Directivos

Londres, destino profesional con futuro

Es un trampolín para desarrollar una carrera prometedora. Además del dominio del inglés, se aprende a trabajar en espacios multiculturales y poco jerarquizados

Primero fue el Santander el que lanzó una opa sobre el Abbey. Después, Telefónica, en octubre pasado, comunicó la compra de la operadora británica O2. æpermil;stas son las dos principales operaciones por volumen en la historia empresarial en España. La familia asturiana Cosmen también ha entrado en negocios con una compañía británica al vender Alsa a National Express y a su vez participar del capital de esta última.

Ahora es Ferrovial la que ha reconocido su interés por BAA, el mayor gestor aeroportuario del mundo. En dos años, Londres se ha convertido en uno de los destinos preferidos y con mejores oportunidades para los profesionales españoles. 'Sin duda, es una gran oportunidad para desarrollar una carrera y promocionarte en el futuro'. Quien lo afirma es Sabino Sastre, madrileño de 34 años, licenciado en Económicas y con un máster por el Instituto de Empresa, que lleva casi un lustro trabajando en la capital británica. 'Es un lugar que te enriquece. En primer lugar, porque llegas a conseguir un dominio del inglés, que para el español sigue siendo uno de los puntos débiles', asegura Sastre, que trabaja como auditor senior en Reed Elsevier. Otro motivo que alega a favor de Londres es que ofrece la oportunidad de trabajar en un espacio multicultural, 'en el que te abres a nuevas ideas y que te permite especializarte, a la vez que aprendes a compartir distintas formas de hacer las cosas'.También cuenta a su favor, la escasa jerarquía que existe.

Christian Delclaux, bilbaíno de 25 años, trabaja desde hace dos años en la filial londinense para el banco estadounidense Goldman Sach. Considera que si se trabaja para una gran compañía, como es su caso, se trata de un destino cotizado. No le costó adaptarse, aunque reconoce que lo más duro fue acoplarse a la forma de trabajar británica. 'La gente lo da todo por la compañía, aunque cuenta a favor que las organizaciones son menos jerárquicas que en España. Te promocionan si eres bueno, no si llevas muchos años en la empresa'.

A pesar de la cercanía física entre Gran Bretaña y España, existen diferencias culturales que afectan a la forma y los hábitos de trabajo de los profesionales españoles. Por ejemplo, los horarios, de 9 a 17 o 18 horas y el tiempo que se dedica al almuerzo, no más de una hora. 'Cuatro días no salgo a comer fuera. Como frente al ordenador; el trabajo es muy intenso', señala Delclaux, quien señala que por esa intensidad muchas veces está mal visto relajar el ambiente con un chiste o un chascarrillo.

Más cercanos

Otra de las diferencias que encuentra Margarita Mayo, profesora de Comportamiento Organizacional del Instituto de Empresa, entre España y Reino Unido es la relación que existe entre la dirección y los empleados. 'Los jefes allí son mucho más cercanos y esperan que los profesionales sugieran ideas. Aquí es más de obedecer y de ejecutar órdenes. Allí es todo más participativo', explica Mayo. Es algo que conoce muy bien Marta Máñez Pérez, que trabaja en el departamento de derecho inmobiliario de Allen & Overy LLP, y que asegura que Londres, ciudad en la que estará hasta el próximo mes de agosto, 'te abre el campo de visión'. Considera que esta experiencia le ayudará a completar su formación. 'A mi vuelta a España espero poder ofrecer cierto valor añadido tanto a mi compañía como a nuestros clientes'. Agrega Máñez Pérez que, además, le gusta el horario inglés. 'Te permite tener una jornada de trabajo más eficiente y marcharte a una buena hora'.

España debería tomar buena nota, asegura la profesora del Instituto de Empresa, 'y adaptarse al horario europeo'. Lo mejor, opina Sabino Sastre, es que a media tarde ya no queda nadie en la oficina. 'Se aprovecha mucho el tiempo, el trabajo es más intenso, pero eso te permite tener más vida privada', afirma este auditor de Reed Elsevier.

De flexibilidad y autonomía a la hora de trabajar habla Nieves Benito, analista y gestora de fondos en Fidelity. 'En nuestra compañía, nuestra forma de trabajar es muy abierta, siempre que hagas tu trabajo. Lo importante es cómo te organices'. Habitualmente entra a trabajar sobre las siete de la mañana, porque los gestores entran una hora más tarde y para cuando eso ocurre ya les ha enviado ella toda la información que necesitan. Descansa una hora para comer y a las cinco de la tarde se marcha.

El profesor de recursos humanos de Esade, Roger Bell, descubre cuatro grandes diferencias entre la forma de trabajar española y la inglesa. 'Para los ingleses es muy personalizada, poco jerárquica y tienen un sentido del uso del tiempo diferente'. Añade que los británicos 'no suelen ser muy amables con los españoles, se dedican a trabajar y no favorecen las relaciones sociales fuera de la oficina'. En cuanto a las relaciones entre los directivos con el resto de la plantilla, asegura que 'existe mucha más igualdad y cercanía que en España'. La racionalización del tiempo es otro elemento a destacar. 'Las reuniones empiezan a una determinada hora y no tienen cabida los retrasos, pero también se sabe de antemano a la hora en que se finaliza', dice Bell. Otro rasgo de la cultura anglosajona a tener en cuenta por un profesional español es la utilización que se hace del correo electrónico. 'En España, se prefiere tratar los temas cara a cara, pero allí se utilizan las nuevas tecnologías para comunicarte. En los mensajes se tratan los asuntos de manera breve y explícita'.

Pero que nadie se desespere. El periodo de adaptación, según explica Margarita Mayo, es de cuatro meses. 'Son los más difíciles, pero conviene no tirar la toalla porque se trata de una experiencia decisiva para el desarrollo de un puesto directivo'. O como asegura Nieves Benito: 'La persona es lo que vale con independencia de la edad. Hay muchos jóvenes que toman decisiones'.

Salarios mayores para personal cualificado

El salario es un tema a tener en cuenta para cualquier profesional español que decida expatriarse al Reino Unido. Las retribuciones en Londres son más elevadas que en España, pero también hay que tener en cuenta que el coste de la vida en la capital británica también es superior.

Según una comparativa preparada por Rafael Barrilero, director de Mercer Human Resource Consulting, para Cinco Días, las diferencias salariales más importantes se observan en los puestos técnicos con experiencia y en los cargos directivos. Los operarios cobran más en España