Ranking

España compite en turismo peor que muchos

Acostumbrada a liderar las clasificaciones por número de turistas recibidos y por ingresos, España se sitúa en el lugar número 15 en la clasificación elaborada por el World Economic Forum. Esto significa que por grado de competitividad del negocio turístico, España cae posiciones y se sitúa más abajo, entre los 15 primeros países de todo el mundo, de un total de 124 incluidos en el estudio. En este ranking, que puntúa variables como la tecnología, la calidad de las infraestructuras, los recursos humanos o la eficiencia en los servicios, son Suiza, Austria y Alemania los que obtienen mejor nota y se sitúan en los primeros puestos, seguidos de Estados Unidos y Hong Kong. En los últimos puestos están los países menos desarrollados como Mozambique, Bangladesh, Angola, Burundi o Chad.

Este índice general denominado Travel & Tourism Competitiveness Index es el resultado de una serie de requisitos que cubren varios aspectos del negocio y del desarrollo turístico de cada país. Pero si se tienen en cuenta otros subíndices del informe, como el estado de las infraestructuras hoteleras y del transporte, los centros sanitarios, el precio o los puntos de agua potable, España sube más el listón y alcanza el puesto número siete de esta clasificación mundial, por encima de países como Austria, Islandia, Suecia o Dinamarca.

En esta subclasificación sobre infraestructuras de transporte, el primer puesto lo ocupa Estados Unidos, seguido de Suiza y Alemania. El precio en este estudio está medido por el coste relativo de los viajes para cada uno de los países, usando sus tarifas de habitación y sus tasas.

Estados Unidos ocupa el primer puesto por infraestructuras, pero cae al 12 en medio ambiente

Para la clasificación general de los países, sus responsables han tenido en cuenta un consolidado plan de turismo a largo plazo, que incluya medidas para mejorar su actividad nacional y local; la creación de una política que evite tasas inflacionistas y garantice la transparencia en las operaciones de los viajeros; una buena coordinación entre la promoción de los destinos, el empleo y las necesidades de la demanda. También valora la apuesta por los recursos humanos que incluya la formación a futuro; la liberalización del comercio, el transporte y las comunicaciones, así como la facilidad de los turistas para salir y entrar del país. Además, se puntúa la seguridad pública y la inversión en desarrollo tecnológico.

En cuanto a los aspectos humanos, culturales y medioambientales del turismo, España retrocede en puestos y se sitúa en el número 19, muy por detrás de países como Hong Kong, Grecia o Croacia. En este punto, se ha valorado el índice de población, la densidad, las emisiones de CO2 y la ratificación de los tratados medioambientales.

Precisamente en el cuidado de los recursos naturales, Estados Unidos cae de su quinto puesto en el índice general como país competente y de su primer puesto en infraestructuras al lugar número 12.

En esta subclasificación se valoran otros recursos como los humanos y culturales. Aquí se incluye los índices de esperanza de vida y el nivel de educación primaria, secundaria y superior. Además se premia los aspectos sociales como el desarrollo cultural a través de los medios de comunicación, los ordenadores o la televisión.

Este subíndice social está liderado por Austria, seguida de Suiza, Holanda, Bélgica e Islandia. Una vez más, Lesotho y Angola ocupan los últimos puestos por razones obvias.

Cantidad frente a calidad en el negocio

Entre 1950 y 2004, los ingresos por turismo en el mundo se han incrementado desde los 2.100 millones de dólares de entonces hasta los 622.700 millones, recogidos el año pasado.

Lo mismo ha ocurrido con los pasajeros. En 1950 se movieron 25 millones de personas, mientras que en el año pasado se logró la cifra de 763 millones, con un ratio de crecimiento anual del 6,5%. Sólo a España llegaron 58 millones de pasajeros, cifra con la que logró un nuevo récord histórico y que colocó a este país en un segundo puesto mundial. Ahora bien, estas variables de cantidad de viajeros y de ingresos no tienen por qué estar relacionadas con la calidad y la competitividad del negocio turístico. Es más, algunos países, dice el informe, están exentos de algunos requisitos necesarios para definirlo como competentes.

Es imprescindible para ello el acercamiento entre el sector público y privado para resolver los problemas, la prioridad en el cuidado de los recursos naturales y humanos y el nivel de conexión con el exterior desde el punto de vista de los negocios. A esto último, el informe señala que la calidad de un país están en función del número de destinos en conexión, la frecuencia de los viajes y el crecimiento de estas conexiones.

Diversos índices

¦bull; España ocupa el lugar número 15 en la clasificación general que valora las políticas turísticas, pero retrocede hasta el puesto número 19 si se tratan los aspectos sociales, culturales y medioambientales. En infraestructuras, sube hasta el número siete.