EDITORIAL

Un trampolín para ACS

El grupo constructor y de servicios ACS es otro desde ayer. La compra del 25% de Hochtief, tercera constructora del mundo por ventas, líder de Alemania y uno de los diez primeros grupos internacionales en concesiones de infraestructuras, coloca al grupo español en un escalón superior.

Si algo le faltaba a ACS era presencia internacional. Como ejemplo, el peso exterior en sus ventas es sólo del 17%, frente al 59% de Ferrovial. Con esta operación, el grupo que preside Florentino Pérez puede acelerar mucho su expansión exterior de una tacada .

Hochtief, que está en el negocio desde 1875, le dará a ACS una fuerte presencia en Europa central y una excelente plataforma para el Este, pero sobre todo será un trampolín para tomar impulso en EE UU y Asia, dos áreas de gran interés estratégico tanto en obras públicas como en concesiones de infraestructuras.

ACS ha aprovechado la oportunidad para controlar Hochtief y tomar su gestión con sólo el 25% y a un precio no desorbitado, 1.264 millones. La operación, pendiente de las autoridades de competencia, se hará con 'líneas de crédito disponibles' y, según ACS, no tendrá impacto relevante en sus resultados. Hochtief es, sin embargo, tan grande en potencial como en tamaño. Sus escasos 100 millones de beneficios con 15.000 millones de facturación revelan un dinosaurio en el que hay mucho trabajo por hacer. Dependerá de las habilidades del equipo de gestión que ACS ponga al cargo de la filial que se aprovechen todas la potencialidades o que se convierta en un bocado demasiado grande. De hecho, según medios del sector, Hochtief ya fue estudiada y rechazada por algún otro grupo español.

Tras un extraordinario ciclo de beneficios al alza, las constructoras españolas se sienten fuertes y ambiciosas. Casi todas están tomando posiciones internacionales y el peso del negocio exterior aumenta en su consolidado. Es el mejor empleo que pueden dar a los rendimientos obtenidos, y sería un error no aprovechar su saber hacer para seguir tomando posiciones sin complejos en los mercados de todo el mundo.