EDITORIAL

Acuerdo final en Seat

Cuando el pasado verano se empezaron a tensar las relaciones laborales en Seat a causa de las medidas propuestas por la empresa para compensar la caída de la carga de trabajo, desde estas páginas se exhortó a que las partes asumiesen el proceso negociador con cordura y responsabilidad. El acuerdo suscrito la madrugada del viernes, tras varios meses de tensión, va en esa línea. Cierto es que acuciados por el ultimátum lanzado por la Generalitat, que el lunes dio tres días de plazo para llegar a un pacto antes de dictar una resolución que probablemente no agradaría a ninguna de las partes. Aun así, lo trascendente es que los sindicatos mayoritarios (UGT y CC OO) y la empresa han pactado. Los 1.346 despidos propuestos por Seat se quedarán al final en 660 y la indemnización será de 45 días netos por año trabajado. A la vez, se arbitran diferentes fórmulas para los otros 686 empleados. Con un sector en crisis, que urge flexibilidad laboral, se ha llegado a un acuerdo razonable para hacer menos traumático un ajuste en todo caso doloroso.