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El BCE deja los tipos en el 2,5% y descarta otra subida antes de junio

El Banco Central Europeo mantuvo ayer el precio del dinero en la zona euro en el 2,5%. En contra de las expectativas de los mercados, el presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet, descartó una nueva subida antes del mes de junio.

Tal como se esperaba, la reunión mensual que mantuvo ayer el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo sirvió para dejar los tipos de interés donde estaban desde marzo: en el 2,5%. Sin embargo, su presidente, Jean-Claude Trichet, sorprendió por sus declaraciones en la rueda de prensa posterior -que utiliza para enviar señales a los mercados sobre próximos movimientos-, al descartar una nueva subida el mes que viene. 'La alta probabilidad que se da para una subida de tipos en nuestra próxima reunión a principios de mayo no se corresponde con el sentimiento actual del Consejo de Gobierno', aclaró el dirigente monetario.

En su declaración inicial, Trichet eludió también utilizar el adjetivo 'vigilante' para calificar la actitud del BCE ante las tensiones inflacionistas. Ese término si apareció en las dos comparecencias inmediatamente anteriores a las subidas de tipos de diciembre y marzo.

Los mercados reaccionaron con sorpresa ante las declaraciones de Trichet. Así, los contratos de tipos de interés futuros a tres meses retrocedieron diez puntos básicos, hasta 2,99, en su mayor caída en un sólo día en lo que va de año. El euro resultó castigado al perder cerca de un 1% en su cotización frente al dólar.

El euro y los futuros sobre tipos sufrieron los comentarios del presidente del BCE

Pese a todo, las expectativas a medio plazo se mantienen: los futuros contratados para diciembre bajaron menos (seis puntos básicos, hasta el 3,43%), lo que avala la tesis de que los operadores esperan para fin de año unos tipos del BCE por encima del 3%.

Recuperación irregular

El inicio de la senda de tímidas subidas en el precio del dinero, decidido por el BCE a finales del año pasado, se basaba en los signos de recuperación de la economía europea, además de en la persistencia de una inflación por encima del 2% que considera como límite de la 'estabilidad de precios (el mes pasado, la media de la zona euro se situó en el 2,2%).

El precio del petróleo sigue siendo la principal amenaza para la inflación de la eurozona: tras varios meses en el entorno de los 60 dólares por barril, el Brent llegó a cotizar ayer a más de 68. Este repunte afecta también al crecimiento del PIB, pero, además, los síntomas de recuperación observados hasta ahora no son homogéneos en los grandes países de Europa (de los que España sigue siendo la excepción positiva).

Alemania comienza a dar muestras de afianzamiento de la recuperación: el paro ha bajado de la fatídica barrera de cinco millones de personas y el índice IFO de confianza empresarial, se encuentra en su máximo valor en 15 años. Mientras tanto, Francia languidece en medio de la crisis social abierta por el Contrato de Primer Empleo (que podría hacer caer al primer ministro, Dominique de Villepin) e Italia espera el resultado de las elecciones del domingo para acabar con el impasse político. En estas circunstancias, Trichet ha optado por la táctica de esperar y ver antes de dar un nuevo golpe sobre la mesa.

El precio del dinero se mantiene a 2,25 puntos del de referencia en Estados Unidos y a dos puntos del de Reino Unido: también ayer, el comité de política monetaria del Banco de Inglaterra mantuvo los tipos en el 4,5% por octavo mes consecutivo.