EE UU

La Fed mantiene tipos en EE UU y aleja una futura subida

La Fed mantuvo ayer los tipos en el 5,25%, como se esperaba. Sin embargo, consciente de que el escenario económico de EE UU no es tan positivo como en su anterior reunión de enero, suavizó su discurso, aparcando futuras subidas.

Los mercados, que habían estado erráticos todo el día, se decantaron por las fuertes alzas tras leerse el comunicado de la Fed.

Y es que aunque para las autoridades monetarias está lejos el día en el que haya que bajar los tipos, lo cierto es que ayer el equipo presidido por Ben Bernanke suavizó su lenguaje y no habló de 'firmeza adicional' algo que sostenía desde junio.

Sin esa referencia, la Fed cierra la puerta a una futura subida de tipos tras una decisión en la que reconoce que los indicadores recientes 'parecen ser mixtos y el ajuste en el sector de la vivienda se mantiene'. El equipo de Bernanke dice, no obstante, que la economía 'parece que probablemente se siga expandiendo a un ritmo moderado en los próximos trimestres'.

En los mercados se deseaba que se dejara entrever una bajada para conjurar los últimos ajustes en los parqués y el fantasma de un crecimiento por debajo del potencial de la economía.

Pero la Fed no ha ido tan lejos. A Bernanke le sigue preocupando la inflación. 'Las lecturas recientes en la inflación subyacente han sido, en cierta medida, elevadas', explica la Fed. La inflación interanual ha crecido a un ritmo del 2,7% y la general al 2,4% cuando Bernanke cree que no debe pasar del 2%.

'Aunque las presiones inflacionistas probablemente se moderarán con el tiempo, el alto nivel de uso de recursos tiene el potencial de sostener esas presiones', explica la Fed.

'En estas circunstancias la preocupación predominante de este comité es que el riesgo inflacionista no se modere como se espera'.

Moderado crecimiento pero con elevada inflación

En enero, Ben Bernanke tenía la economía en el deseado escenario de los 'goldilocks', es decir crecimiento pero no tan elevado como para disparar la inflación.

Desde entonces el ritmo de crecimiento registrado en el cuarto trimestre de 2006 se revisó del 3,5% al 2,2%.

Un débil consumo y unas menores inversiones empresariales hacen pensar que el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá solo un 2% este trimestre.

Además de todo esto, el sector de la vivienda aún no ha encontrado su suelo mientras se están removiendo algunos pilares del mercado del crédito. La inflación tampoco es buena porque la han disparado los precios de la gasolina, la alimentación y los gastos médicos.