Junta de accionistas

BBVA, Santander, BNP, Merrill y Morgan Stanley sacarán a Bolsa BME

Bolsas y Mercados Españoles celebra hoy junta de accionistas y en su orden del día incluye una reducción de capital, paso previo para su salida a Bolsa. Santander y BBVA serán los coordinadores globales de la oferta, mientras que Merrill Lynch, BNP Paribas y Morgan Stanley se encargarán del tramo internacional.

Jornada decisiva para la salida a Bolsa de Bolsas y Mercados Españoles (BME). En la junta de accionistas que se celebrará hoy comenzarán los preparativos necesarios para iniciar la cuenta atrás, operación que se espera para otoño.

Los preparativos están en marcha y Bolsas y Mercados Españoles ya ha seleccionado a los bancos que se encargarán de la operación. Santander y BBVA, los dos principales accionistas de BME con el 9,36% y el 10,39% de la compañía, serán los coordinadores globales de la oferta, mientras que tres casas extranjeras se encargarán de coordinar el tramo internacional.

En concreto, BNP Paribas, Merrill Lynch y Morgan Stanley llevarán los libros que recogen las solicitudes de compra de títulos del banco, trabajo conocido como bookrunner, y no se descarta que otras entidades participen también en la operación.

La compañía celebra hoy la junta general de accionistas

BBVA 5,12 2,42%
SANTANDER 2,83 0,53%

BME, primero, deberá sortear una serie de obstáculos. En el orden del día de la junta figura la aprobación de una reducción del capital social, un paso previo que suelen realizar todas las empresas que quieren salir a cotizar en el mercado. Operación mediante la cual se distribuirá entre los accionistas actuales las reservas de la sociedad, es decir, los beneficios acumulados de ejercicios anteriores, mediante la disminución del valor nominal de las acciones con dotación a reservas de libre disposición.

Esta decisión retrasará en un mes la aprobación de la salida a Bolsa, puesto que es el plazo legal que debe abrirse para atender posibles reclamaciones de acreedores. A continuación BME deberá convocar una junta extraordinaria, con al menos 15 días de antelación, en la que someterá a votación el debut bursátil de la compañía.

Bolsas y Mercados españoles, no obstante, aún debe salvar un escollo legal, ya que está pendiente de recibir el visto bueno de la Dirección General del Tesoro a nuevos retoques normativos necesarios para adecuar la ley actual, pensada para una sociedad rectora pero poco operativa para una empresa cotizada. En la actualidad, por ejemplo, BME mantiene limitados por ley el pago de dividendos, no puede incurrir en pérdidas y debe pasar por la CNMV antes de nombrar directivos.

Estos retoques, necesarios para que pueda salir a cotizar, supondrían modificaciones en el Real Decreto 726/1989. El Tesoro reconoce que los aprobará próximamente, aunque no de forma inminente.

El proceso de concentración que viven las Bolsas ha tirado de las cotizaciones y ha provocado importantes oscilaciones en el precio de las acciones de BME, que se ha movido entre los 11 y 13 euros en los últimos meses. Una de las últimas operaciones de compraventa realizadas fuera de mercado, se cerró a 13,1 euros por acción, lo que supondría valorar la sociedad en unos 1.100 millones.

Una operación para otoño

La complejidad que rodea la salida a Bolsa de BME, debido a las funciones públicas que cumple, hace que pocos en el mercado esperen que la operación pueda estar lista antes del verano, esto siempre y cuando no surja ninguna traba legal o administrativa de calado que impida el cumplimiento del calendario.

La inmobiliaria Renta Corporación, la última empresa en salir a cotizar en el mercado español, aprobó la salida a Bolsa en la junta que celebró el pasado 9 de febrero, y necesitó casi dos meses desde entonces para cumplir todos los pasos previos a su estreno. Así, no fue hasta el 5 de abril cuando debutó en el mercado.

Pocos esperan, por tanto, que BME pueda acelerar los trámites para lograr el visto bueno de los accionistas con el tiempo suficiente para debutar en el Bolsa antes de julio. Las quinielas en el mercado apuntan más bien a un estreno a partir de septiembre de este ejercicio, especialmente teniendo en cuenta que los meses de verano no suelen ser un buen momento para salir a cotizar, lo que hace que muchas empresas eviten esta época por temor a que el periodo vacacional típico de estas fechas afecte negativamente al interés que pueda despertar la operación.