Raghuram Rajan

El FMI advierte de nuevo sobre el elevado precio de la vivienda

Nacido en la India hace 41 años, ha centrado su trabajo en el papel de las instituciones financieras sobre el crecimiento de los países en desarrollo. Hace un año que dirige el departamento de investigación y análisis económico del FMI.

Hay papeles por toda la inmensa mesa de su despacho. 'En el suelo tengo una pila más', admite Raghuram Rajan, economista jefe del FMI. Educado en India y EE UU, recibió a Cinco Días poco antes de las reuniones celebradas este fin de semana en el FMI y el Banco Mundial, y tras haber presentado el informe de Perspectivas Económicas Mundiales en el que se celebra la buena marcha de la economía pero sin dejar de advertir sobre los riesgos que la acechan.

Pregunta. Dice que estamos en el mejor momento en 30 años pero, de la lectura del informe de perspectivas, parece que los riesgos acechan....

Respuesta. Hemos tenido un año de sólido crecimiento, pero existen problemas como el alto precio del petróleo o la inminente finalización de los estímulos que nos han hecho crecer tanto. Por eso existe algo de incertidumbre en la visión global, aunque ninguna certeza negativa. El crecimiento que hemos previsto para 2005 es todavía muy fuerte.

P. ¿Cuántas veces al día revisa el precio del crudo?

R. Trato de no hacerlo muchas veces, aunque hay razones para estar preocupados. Sobre todo, las naciones en desarrollo, porque el peso de la energía en su PIB es mayor, pero también porque tienen una menor credibilidad en la gestión de la inflación. Si su inflación se ve afectada, los bancos centrales tendrán que subir los tipos de interés, porque tienen menos margen que los países desarrollados. Hay que ser cauto a medio plazo, porque ha habido un alto crecimiento de la demanda con junto a una oferta muy retraída. Nuestras estimaciones pasan por que haya suficiente petróleo, pero no habrá una fuerte capacidad excedente.

P. Han revisado a la baja el crecimiento esperado para España. ¿por qué?

R. La contabilidad nacional ha hecho esa revisión a la baja. Y también hay que tener en cuenta el impacto generalizado del precio del petróleo. No creo que deban estar preocupados, pero hay que vigilar el mercado de la vivienda, cuya evolución escapa al razonamiento económico. Si hay un enfriamiento acelerado en el sector, pueden derivarse efectos sobre el consumo. Yo no diría que haya un peligro inminente, pero hay que tener cuidado.

P. ¿Hay una burbuja?

R. A las burbujas se les llama así una vez que colapsan. Siempre hay razones para justificar el alza del precio de la vivienda, por ejemplo que los británicos o alemanes compren una segunda casa. Pero el problema es la distancia que hay entre precios y los fundamentos económicos. Muchas hipotecas están referidas a tipos variables, y una subida de tipos aumenta la deuda a la que se tiene que hacer frente. Si ello crea problemas a los que tengan una hipoteca, es posible que muchas viviendas vuelvan al mercado inmobiliario, lo que puede tener un efecto en espiral en los precios.

P. Los Presupuestos presentados por el Gobierno de España hacen asunciones optimistas respecto al precio del petróleo. ¿Qué le parece a usted?

R. Es difícil precisar el precio adecuado. Nosotros trabajamos con una proyección de precios de una media de tres tipos de petróleo de unos 37 dólares. Hoy los precios están mucho más altos. Si el precio está en 39 o 40, ¿qué diferencia va a suponer para el crecimiento español? El efecto de la subida de los precios en los países desarrollados es normalmente mínimo, entre 0,3% y 0,4%.

P. ¿Habrá traslación del precio del crudo a la inflación, y con ello a los tipos?

R. Primero deberíamos ver un incremento de precios. Ha habido algo, pero no demasiado. Después se produciría un incremento salarial, pero de momento no está ocurriendo ni en Europa ni en EE UU ni en Japón. Yo creo que la traslación a precios tardará un tiempo.

P. ¿Cree que el BCE subirá tipos en el futuro?

R. Sí. Los bancos centrales con credibilidad pueden mantenerse a la espera, pero cuando haya presiones serias en los precios tendrán que mover ficha.

Un IVA para frenar el déficit estadounidense

El informe señala que EE UU debe aumentar los ingresos para acabar con un déficit presupuestario que se ve como una amenaza para el país y el mundo. Rajan explica: 'Nos parece difícilmente concebible que recorten el gasto hasta el nivel necesariopor eso, debe aumentar la recaudación. Para eso hay que incrementar la base de ingresos. ¿Qué significa esto? A veces, anular exenciones fiscales, y algunas son difíciles de eliminar, como la deducción de los intereses de hipotecas. Otras posibilidad es aumentarla fiscalidad de la energía o crear un impuesto sobre ventas. Antes o después habrá que tomar medidas, que podrían pasar por la reversión de algunas rebajas fiscales. La otra opción sería un IVA como el de la UE. No digo que haya que poner todo el peso recaudatorio en el IVA y no en la renta, pero este gravamen ayudaría y evitaría tener que anular todos los recortes de impuestos'.