Telefonía movil

Nokia sacrifica el beneficio en favor de ganar mercado

Nokia ha decidido sacrificar la rentabilidad en su afán por recuperar cuota de mercado y los beneficios del tercer trimestre son buena prueba de ello. En el otro extremo, Sony Ericsson, uno de los culpables de la caída de Nokia, logra resultados récord y sigue creciendo.

Ser el líder indiscutible del mercado tiene un peligro: la lucha contra los rivales por mantener el estatus es constante y no siempre es fácil ganar. Nokia es un buen ejemplo de ello, sobre todo ahora que los competidores se lo están poniendo difícil.

Después de varios trimestres perdiendo cuota de mercado a manos de rivales mucho más pequeños -Motorola, Samsung, Sony Ericsson...-, pero muy agresivos y pegados a los deseos del mercado, el gigante finlandés dijo basta y puso en marcha un plan de choque para frenar la caída. Nokia analizó sus defectos y detectó principalmente dos, sus elevados precios y su falta de conexión con los gustos de los usuarios.

La reacción fue inmediata. El líder mundial de los teléfonos móviles ha recortado un 15% de media el precio de sus terminales en el tercer trimestre y ha sacado al mercado modelos con cámara, diseño atractivo y, sobre todo, se ha estrenado con los celulares de concha.

Los resultados se han visto nítidamente en las cuentas del tercer trimestre. Las ventas crecen ligeramente -un 1%, hasta 6.940 millones- y Nokia asegura que ha recuperado cuota de mercado, pero la rentabilidad se ha quedado por el camino. El beneficio trimestral de la compañía se ha situado en 660 millones de euros, lo que supone una caída del 20%. Y en el futuro esta tendencia no va a cambiar. Nokia adelantó ayer que sus ingresos crecerán con fuerza, mientras que su beneficio seguirá cayendo por la rebaja del precio de los terminales.

La otra cara de la moneda la escenifican los resultados también del tercer trimestre de Sony Ericsson, uno de los rivales que está haciendo la vida un poco más difícil a Nokia. La distancia es abismal, puesto que la finlandesa fabrica casi uno de cada tres teléfonos que se venden en el mundo y la fusión de Sony y Ericsson se queda en 6,6 de cada cien, con las cifras del segundo trimestre. Pero la pequeña gana al gigante en rapidez para adaptarse a los gustos del público y en acierto. Sony Ericsson tenía en junio cinco modelos de teléfono con cámara entre el top 10 de las tiendas de TeliaSonera, según los datos de Bloomberg. Nokia no tenía ninguno.

Este éxito ha permitido a la compañía elevar los precios de sus terminales y con ellos su rentabilidad, justo el camino contrario que la finlandesa. Las ventas de Sony Ericsson entre julio y septiembre han crecido un 28%, a 1.680 millones, y los beneficios se han disparado un 45%, hasta 90 millones y un nuevo récord.

Para el cuarto trimestre, el quinto fabricante del ranking prevé más buenas noticias. El periodo que acaba de empezar será todavía mejor, sobre todo porque seguirá impulsado por las ventas de teléfonos con cámara y Sony Ericsson ha sido la más rápida en introducir estos modelos.