Mercados

Las inmobiliarias rememoran la fiebre de las 'puntocom'

La avalancha de OPV no tiene precedentes desde la burbuja tecnológica

Por una vez, los analistas están de acuerdo en algo. Todos aquellos consultados sobre las salidas a Bolsa de Renta Corporación y Parquesol, más de las que se prevén para los próximos meses, en el sector inmobiliario acaban relacionando el momento actual con el vivido hace años con las compañías tecnológicas, las denominadas puntocom.

'El hecho de que haya tantas ofertas de inmobiliarias puede ser una consecuencia de una burbuja en el sector; es decir, que se esté en el pico más alto de un ciclo. Es igual que ocurrió entre 1999 y 2000 con las compañías tecnológicas; incluso se llegaron a crear índices específicos para acoger las OPV', comenta Jordi Padilla, responsable de renta variable de Atlas Capital.

Con Renta Corporación y la recién estrenada Parquesol el número de inmobiliarias que cotizan en Bolsa española se eleva a 12, una cifra que sólo supera en Europa el mercado londinense, donde se encuentran más de 20. Desde 2000, el sector que ha repetido más veces en OPV ha sido el inmobiliario: a la recientes hay que sumar la de Fadesa hace dos años.

De todas, la única presente en el Ibex es Metrovacesa, que es la mejor entre las grandes del sector en Europa en el ejercicio con un alza del 49,03%, frente al 20% de la media. La compañía se ha beneficiado del buen momento del negocio y de las ofertas de compra que ha recibido por el 20% y 26% de su capital lanzadas por Cresa y Joaquín Rivero (presidente de la propia compañía), respectivamente. Metrovacesa, por sí sola, tiene un peso del 1,392% en el continuo. El de las otras 11 sólo llega al 1,6%, lo que para muchos significa una garantía en caso de un pinchazo bursátil.

La lista se incrementará en breve con Astroc, Riofisa, Realia y Marina d'Or. 'Las nuevas ofertas están rondando entre los 700 y 1.000 millones de euros. Todas tienen el mismo patrón y sacan al mercado entre un 25 y 35% del capital. Casi todas buscan inversores institucionales. Hacen un listing una colocación, oferta rápido y para el particular son menos accesibles', indica Padilla.

Ante esta avalancha inmobiliaria el inversor puede preguntarse sí hay cabida para tanta compañía del sector y por qué se produce justo ahora, cuando se habla de burbuja y de tipos de interés al alza. La respuesta a la primera cuestión es unánime: sí. 'Viendo como se está moviendo el sector... Además las capitalizaciones que tienen no saturan al mercado', señala Javier Barrio, de CM Capital Markets.

Con respecto a lo segundo, hay opiniones variopintas. Barrio habla de burbuja inmobilaria 'hasta cierto punto'. 'Lo que ha pasado es que las empresas han ido adaptando su valor bursátil a lo que realmente valen sus activos. Sus múltiplos no son excesivos'. Esta situación ha provocado que 'en los últimos años muchos empresarios hayan logrado incrementar su patrimonio, por lo tanto ahora quieren hacer caja, una operación totalmente normal y lícita. En este momento hay una mayor realidad de lo que es el espectro de la economía española', añade.

Barrio está convencido que las inmobiliarias que salen a Bolsa están buscando 'acceder a financiación para acometer inversiones mayores y darse a conocer; se están autopublicitando, no olvidemos que la gente tiene predisposición por lo que conoce'.

Para Jordi Padilla, la explicación de que haya tanto papel del mismo sector es 'la culminación probablemente de que se esté en un ciclo maduro'. 'Las compañías salen a Bolsa cuando las valoraciones están en máximos. Hace cuatro o cinco años tenían un tamaño muy pequeño y ahora lo han multiplicado por dos o por tres; hay que aprovechar los precios del momento para salir a cotizar'.

El inversor se vuelve más desconfiado

La principal diferencia entre el inversor de las puntocom y el de ahora, es que este último se ha vuelto más cauto. 'La gente está escaldada de las valoraciones, no basta con decir que hay sobredemanda en las ofertas', dice Javier Barrio, de CM Capital Markets.

La prueba más evidente de este comentario es que Renta Corporación está un 1,34% por debajo del precio de salida, mientras que Parquesol se estrenó el viernes con recorte del 5,43%. 'Muchas veces los bancos de inversión quieren sacar la máxima rentabilidad y magnifican estos datos. Las últimas OPV, con sobredemanda, no han tenido luego el respaldo del mercado', dice Barrio.

Para Juan Solana, de Intermoney Valores, lo realmente importante de cara a las próximas ofertas es distinguir entre las inmobiliarias que tienen una rentabilidad más a corto plazo, como son las de alquiler y servicios, el caso de Renta Corporación, y las promotoras, éstas son las que tienen un riesgo más elevado'.

Los dos analistas coinciden en que lo mejor es entrar más que al principio, cuando las valoraciones se estabilicen.