5d. Guía para el inversor

Invertir al calor de las opas y fusiones de 2006

El año cierra con cifras récord de fusiones y adquisiciones. Los expertos auguran que los movimientos continuarán

Han sido uno de los motores de la Bolsa durante este año en casi todos los mercados internacionales, especialmente en el español, y volverán a impulsar al alza la cotización de gran número de valores en 2006. Las compras, fusiones y opas han dado fuerza a las Bolsas en este ejercicio que concluye. Dado que las condiciones actuales del mercado son muy similares, los expertos auguran que los movimientos corporativos proseguirán en los próximos meses.

'El año 2005 ha supuesto la confirmación del nuevo ciclo alcista del mercado de adquisiciones tanto en Estados Unidos como en Europa. La menor incertidumbre macroeconómica, el saneamiento de balances de años anteriores y un entorno de tipos de interés muy favorable han propiciado un incremento de las operaciones que creemos que va a continuar en 2006', señala Javier Rapallo, responsable de Corporate & Investment del Deutsche Bank.

Son razones que comparten la mayor parte de los analistas. Elevada liquidez, financiación barata y alta generación de recursos son aspectos destacados por Ignacio Muñoz-Alonso, director de Rothschild, para explicar el dinamismo de esos procesos. Desde el departamento de IBD de Morgan Stanley en España, se cita la recuperación de las empresas industriales. 'Otro factor positivo es la buena marcha de la renta variable. Cuando la Bolsa va bien, hay más confianza y la actividad corporativa también marcha bien. Igual pasa al contrario. Y ahora esas operaciones tiran al alza de los mercados', señalan desde el banco de negocios estadounidense.

El Santander ha registrado un fondo que invertirá en empresas que puedan ser objeto de operaciones

Urbis, Amper, Indra o Gamesa podrían ser el objetivo de inversores industriales o financieros

Las cifras confirman este proceso. 'A nivel mundial, y hasta el 28 de noviembre de este año, la actividad de fusiones y adquisiciones ha experimentado un crecimiento del 19% respecto al mismo periodo del año anterior. Las transacciones han crecido hasta un número de 24.806, con un valor de 2,05 billones de dólares, frente a los 1,7 billones del año anterior', según un informe elaborado por KPMG.

Y como todavía quedan operaciones sin cerrar, Jorge Riopérez, socio director de Corporate Finance de KPMG, subraya que 'el valor de las transacciones pendientes podría añadir un 50% adicional de volumen en los próximos meses. Esto proporciona una importante cartera para 2006'.

Desde Morgan Stanley se enfatiza la importancia de las estadísticas. 'En España, esas operaciones han ascendido hasta noviembre a 150.000 millones de euros (tres veces más que en el año precedente), aunque una parte importante del volumen de 2005 corresponde a la opa de Gas Natural a Endesa', se señala. Una situación similar a la de otros mercados europeos.

Los expertos de Morgan Stanley citan también las dificultades de crecimiento orgánico en compañías europeas y, sobre todo, españolas, como elemento impulsor de las adquisiciones en el último año y, probablemente, para el futuro. 'Los sectores más activos son el de la energía, telecomunicaciones, medios, financiero y el inmobiliario. Y es que, generalmente, se mueven más las empresas en las que el crecimiento orgánico es más difícil, ya sea por estar en una actividad madura o por estar regulados: es decir, son más dinámicos los sectores en los que no se crece si no se compra', afirman.

La mejor disposición de los mercados para asumir el riesgo, mientras antes se mostraban más escépticos o penalizaban con más fuerza los valores implicados es otra circunstancia destacada por la entidad. Por eso, se estima que incluso las empresas de telecomunicaciones que estaban más prudentes tras el pinchazo de la burbuja tecnológica se han lanzado a realizar operaciones.

Dinero barato

En general, el optimismo respecto al próximo futuro es compartido, aunque en diferentes grados. 'Las operaciones de concentración seguirán teniendo fuerza el año que viene, en parte por el hecho de que los Gobiernos europeos están presionando para que el BCE no suba los tipos de interés', dice León Benelbas, presidente de Atlas Capital. El dinero barato va a seguir permitiendo, a su juicio, realizar compras sin grandes ampliaciones de capital, que diluyen más el valor de las acciones de las empresas que protagonizan las fusiones. Además, hay otra ventaja relacionada con los tipos de interés, y es que permiten hacer las operaciones con menos costes, 'ya que remunerar los recursos propios, es decir a los accionistas, es más caro que pagar los intereses de la deuda'.

'Las operaciones corporativas han sido un catalizador de la Bolsa y una de las razones de su buen comportamiento. Previsiblemente lo seguirán siendo en 2006', afirma Antonio López, de Fortis. En su opinión, los movimientos serán realizados básicamente por las empresas que necesitan diversificar sus ingresos, y cita el ejemplo ya conocido de ACS y su entrada en Fenosa, aunque añade que otras compañías como Urbis, Amper, Gamesa o Indra podrían despertar el interés de inversores industriales o financieros.

Pese al aumento de las transacciones transfronterizas, Javier Rapallo, de Deutsche Bank, considera que en España las fusiones nacionales deberán seguir representando el mayor número de operaciones. 'Y será, sobre todo, en sectores poco concentrados y en donde todavía existe capacidad de generación de sinergias. Sin embargo, sí creemos que las grandes empresas españolas continuarán con planes de expansión internacional, especialmente en Europa', manifiesta

Los expertos de este banco alemán creen que este año los sectores más activos serán los que precisan crear 'plataformas europeas sólidas para competir fuera de la Unión Europea'. O tomar posiciones en los países que se han incorporado ahora a la UE. 'En este sentido, el sector financiero, el energético y las telecomunicaciones seguirán llevando la voz cantante', indica Javier Rapallo.

Empresas opables

León Benelbas afirma, sin embargo, que existen circunstancias, algo generalizadas en España, que a veces disuaden a los inversores institucionales. 'Creo que en la actualidad son muchos los fondos que están apostando por las empresas que tienen más posibilidades de ser opadas, y aquí hay muchas compañías que están controladas por socios estratégicos, por lo que o llegas a un acuerdo con ellos o la opa no tiene posibilidades de éxito', manifiesta. Por ello, afirma que esos inversores prefieren mercados como el británico o el holandés.

En este sentido, el Santander ha registrado recientemente en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) un fondo que invertirá en empresas europeas cotizadas en Bolsa, que puedan ser objeto de operaciones de tipo corporativo (fusión, escisión o venta).

Pero hay más causas que inciden en la fortaleza del proceso de adquisiciones y concentraciones. 'En muchos sectores esas operaciones están tomando otro sesgo. Ya se ha visto que las constructoras españolas, una vez concluidos los procesos de consolidación dentro de su sector, se han lanzado a invertir los recursos que generan en diversificación, tanto geográfica como en otras actividades. Y van a seguir por este camino', señala Ignacio Muñoz- Alonso, de la Banca Rothschild.

Además, Muñoz-Alonso cita, como ejemplo del cambio de tendencia registrado en el mercado en este año, las operaciones que califica de emblemáticas, como son la compra de O2 por Telefónica y la de Amena por France Télécom. 'Y es que una vez superados los efectos negativos del pinchazo de la burbuja de 2000, los grupos más fuertes y que mejor han hecho sus deberes, como Telefónica, han salido fortalecidos', agrega.

Mejorar posiciones

Jorge Delclaux, director ejecutivo de Rotschild, subraya el impulso que las fusiones y adquisiciones seguirán dando a las empresas españolas que tienen necesidad de mejorar posiciones en el mercado. Son compañías que cuentan con elevada capacidad de generación de fondos, pero que tienen limitadas sus posibilidades de crecimiento a través de su actividad ordinaria.

Pero va más allá. 'Lo que vaya a pasar en la Bolsa española está muy relacionado con esos procesos, tanto en lo que afecta a la canalización del ahorro, como a la financiación de las empresas', señala Jorge Delclaux. Y es que, a su juicio, en España, pese al cambio que la Bolsa ha experimentado en los últimos diez años, no acaba de tener el papel dinámico que le corresponde. 'Ahora es posible que vuelvan a animarse a salir a los mercados bursátiles valores sólidos', agrega.

Los pronósticos de los expertos de Morgan Stanley para el próximo año están en línea con lo ocurrido en los últimos doce meses. 'En 2006 la actividad es previsible que sea también muy elevada por las mismas razones: financiación barata, elevada liquidez y buena situación de la Bolsa. Además, el mercado parece que ha asumido bien las expectativas de subida de los tipos de interés y los altos precios del petróleo. Y así las operaciones corporativas seguirán siendo uno de los motores de la Bolsa', afirman.

Aunque Javier Rapallo, de Deutsche Bank, es optimista, cree que puede producirse una ralentización. 'Es evidente que en España hemos vivido un año excepcional en adquisiciones de compañías que han impulsado la Bolsa. No es descartable que ese efecto continúe, si bien el recorrido de la Bolsa y la capacidad de pago de elevadas primas en el mercado es ahora menor'.

El informe anual de Bolsas y Mercados, organismo que gestiona el mercado español, llama también la atención sobre 'el papel relevante en los resultados de la Bolsa de las estrategias corporativas de las empresas cotizada en el transcurso de 2005'.

Para el año que viene, las previsiones de PricewaterhouseCoopers apuntan hacia un nuevo récord en la actividad de fusiones y adquisiciones debido a la elevada liquidez de los mercados, tanto por parte de las compañías de índices como el Standars & Poor's 500, como por las sociedades de capital riesgo.