su parte, avanzó un tímido 0,11%, hasta 44,10 euros, porque la compra tampoco disgustó al mercado.

Dudas sobre si Bruselas debe decidir

Competencia. La operación acordada a última hora del martes por ACS y Hochtief tendrá que pasar el filtro de las autoridades de competencia. El primer paso ha sido comunicarlo a las alemanas. Pero los equipos jurídicos de la participada esperan ahora el resultado de una consulta para aclarar si es Bruselas la que debe decidir sobre la compra, que en principio no presenta incompatibilidades, explican fuentes de la operación. Como con el 25% ACS toma el control de la empresa, debería notificar a la UE la adquisición en caso de que dos tercios de la facturación de la alemana procedan de otros países de la UE, informa Bernardo de Miguel. El problema es que el mayor peso está en América y Asia-Pacífico.

Continental Auto compensará. ACS ya ha dejado claro que busca comprador para su filial de transporte por carretera, Continental Auto. Con esta venta y otras posibles compensará el desembolso en Hochtief, a la que el grupo español mantendrá como empresa independiente.

Financiación. Inicialmente, la adquisición se financiará con líneas de crédito que ACS tiene disponibles, según comunicó a la CNMV.

Bienvenida y contactos. Hochtief celebró ayer la entrada de ACS en su accionariado porque pasa a tener una 'estructura accionarial estable' y las especulaciones sobre el futuro ante la salida del holding Custodia, de los Von Finck, 'desaparecen', afirmó ayer un portavoz a Europa Press. A principios de la próxima semana habrá un encuentro entre las cúpulas de ACS y la alemana para hablar sobre el futuro. La intención de la española sería mantener a los gestores. Los analistas no descartan alguna desinversión.

Impacto en Alemania. La entrada de ACS en Alemania ha provocado el inmediato movimiento en el rival de Hochtief, Bilfinger Berger. La segunda constructora germana se declaró ayer abierta a una negociación para dar entrada a socios, aunque matiza que prefiere mantener su independencia.