Competitividad exterior

El déficit comercial español supera al de Estados Unidos en relación al PIB

Los dos desequilibrios básicos e históricos de la economía española en el siglo XX, precios y déficit comercial, siguen sin resolverse en el XXI.

Los dos desequilibrios básicos e históricos de la economía española en el siglo XX, precios y déficit comercial, siguen sin resolverse en el XXI. Pero la medicina tradicional para combatirlos cuando su presión se hacía acuciante, la recurrente devaluación de la moneda, ha desaparecido del vademécum de la política económica tras la creación del euro. La moneda única ha resuelto fundamentalmente las necesidades de financiación de la economía, lo que relativiza notablemente el riesgo de un saldo de la balanza corriente negativo descomunal; pero la pérdida continuada de cuota de mercado mundial de mercancías termina afectando a los niveles de producción, de empleo y de renta de España. Por tanto, es urgente invertir la tendencia rampante del déficit comercial actual, que puede cerrar este año cerca de los 60.000 millones de euros, un 30% más que los 45.900 con los que cerró 2003.

El saldo comercial negativo de España es de dimensiones preocupantes se mire como se mire y se compare con quien se compare. En términos absolutos es sobradamente el más abultado de la zona euro, y convierte a España en el único de los grandes países de la moneda única con este tipo de desequilibrio. Alemania y Holanda gozan de un saneado superávit comercial, mientras que Francia e Italia coquetean ahora, tiempos difíciles por la apreciación del euro, con limitadísimos saldos negativos.

æscaron;nicamente en la UE le supera el desajuste comercial del Reino Unido, que acumula ya un desfase de 64.700 millones de euros, mientras que España en los tres primeros trimestres del año sólo está en los 43.396 millones de euros.

El déficit es el más alto de la zona euro, y en la UE sólo Reino Unido lo supera

Pero en términos relativos, expresado como proporción del producto interior bruto (PIB), el déficit comercial español es sobradamente el más alto de las grandes economía europeas, y muy superior al de los Estados Unidos, considerado como una de las bombas durmientes para la economía mundial, y que arrastra poco a poco al dólar a depreciaciones desconocidas desde hace años.

Estados Unidos cerrará el año con un déficit comercial en torno a los 500.000 millones de dólares, lo que supone un 4,34% de su producto interior bruto (11,83 billones de dólares). Pero España en los tres primeros trimestres del año, con un PIB nominal generado de 589.705 millones de euros, contabiliza ya un desfase comercial de 43.396 millones de euros: un 7,35%. El Reino Unido llega al 5,07%.

La apreciación del euro y la acumulación de diferenciales de inflación con los países de la UEM están detrás del avance de este desajuste en el intercambio de bienes. Este desequilibrio tan abultado no impide que el déficit por cuenta corriente, que revela la necesidad de financiación de la economía frente al exterior, sea prácticamente de la mitad, un 3,5% en los nueve primeros meses, y fácil de absorber en una economía abierta al movimiento de capitales y con una moneda sólida como el euro.

Desequilibrio geográfico generalizado

España deteriora su saldo comercial tradicionalmente cuando mayor crecimiento de la demanda interna tiene; el escaso nivel de industrialización y de producción de bienes intensivos tecnológicamente provoca una fuerte demanda de importaciones cuando la capacidad de compra de la población se dispara.

Así, ahora, un crecimiento de la demanda interna cercano al 4% se nutre en buena medida de una importación masiva que desequilibra las cuentas comerciales hasta niveles preocupantes. Esta misma circunstancia (nivel limitado de producción manufacturera y de nivel tecnológico elevado) moviliza de forma limitada las exportaciones.

Estas dos condiciones generan desequilibrios crecientes a medida que se fortalece la demanda, lo que hace igualmente creciente la aportación negativa de los intercambios comerciales al crecimiento económico.

El saldo comercial negativo de España es generalizado con la práctica totalidad de las grandes economías mundiales, tanto las maduras como las emergentes. De hecho los dos mayores déficit se negocian con Alemania, con 12.292 millones de euros de déficit para España entre enero y septiembre de este año, y con China, con un desequilibrio en contra de España de 5.307 millones de euros en el periodo citado. En los nueve primeros meses del año las compras a China han crecido un 25,5%.

Por grandes zonas geográficas, de los 43.396 millones de euros de déficit generado por los intercambios de España con el Exterior en los nueve primeros meses de 2004, Europa absorbe 17.234 millones, y Asia 16.220. África registra superávit con España de 5.370 millones hasta septiembre por las compras masivas de energía; América Latina tiene también saldo a su favor de 1.150 millones de euros; y América del Norte saldo con el mismo signo por valor de 1.563 millones.