Seguros

Axa, líder en la UE tras comprar Winterthur por 8.900 millones

Axa, el gigante francés de los seguros, acordó ayer la compra de la aseguradora suiza Winterthur por 8.900 millones de euros al grupo Credit Suisse. Esta fusión dará lugar a la mayor compañía de seguros de Europa y la segunda de España.

La operación, sobre la que ya se rumoreaba desde hace días, incluye el pago de 12.300 millones de francos suizos (7.900 millones de euros) y la refinanciación de 1.600 millones de francos (1.000 millones de euros) de la deuda de Winterthur, que asumirá el grupo Axa. La aseguradora francesa financiará la adquisición con un aumento de capital de 4.100 millones de euros y la emisión de 4.800 millones de deuda.

La unión de estas dos grandes compañías dará lugar a la mayor aseguradora europea (excepción hecha de la holandesa ING, negocio asegurador representa menos del 60% del total de ingresos y va perdiendo peso). El primer puesto, hasta ahora, lo ocupaba la alemana Allianz.

Esta es la mayor operación en el sector asegurador europeo desde que en 2000 Commercial General y Norwich Union se fusionaron para dar lugar a Aviva. Analistas y firmas de inversión consideran que supone un primer paso en la consolidación del sector, aún muy poco concentrado.

Es la mayor operación en el sector desde la creación de Aviva en 2000

El nuevo coloso de los seguros europeos contará con 130.000 empleados, estará presente 37 países repartidos por los cinco continentes y tendrá 1,163 billones de euros bajo gestión.

La negociación de los activos en venta y la fijación del precio a pagar han centrado las negociaciones. Fuentes cercanas a la operación comentaron que Credit Suisse estaba interesada en reservarse una parte del negocio asegurador en Suiza (en concreto, los seguros de vida y accidentes), como complemento de su actividad principal, el negocio bancario.

La matriz del grupo Winterthur llevaba tiempo preparando al grupo para una posible venta. Este mismo año prescindió en Suiza de su negocio de seguros de salud, que fue adquirido por la compañía Sanitas.

Según ha declarado Henri de Castries, presidente del grupo Axa, 'esta transacción es una oportunidad única de reforzar nuestra posición en Europa y de incrementar nuestra presencia en mercados de alto crecimiento, sobre todo en Asia y en el Este de Europa'.

Es en esta zona donde mayor complementariedad existe entre las dos aseguradoras, ya que Axa no está presente en Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia, mientras que Winterthur sí que tiene presencia en estos mercados. España es otro de los países donde la operación dará lugar a un gran jugador.

La fusión de las filiales de Axa y Winterthur (que ocupaban el cuarto y el decimoprimer lugar, en cuanto a primas), haría que la nueva entidad pase a ocupar la segunda posición (con casi un 7% de cuota de mercado), adelantando a la alemana Allianz y a la italiana Generali.

Entre Axa y Winterthur sumarían, con sus negocios en España, 4.240 trabajadores, más de 3,8 millones de clientes y 5,5 millones de pólizas. Aun así, el nuevo grupo todavía estará lejos de Mapfre, el primer conglomerado asegurador español con casi 7.000 millones de euros en primas.

Credit Suisse se despide del mundo de los seguros

La venta de Winterthur a Axa pone fin a la actividad aseguradora de Credit Suisse, una aventura en la que el segundo banco suizo se embarcó hace una década y de la que llevaba meses intentando salir. El negocio de la bancaseguros se hizo muy popular en Suiza durante los años noventa. En 1995 el primer banco helvético, UBS, compró el 25% de Rentenanstalt (la actual Swiss Life), mientras que la aseguradora Zurich empezó a comprar sociedades de gestión de fortunas, hasta convertirse en Zurich Financial Services.

El estreno de Credit Suisse en esa actividad fue el 11 de agosto de 1997, cuando anunció la fusión por absorción de Winterthur, una operación que entonces fue vista como la primera unión entre titanes de la banca y los seguros.

Ambas sociedades calculaban entonces que esa decisión les permitiría ahorrar unos 200 millones de dólares anuales, a costa de la supresión de unos 500 puestos de trabajo, y crear una entidad con 15.300 millones de dólares de fondos propios y 33.000 millones de capitalización bursátil.

Menos de una década después, Credit Suisse decidió salir de ese sector, para lo que en principio planeó su salida a Bolsa. El presidente de Credit Suisse, Walter Kielholz, aseguraba hace un mes en la junta de accionistas que tenía 'prácticamente cerrada la separación jurídica de ambas entidades', el paso previo necesario para lanzar una Oferta Pública de Venta de acciones (OPV). 'Esperamos tener todo listo para separar las dos entidades muy pronto y proceder así a la oferta en Bolsa', explicó Kielholz, sin concretar ninguna fecha para el lanzamiento de la OPV, aunque aseguró que sería antes de julio.

Credit Suisse invertirá parte de los 7.900 millones de euros de la venta en compras que le permitan crecer y 'todo lo que no se dedique a eso se repartirá entre nuestros accionistas', aseguró ayer el banco.

Por ello, mantiene su objetivo de ganar unos 5.300 millones de euros en 2007, siempre que las condiciones del mercado se mantengan estables.