Pedro Guijarro

'La inmigración ha obligado a modificar el sector de la financiación'

Desde su nuevo puesto se enfrenta al reto de unificar todas las marcas con las que opera en Europa bajo una sola, Santander ConsumerEntrevista

Estrena cargo. Tras la reestructuración de la cúpula directiva del Santander, Pedro Guijarro, ha incrementado sus competencias, a lo que resta importancia. A los negocios de España y Portugal, ya bajo su área de influencia, añade ahora los de Reino Unido y Francia. De trato afable y con una amplia experiencia en el sector de la financiación al consumo -ha desempeñado varios cargos de responsabilidad en el grupo, y actualmente compagina su actual puesto con la presidencia de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef)- este madrileño de 54 años se enfrenta al reto de unificar las marcas bajo las que operaba el Santander en España, Hispamer y Bansafina, y en el resto de Europa. Eso sí, con la satisfacción de ser líderes en el segmento de la financiación al consumo. A su juicio, la clave del negocio está en el conocimiento profundo de los mercados.

Tras la reorganización acometida por el grupo, Santander Consumer queda como un banco dentro de otro banco, ¿cómo resulta la nueva estructura?

Nos hemos convertido en el brazo armado del grupo en financiación al consumo en Europa. En los últimos tres años, Santander Consumer ha adquirido negocios en varios países hasta estar presente en 12 como sucede en la actualidad. Con el añadido de que hace tres años operábamos con una o varias marcas distintas en cada país. En la próxima semana unificaremos todas ellas y trabajaremos con una sola, Santander Consumer, que será la unidad especializada del grupo en consumo. El segundo reto, en el que estamos trabajando en paralelo, es unificar la unidad de gestión. Queremos una gestión homogénea aunque mantengamos las condiciones particulares de cada país.

¿Van a aumentar la oferta de productos?

Hasta el momento manteníamos una oferta distinta de productos en cada país. Nuestra intención ahora es que si en un país estamos muy presentes en el sector de la automoción y no en tarjetas complementaremos la oferta de manera que tengamos una franquicia global. Queremos aprovechar el conocimiento de los distintos países para implantar productos que no están presentes, pero que son demandados y queremos convertir a los clientes indirectos (los captados a través de puntos de venta) que tenemos en clientes directos.

¿Contemplan la posibilidad de ofrecer productos de pasivo en España como el Superconto que ofertan en Italia?

Una de las líneas de negocio en Europa es también captar pasivo. En España lo hacemos a través de otra unidad, que es Patagon que desde ayer opera bajo la denominación Openbank. En aquellos mercados en los que no tenemos unidades adicionales y los clientes y el mercado lo demanden lo ofreceremos, pero nuestra prioridad es el crédito al consumo. Hay que tener presente, no obstante, que no somos un banco tradicional y que no tenemos vocación de serlo. Nuestro objetivo es financiar el consumo de los particulares.

La competencia en el sector de financiación al consumo se ha recrudecido en los últimos meses. Además, cada vez hay más operadores en el mercado, ¿a qué cree que se debe?

El mercado ha cambiado mucho en España en los últimos cinco años. Los inmigrantes han obligado a modificar el sector y dentro de ese esquema las entidades damos respuesta a lo que demandan. La competencia es buena porque mantiene el mercado activo. El particular, por su parte, se ha convertido en una potencialidad del negocio importante dado el elevado endeudamiento que soporta actualmente. De hecho, las mejores expectativas de crecimiento están impulsando la financiación al consumo. En ese sentido el consumo se ha convertido en una de las palancas de la economía. La incidencia que tiene el crédito al consumo en el PIB es del 7,8%.

Desde hace algún tiempo no operan bajo la marca Hispamer, ¿ha desaparecido oficialmente?

Jurídicamente la marca Hispamer desaparecerá en las próximas semanas, pero es verdad que ya desde hace algún tiempo operamos bajo la marca Santander Consumer, que engloba también Bansafina, absorbida hace unos meses. Hemos fusionado ambas marcas y utilizaremos una sola red.

¿Qué riesgo real tiene una subida de tipos para este segmento?

A corto plazo no veo un encarecimiento en el precio del dinero y mucho menos una subida dramática. En cualquier caso, las operaciones de financiación al consumo son a corto plazo y tienen periodos de amortización cortos por lo que el impacto del alza de tipos es mínimo. Además, las entidades están preparadas para esta eventualidad.

¿Dónde existe una mayor competencia en puntos de venta o en la concesión de créditos rápidos?

Actualmente se está desarrollando una competencia enorme en todos los segmentos. En total, Santander Consumer mantiene 148 programas con diferentes cadenas de distribución.

productos El crédito al automóvil supone la mitad del negocio

La comercialización de créditos rápidos responde a un aumento de la demanda o a la mayor competencia?

El crédito rápido es cómodo, se realiza sin papeleo, responde a una necesidad que hay en el mercado y la respuesta de su concesión es inmediata.

¿Cómo está estructurado el negocio de Santander Consumer?

El 50% corresponde a la financiación de coches, el 30% son créditos concedidos en puntos de venta y a tarjetas de los propios comercios, el 20% es negocio hipotecario -que se realiza a través de terceros- y el 8% es venta directa a clientes. En total, mantenemos acuerdos con 5.500 concesionarios, 25.000 puntos de venta en comercios y 3.000 agentes de la propiedad inmobiliaria (API).

Siguen intentando hacerse un hueco en el segmento de las tarjetas revolving (aquellas que permiten volver a disponer de las cantidades ya amortizadas), ¿por qué no gozan de la aceptación que tienen en otros países?

España nunca ha sido un país de revolving. Este producto se posicionó como un medio de pago más que como una opción de crédito. No obstante, en Santander Consumer las revolving ascienden al 25% del total de tarjetas mientras que la media del sector se sitúa en el 12%. Aunque una cosa es cierta. En España, la oferta en puntos de venta es tan cómoda que hace que la tarjeta sea menos atractiva. Manejamos unas previsiones optimistas y esperamos un crecimiento en este segmento del 7%, mientras que para el resto de la financiación al consumo nuestro pronóstico es crecer un 17% o un 18% y con la morosidad en mínimos.

¿Cuál es la operación media en este sector?

Es difícil definirla, pero la operación media oscila entre los 2.500 y los 3.000 euros, con un plazo medio de amortización de 22 meses, cuando el periodo máximo es de 36 meses.

¿Es difícil competir con El Corte Inglés, que fue líder en el sector?

La financiera no compite, ofrece estos productos como complemento de su negocio, pero no sale fuera a captar clientes.