Expansión

Chupa Chups se vuelca en Rusia y Ucrania y congela su apuesta china

Chupa Chups mira a los países de la antigua URSS tras el nombramiento de Xavier Bernat como presidente ejecutivo. La compañía concentrará esfuerzos en Rusia y Ucrania, donde ha creado una filial. 'China no es prioritaria', explican.

Chupa Chups dirige sus pasos hacia el mercado ruso. La confitera catalana, que acaba de iniciar una nueva andadura con el nombramiento de Xavier Bernat como presidente ejecutivo, se ha propuesto intensificar su crecimiento en este mercado y en toda la área de los países que conformaban la antigua Unión Soviética. 'Es un país que aún ofrece un enorme potencial para la empresa por los más de 140 millones de habitantes que tiene', explica un portavoz de la compañía. Su propósito es intensificar su actividad comercial en el país, donde tienen fábrica en San Petersburgo.

El mercado ruso se ha convertido en un balón de oxígeno para la compañía, que registró el pasado año unas pérdidas de 5,9 millones de euros, un 25,5% más que en el ejercicio precedente, pese haber anunciado para 2004 su vuelta a beneficios. Las pérdidas de las actividades ordinarias, en cambio, pasaron de 6,8 millones a los 0,4 millones. Las ventas bajaron un 11% hasta los 263,7 millones. La filial rusa es la más rentable de la compañía y junto con la francesa, la única dentro del grupo en la que su resultado fue positivo en 2004. En concreto, su subsidiaria rusa ganó 5 millones de euros, según las cuentas del grupo.

En esta nueva etapa, tras la marcha del director general del grupo, Juan José Pérez Cuesta, y el traspaso de sus funciones ejecutivas a Bernat, la compañía quiere también entrar de lleno en el mercado ucranio. Con este propósito ha constituido una filial en esta república para vender sus caramelos de palo, que ya exportaba al país. Ahora, la compañía, que también comercializa los caramelos sin azúcar Smint, ha llegado a un acuerdo con un socio local para potenciar la distribución.

La apuesta por ambos mercados contrasta con sus planes para China. Fuentes de la empresa reconocen que la intención de Chupa Chups es por el momento 'dejar para más adelante' su crecimiento en el país asiático. En el pasado año, liquidaron su filial en el país, Chupa Chups Shanghai. En 2003, ya habían procedido al cierre de su planta china.

Su actividad en China se lleva a cabo en la actualidad a través de un socio local. Tras desprenderse de la fábrica, la compañía formalizó una joint venture junto a Tingyi, un fabricante de aperitivos, que se encarga de la distribución de los productos de la confitera catalana. Chupa Chups tiene reservado un derecho de compra del 50% de las acciones de la compañía mixta que pertenecen a su socio. Este derecho, que vence en 2008, no lo van a ejercitar por el momento. 'Todavía es pronto para tomar una decisión. En estos momentos China no es prioritaria', explican desde la compañía.

El pasado ejercicio la compañía también llevó a cabo una reorganización de su actividad comercial en Reino Unido, otro de sus mercados 'prioritarios'. La empresa de la familia Bernat ha creado una sociedad conjunta con Perfetti. La compañía, que lleva varios ejercicios de pérdidas acumuladas, reitera su propósito de obtener un resultado positivo en 2005.